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Bill Munny

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  1. Con semejantes descerebradas volveremos al medievo. No sé porqué motivo pueden haber mentes tan repugnantes desde el punto de vista de socavar libertades individuales, el Siglo XXI que se nos está quedando entre unas cosas y otras es muy curioso....
  2. Yo en esa época era un pre-adolescente, pero me acuerdo bastante bien de todo lo que se cocía. La generación que ha nacido en la década de los 00, especialmente a partir de 2002, no tiene memoria económica de ningún tipo, y tienen normalizadas las condiciones laborales de Glovo, los "salarios" ochocientoseuristas, o cosas similares. Los que aún tenemos memoria y recuerdos lo único que percibimos es la barbaridad de cómo se van asentado ciertas prácticas como buenas y como normales. Y no, no lo son. Ya sucede de hecho. Servicios públicos que funcionan peor (sanidad, educación, etc), menos facilidades para los estudios universitarios, peores servicios municipales (limpieza, mantenimiento, etc), y peor estado de las infraestructuras del Estado (carreteras nacionales, autovías, etc). Eso sí, el IBI les gusta subirlo a los ayuntamientos, el gobierno los impuestos indirectos o incluso directos a los ""ricos"".
  3. Sí. Pero el problema son los que buscan curro y no encuentran. Los que están en ERTE y sin perspectivas de reinsertarse. Los autónomos que pagan y pagan, y se tienen que conformar con la "ayuda" de 670 euros si es que le llega. O los que trabajan, y no pueden permitirse comprar casa por la escasa capacidad de ahorro. ¿Titulitis? ¿Acomodados? ¿Vagos? ¿Gente de parranda?. ¿Ninis?. Sí, aunque no todos. El Estado del bienestar seguirá pauperi´zandose, con servicios públicos que funcionan peor, con profesionales peor pagados, con administraciones locales que dan vergüenza, y con prestaciones públicas (becas, desempleo, etc) cada vez más recortadas y de difícil acceso. Normal, esa tendencia ya la tenemos desde el año 2008, no se revirtió durante la recuperación de los indicadores macroeconómicos del 2015 al 2019, y ahora seguramente se acentúe. Cobrar 1.000 euros es una verguenza, pues la capacidad de ahorro es nula. No, no se puede normalizar lo de la derecha, a pesar de que muchos lo hayan "asumido" al igual que las restricciones de libertades fundamentales a raíz del virus. Aunque España es una sociedad excesivamente conformista y poco crítica, que vota a los corruptos de siempre, y por eso mismo hasta me parecería bien que de verdad nos convirtiésemos en Venezuela. Es lo que nos merecemos. PD. Dicho sea de paso, me produce hartura y quemazón la situación, siento si puedo resultar demasiado directo pero así lo veo todo.
  4. El problema es la cantidad de muertos en vida, fruto de dos crisis económicas con dos generaciones perdidas. De alguna forma habrá que mantener el estado del bienestar, lo dudo si lo que tenemos son quiebras en nuestros sectores estratégicos, población joven en paro, y sueldos que no sobrepasan los 1.000 euros.
  5. Aún no se puede establecer una relación clara de causalidad, aunque los indicios están ahí. La vacuna de AZ es igualmente efectiva.
  6. Ya me parecía raro que de repente pasases de un estado a otro tan fácilmente. Espero que te solucionen el problema.
  7. El abogado general del Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) reveló este jueves que un empresario podría prohibir el uso del pañuelo islámico en el trabajo como parte de una política de neutralidad religiosa. Según revela el medio CNews , tribunales laborales de Hamburgo (Alemania) y el Tribunal Laboral Federal ( Bundesarbeitsgericht ) recibieron denuncias de empleados musulmanes cuyos empleadores en Alemania exigieron que se quitaran el velo en su lugar de trabajo. Estas dos jurisdicciones interrogaron al TJUE para averiguar si las normas de las empresas en cuestión cumplían con la directiva sobre igualdad de trato en el empleo y la ocupación. El abogado general, en sus conclusiones publicadas este jueves, recordó que la directiva exigía la ausencia de discriminación directa o indirecta basada en particular en la religión. Basándose en la jurisprudencia, considera que “la prohibición de llevar en el lugar de trabajo cualquier signo visible de convicciones políticas, filosóficas o religiosas , derivada de una norma interna de una empresa privada, no constituye una discriminación directa por motivos de religión o creencias contra los trabajadores que observan ciertas reglas de vestimenta en aplicación de preceptos religiosos”. El abogado general considera además que “si es admisible la prohibición de llevar en el lugar de trabajo cualquier signo visible de convicciones políticas, filosóficas o religiosas, el empleador también es libre , en el marco de su libertad de asociación, de prohibir únicamente el uso de carteles ostentosos de grandes dimensiones”. Considera al respecto que una política de neutralidad de una empresa “no es incompatible con el uso, por parte de sus empleados, de símbolos religiosos, visibles o no, pero de pequeño tamaño, es decir, discretos, y que no sean visibles y que no se remarquen en un primer contacto”. El abogado considera que “el pañuelo no es un símbolo religioso pequeño”, aunque reconoce que no le corresponde a la Corte definir el término “pequeña” y que el contexto puede influir."Por tanto, corresponde al tribunal nacional examinar la situación caso por caso", subrayó. El TJUE no está obligado a seguir las conclusiones del abogado general, según CNews .
  8. Lo que es una realidad es que la generación de 30-40 años está perdida en buena parte debido a la crisis del 2008. La generación que ahora tiene entre 17-30 años también tiene o tendrá las cosas complicadas, debido a la crisis generada. Eso son dos aspectos y dos hechos irrefutables. Se ha sacrificado laboralmente y económicamente a los segmentos poblacionales jóvenes, sin tratar de buscar un punto que sepa conciliar la salud con la economía. El hecho es que ya están subiendo casos de patologías relacionadas con el est´res (en todos los grupos de edad), y el hecho es que tendremos un problema a medio y largo plazo para tener cotizantes y mantener el estado del binestar. Y sin economía no habrá salud. Hemos decidido 1º) Chaparlo todo tres meses. 2º) Poner restricciones que desincentivan la creación de empleo, el consumo, y que nos llevan a la ruina de forma inexorable. El remedio será muchísimo peor que la enfermedad. La única esperanza que nos queda es que el ritmo de vacunaciones siga y se puedan quitar las restricciones. O eso, o llevamos al matadero económico a la generación de 30-40 años junto a la de los 18-30 años y juntamos una década perdida con otra década perdida. Hasta ahora no se ha sabido buscar un equilibrio adecuado entre las dos cosas, aunque tenemos las vacunas.
  9. Cansancio, agotamiento, estrés y emociones negativas o desagradables. Es el día a día de jóvenes como Gala, que teme por su futuro laboral y por que nada vuelva a ser igual. " Siento miedo porque nos acostumbremos a este estilo de vida tan anormal, monótono y solitario" , explica. " Siento como que estoy perdiendo un poco la vida". Aunque no es la única, Alberto señala que la rutina que está viviendo a causa de esta epidemia ha hecho que viva la soledad de diferentes maneras: ya no le apetece tanto salir de casa y cada vez le ve menos sentido a sacarse la carrera. "En la universidad tienes a tus amigos que te apoyan, pero al verte solo en casa delante de un portátil, pierdes las ganas… yo me he llegado a plantear dejarlo todo" . En esto consiste la fatiga pandémica, en la desmotivación para seguir las recomendaciones de protección y prevención durante un tiempo prolongado, según define la Organización Mundial de la Salud (OMS). Un punto que se refleja especialmente en el mal estado anímico de los jóvenes a diferencia de los más mayores, que presentan cierta resiliencia. En datos, uno de cada tres jóvenes de entre 18 y 29 años asegura sufrir esta sensación, que viene acompañada por una preocupación de los efectos de la pandemia en lo que respecta al empleo, la educación o su bienestar, según el último informe del Instituto de Estudios Sociales Avanzados (IESA) y el CSIC. Unos resultados que distan mucho de los grupos de mayor edad, especialmente entre quienes tienen más de 65 años. A pesar de ser considerados los más vulnerables y de vivir situaciones de soledad y aislamiento, un 44,6% de este los encuestados de este grupo considera que su estado de ánimo es “bueno o muy bueno” . En este sentido, los síntomas de esta fatiga pandémica son muy visibles: los jóvenes declaran estar menos informados y reconocen que consumen menos noticias sobre la crisis sanitaria, según este trabajo. También han perdido confianza en el gobierno y en otras instituciones esenciales en la lucha contra la pandemia como los científicos , a comparación de los datos de abril de 2020, en plena cuarentena. En cuanto a las expectativas de futuro, hace diez meses un 45,3% de los jóvenes afirmaba con optimismo que la recuperación económica llegaría en antes de un año. Ahora solo lo espera un 4,7% y un 15% considera que la economía no se recuperará nunca . El sociólogo y director de IESA del CSIC, Rafael Serrano, alega que este cambio en la percepción llega porque este colectivo " puede haberse visto más afectado en cuanto a que ha sufrido más cambios en su vida o en una etapa importante de ella" . Además, añade que “es probable” que, durante el confinamiento, los mayores fueran los más afectados por esta situación. En ese momento, “los jóvenes llevaban poco tiempo y fue casi una ruptura, casi ‘unas pequeñas vacaciones’ en las que no se sabía qué situación iba a correr”. Serrano asegura que el post-confinamiento “ha minado radicalmente” el estilo de vida de este grupo. “El no ver el final de todo esto, o verlo muy lejano genera bastante frustración, sentimientos de ansiedad y tristeza que son difíciles de apaliar y les hace que tengan dificultades en el trabajo o en clase”, declara la psicóloga educativa del Colegio de Psicólogos de Madrid, Amaya Prado. A lo que añade Serrano, que " los jóvenes transitan por un momento en el que se necesita de contacto social más que nunca" . Serrano también insiste en que la crisis sanitaria ha sido desigual y ha afectado en relación con el lugar que se ocupaba en la estructura social. " Si teníamos una sociedad en la que la juventud tenía dificultades para incorporarse al mercado laboral o para establecer una vida normal, ahora la pandemia ha colapsado completamente sus vidas" . Falta de confianza y su imagen transgresora en la sociedad, otras de las razones Más allá de los cambios sociales, la incertidumbre económica y la falta de esperanzas sobre su futuro, el estudio refleja otro dato llamativo que el director IESA del CSIC, Rafael Serrano, señala que puede ser una de las razones del cansancio de la población más joven. Según el informe, cae la confianza de los encuestados de todas las franjas de edad sobre el cumplimiento de las medidas por parte del resto de la población , a comparación de abril de 2020, en plena cuarentena. Aunque "esa fractura en la confianza de que van a ser los demás quienes nos van a ayudar a salir de las crisis, está aún más acentuada en los jóvenes" , explica Serrano. Y no solo eso, sino que el estudio también refleja que, según aumenta la edad, disminuye el esfuerzo por cumplir estas medidas, especialmente entre los grupos de más de 65 años . O lo que es lo mismo, los jóvenes declaran cumplir las medidas con un alto nivel de sacrificio, a diferencias de los más mayores. Estos dos puntos " se retroalimentan para que la juventud tenga una mayor fatiga pandémica y una mayor sensación de coste en el cumplimiento en las medidas o en su vida a lo largo de la pandemia" , señala Serrano. Con la vista puesta en los jóvenes estos últimos meses, el sociólogo considera que, desde la perspectiva de estos, el incumplimiento ha sido también del resto -no solo de ellos- y “sin embargo, el foco mediático en muchas ocasiones se ha puesto en ellos”, como “los incumplidores” y “transgresores” . Una serie de factores que " les hace menos empáticos con el sistema que no reconoce lo que les está afectando y los problemas que van a tener a futuro" , concluye Serrano. Sobre esto, la psicóloga Amaya Prado, insiste en que los efectos negativos de la pandemia “no es por culpa de la juventud” y añade que hay que reforzar “un mensaje esperanzador” para unas generaciones que están viviendo la pandemia con “un coste personal muy elevado”. " Hay que hacerles partícipes de esta forma de superar esta crisis en la que ellos forman parte de la solución" , concluye Prado. https://cadenaser.com/programa/2021/02/27/hora_14_fin_de_semana/1614430545_315414.html
  10. Eso es el titular. La realidad es que esos 349 son un claro descenso respeto a los 1273 del máximo de enero. ¿Por qué a ciertos periolistos no se les cae el pelo por no poner los datos en perspectiva y dedicarse a meter miedo a la población?.
  11. Cada vez como los granjeros, para atrás. Aunque si hasta en un foro te expulsan mil años sin darte motivos por las neuras de tres o cuatro monos de feria, no me extraña que ese pensamiento mononeuronal se extrapole a otros ámbitos. El flanderismo se está extendiendo como la auténtica peste desde hace unos pocos años, y la libertad de expresión en jaque, al menos la que conocíamos.
  12. Esto es lo que pasa cuando los miserables tienen altavoz y los políticos empiezan a tragar. Cuando nos queremos dar cuenta, esos mismos miserables y sus lobbies tienen cogida la sartén por el mango, y se llegan a situaciones esperpénticas como ésta. La libertad de expresión entre los ofendidos de turno, los flanders en general, o ciertas corrientes "progresistas", está bastante en jaque desde hace 10 años. De hecho nuestro querido bobierno progresista no ha tumbado la Ley Mordaza, con tanto que la criticaron en la oposición.
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