Jump to content
  • Buscar en
    • Más opciones...
    Encontrar resultados que contengan...
    Encontrar resultados en...

Memnoch

vida restante: 100%
  • Contenido

    1.377
  • Ingreso

  • Última visita

Reputación comunidad

161 Excellent

Acerca de Memnoch

  • Rango
    Son Goku

Visitantes recientes al perfil

El bloque de visitantes reciente está desactivado y no se está mostrando a otros usuarios.

  1. — [7] Honkai Impact 3rd (PC) — [7] Digital Devil Story: Megami Tensei (Kyūyaku Megami Tensei) (SNES) — [8] Digital Devil Story: Megami Tensei II (Kyūyaku Megami Tensei) (SNES) — [7] Shin Megami Tensei (SNES) 1) Empiezo el año con Honkai Impact 3rd, un Bayonetta de baratillo que tenía entendido que viciaba un huevo. Y sí, así es, pero no abruma en lo que debería, como la variedad de mapeado, tipo de misiones o número de combos, sino en la cantidad de objetos que te regalan cada cinco minutos y en las misiones que te desvían de la historia principal, que ya de por sí no es muy interesante. Si me hubiera parado a leer las descripciones de toda la morralla que me dieron al abrirlo por primera vez aún no habría empezado a jugar. Para quien le mole el tema gacha y coleccionar mierdas, a tope con él, pero a mí me dejó bastante frío. El envoltorio no es lo bastante bonito como para mantenerme engachado (soy un mago del humor). Creo que lo han resuelto mejor en Genshin Impact, pero me da toda la pereza empezarlo. 2) Sigo con el primer Megaten que publicaron en su remake para SNES, Digital Devil Story: Megami Tensei. Es increíble lo bien que sentó las bases en la época. Es un dungeon crawler como Soul Hackers o Strange Journey que incorporaba ya la fusión de demonios, aunque su número es bastante reducido comparado con la ingente cantidad que abarca actualmente. Hay que superar una serie de mazmorras que normalmente siguen este patrón: actualizar el equipo o si no te fulen, rellenar un mapa laberíntico, encontrar pistas bastante crípticas sobre cómo conseguir un objeto imprescindible para matar al jefe de la zona y por fin derrotarlo. Todo ello si logramos sobrevivir a las hordas de demonios que pueden matarnos sin problema y donde escapar de los combates es una utopía. Jodido como pocos, pero aun así os recomiendo jugarlo si os gusta la saga para comprobar de primera mano sus orígenes. Su remake, Kyūyaku Megami Tensei, incluye los dos Megaten de NES y tiene una serie de bondades que nos hacen la vida algo más fácil, sobre todo a la hora de guardar partida y navegar por el mapa. 3) Por supuesto, no iba a desperdiciar la racha para terminar la segunda parte, Digital Devil Story: Megami Tensei II, que mejora en absolutamente todo a su predecesor. Hay más de todo lo bueno y menos de lo malo, como esos angustiosos laberintos y mazmorras que se hacían eternas. Cómo cambia todo gracias a un simple conjuro de teletransporte. Este juego inicia la trama que acabaría convirtiéndose en líneas generales en la de muchos Megaten: el Elegido se enfrenta y recluta a demonios y hacia el final de su aventura tendrá que decantarse por el orden de YHVH o el caos de Lucifer. Hay muchos más enemigos, localizaciones (las regiones de Tokyo devastadas), objetos, opciones de diálogo, etc. Me ha sorprendido muy gratamente y no he echado en falta muchas más cosas comparado con otros más modernos de la saga (aquí exagero), aunque a la hora de fusionar bichos se nota que más adelante le dieron muchas más vueltas al sistema. 4) Continúo con mi en absoluta premeditada maratón de los inicios de Megaten con el primero que salió para la Super Nintendo: Shin Megami Tensei. El argumento introduce el camino neutral y tiene bastantes correspondencias con el de Strange Journey. Los bandos de la luz y la oscuridad se enfrentan en una Tokyo, cómo no, hecha fosfatina; si no nos decantamos por ninguno de ellos acabaremos peleando contra todo Cristo y un avatar de Lǎozǐ se nos aparecerá para decirnos que nuestra senda es la más chachi. No sé qué pinta Lǎozǐ aquí o la relación que muestran entre Viṣṇu y Rāvaṇa como si fueran poderes equivalentes (el IV también se flipa con Kṛṣṇa), pero en fin. Hay muchísimos más demonios, pero todavía no podemos subirlos de nivel ni tampoco tienen mejores estadísticas si los fusionamos. Eso sí, agarraos a los machos porque tiene una cantidad absurda de combates aleatorios, es una locura; no contentos con pelear cada dos pasos, cuando derrotas a los monstruos de turno lo más probable es que te aparezcan más, por lo que terminas peleando hasta cuatro veces sin moverte del sitio. Y a esto le añadimos que vuelven las mazmorras enrevesadas hasta el extremo, introducen baldosas de teletransporte, trampas con veneno o de daño directo, caídas invisibles que te devuelven al piso inferior... o superior (¿?), zonas sin visibilidad... Una joya, vamos. La dificultad pasa de morir cada poco rato a ser un paseo por el campo hacia el final, apenas hay término medio, y los jefes finales son muy, muy fáciles, cosa bastante sorprendente al tratarse de esta saga. Es difícil de recomendar salvo a los fans más acérrimos.
  2. ENERO — Dialéctica de la Ilustración (Fragmentos filosóficos) de Max Horkheimer y Theodor W. Adorno — Fausto de Johann Wolfgang von Goethe (relectura) — El plano oblicuo de Alfonso Reyes — Spiritual Authority and Temporal Power de René Guénon — Sentencias del pseudo-Focílides Total: 5
  3. ¡Buenas! Continúo la tradición que se remonta a la época precovid e inauguro el hilo del recuento de lecturas de 2021. Como ya sabéis, la idea es que cada forero liste, puntúe y enumere los libros que va leyendo a lo largo del año, cada uno en su mensaje que irá editando conforme vaya terminando lecturas. Os pego el sistema de puntuación de @Aeo: Para que tengamos un sistema de puntuación en común, se usarán varios métodos para representar la valoración (asteriscos, números o emoticonos). Si usáis una valoración de números, poned sobre qué global valoráis, si sobre 5 o sobre 10. Esta sería la leyenda aproximada: Malo = * 1 Regular = ** 2 Bueno = *** 3 Muy bueno = **** 4 Excelente = ***** 5 ¡Felices lecturas! Recuento de usuarios: nomada estelar / Memnoch / Aeo / Christmas Tree / Furia Nocturna / albornoz / davidm95 / Astraín / CageRuso / Recuentos anteriores: 2020 / 2019 / 2018 / 2017 / 2016 / 2015 / 2014 / 2013 / 2012 / 2011 / 2010 / 2009 / 2008 / 2007
  4. Yo también creo que cerraré 2020, no creo que me dé tiempo a terminar nada más. Curiosa paradoja pasar por un año que me habría permitido leer muchísimo más y no haberlo aprovechado en absoluto. Por lo menos he superado el mínimo imprescindible de un libro por semana, pero me molesta mucho que mi falta de voluntad me haya impedido dedicarle más tiempo a la lectura y sí al vicio indiscriminado a los mandos del PC. Qué pérdida de tiempo. En fin, por lo menos empecé bien el año con Guerra y paz, varios libros de Guénon, que voy leyendo cronológicamente, otros tantos sobre hinduismo, zen, taoísmo, escatología tibetana, cosmogonías babilónicas, poemas de Cernuda, épicas finlandesas, un poco de sufismo persa, Mishima, O'Connor, Zola, Céline, Calvino... ¡La Biblia!, que empecé no recuerdo cuándo; cuando me entren las ganas seguiré con los evangelios apócrifos. No ha sido un mal año, en absoluto, pero sé que podría haber dado mucho más de sí. He ojeado vuestras lecturas y me ha llamado tanto la atención El plano oblicuo de Reyes que ha recomendado @davidm95 que me he hecho con él. Intuyo que me va a gustar mucho.
  5. Termino el año con esta última actualización. La verdad es que ha sido de locos el número de juegos pasados, fruto de la cuarentena y el teletrabajo. Tendría que haberlo invertido en leer más, pero soy así de mónguer. Aproveché para avanzar sagas (Castlevania, Metroid, Touhou) y terminar otras (Zelda, Fire Emblem, Dragon Quest, Donkey Kong, Shantae), y en general han caído auténticas joyas, como Parasite Eve, los Ori, Wonderful 101, Red Dead Redemption, Sakuna, Hades... En fin, si queréis podéis consultar la lista aquí. Procedo a comentar los últimos de todos: Quizá sepáis que un chaval ha tenido el arrojo de remasterizar los Zeldas noventeros que publicaron para CD-i. Pues bien, no sé vosotros, pero no pensaba desperdiciar la oportunidad de darles fuerte y flojo, y por supuesto han caído los dos, Link: Faces of Evil (111º) y Zelda: The Wand of Gamelon (112º). Para sorpresa de nadie son muy malos, la trama no tiene ni pies ni cabeza y asumes que es la saga Zelda porque el protagonista va de verde. El plataformeo es plano, y no va más allá de poner enemigos y zonas oscuras. Eso sí, la música no está mal y me esperaba algo más injugable por la fama que tenían, aunque entiendo que esto es gracias al buen hacer del remasterizador. El juego de Zelda es un poco mejor que el de Link porque no te ves obligado a farmear bolas de nieve y tiene algo (no mucho) más de sentido. Pero vamos, que tampoco se salva. Obviamente prescindibles, aunque si como yo tenéis la espinita clavada de pasaros todos los... «Zelda», aunque solo aparezcan el nombre en la portada, os recomiendo hacerlo con esta versión, mucho más adaptada a los tiempos que corren. Pero nadie os quitará el echaros una buena boisterous, hearty, joyful laughter. Rematado Hyrule Warriors: La era del cataclismo (113º). Me ha gustado muchísimo, y mejora en todo el primer Hyrule Warriors. No deja de ser un musou, pero está hecho con mucho cariño y está plagado de elementos del Breath of the Wild. La historia, pese a ser otra línea temporal, está muy bien llevada, llena de cinemáticas y momentazos, y los combates vician como pocos. Mención especial a Impa, que está chetadísima y es una gozada llevarla; pega hostias como panes y se pasea por el campo de batalla como Pedro por su casa. Han corregido también la poca variedad de mapeado del primero aprovechando al máximo los extensos terrenos de Breath of the Wild. Me parece muy recomendable, ni que sea como refacción ante la llegada de la segunda parte del original. Si odiáis los musou pues nada, pero no creo que haya muchos mejores que este. Se nota el incremento de presupuesto y saber hacer de los consultores de Nintendo. Quién me iba a decir que acabaría tan enganchado a este género, y el Scramble está a la vuelta de la esquina... Y termino mi periplo por la saga Zelda con el considerado uno de sus peores exponentes, el Zelda II: The Adventure of Link (114º), que me ha parecido una auténtica ñapa: complicadísimo en el mal sentido, frustrante, mal calibrado, con un diseño de mazmorras terrible... Brrr, no me extraña haberlo dejado para el final. Quita, quita, pasemos a otra cosa. Y esa otra cosa es el Astebreed (115º) de Edelweiss, los mismos desarrolladores que el Sakuna; de hecho, lo he jugado porque tiene un pequeño huevo de pascua sobre este juego. Es un shoot 'em up donde llevas a un mecha. Es muy divertido y tiene una jugabilidad frenética, pero se hace muy corto; le estaba empezando a pillar el truco y PAM, me sale el enemigo final. Sé que tiene mayores niveles de dificultad, pero ya paso de estas movidas. Una cosa que no me ha gustado (ni aquí ni en ningún juego) es que te cuenten la historia mientras estás concentradísimo cargándote enemigos. No te coscas de nada y la trama avanza igual. Cayó en mis manos una aventurita de terror japonesa que, al estilo Yume Nikki y The Witch's House, usa el RPG Maker para contarnos la historia de Ib (116º), una niña que se pierde en la galería de un afamado artista y termina dentro de un cuadro que muestra una suerte de mundo invertido donde moran horrores por doquier. Me ha gustado mucho, tiene un montón de finales y dentro de sus limitaciones se nota que está muy cuidado. La trama roza la fantasmagoría, como la mayoría de juegos de este estilo, pero seguro que alguien ha desentrañado sus símbolos, salvo que sea una paja mental sin sentido. Pasado también Doom Eternal (117º), que en principio no podía jugar porque en mi PC se me ralentizaba hasta el menú de opciones, pero gracias al port de Switch he podido darle carpetazo. Como port es un trabajo impresionante, está claro que la calidad de las texturas está en baja y que no puede ir tan fluido como a 60+ FPS, pero es perfectamente jugable. Es tan bueno como el Doom de 2016, es frenético, estás todo el rato calculando un montón de variables en mitad del combate y, aunque al principio no me hacía mucha gracia jugar a un shooter con el mando perrete, al poco te acostumbras y tiras palante destrozando y desgarrando al ejército demoníaco. Le he dado también al que quizá sea mi último juego del año: Devotion (118º), un juego taiwanés de terror en primera persona. Me entró el gusanillo por probarlo tras la retirada de GOG y Steam por una movida con el gobierno chino, y es una auténtica pena porque es un juegazo. Cuenta la historia de una familia salpicada por desgracias sinfín, producto de la superstición, los roles, la presión social, las expectativas, etc. Está ambientada en los ochenta, como A Summer's End, y es muy recomendable. Pues no, no resultó ser el último, sino Detention (120º), el juego anterior que publicó la misma desarrolladora. Me ha dejado loco, imaginaba que estaría bien, pero la historia está al mismo nivel que Devotion, o más, aunque no tiene tantos graficotes. Llevas a Rey, una estudiante que deambula por su instituto enfrentándose a (sus) demonios; está ambientada en el Terror Blanco que aconteció en Taiwán en los años sesenta, donde la represión, la censura y la traición campaban a sus anchas. Ya tardáis en pasároslo. Seguiré de cerca el próximo juego de Red Candle Games. El Contra: Hard Corps (119º) (el Probotector de toda la vida) me lo he pasado de transición entre uno y otro para llegar a 120 juegos pasados este año, como estrellas del Mario. Sinceridad ante todo, aunque la verdad es que el juego es muy chulo, tienes opciones, distintos finales, etc., algo no muy habitual en este género.
  6. Yo abriría un hilo nuevo, al estilo recuento de lecturas del subforo de los libricos: pondría un enlace con las ediciones anteriores por si alguien quisieran consultarlo y empezaría desde el principio. Si no, se haría tan inabarcable que podría echar atrás a otros foreros que quisieran participar, y con el tiempo es probable que Pinchauvas no tuviera ganas o tiempo de seguir actualizándolo.
  7. Sobre Las mil y una noches, Navona tiene pensado editar próximamente la traducción de Vernet. No sé a qué precio la sacarán, pero imagino que rondará los treinta euros por tomo.
  8. La Virgen, ¡te estás ventilando toda la saga Fire Emblem en un año! Y vaya que sí, Genealogy of the Holy War es un juegazo, y su continuación, Thracia 776, es igual de bueno.
  9. Pues yo el eMule lo sigo usando, no mucho, es verdad, pero para encontrar pelis del año de la polca viene de putifa. Para otro tipo de descargas, como series o juegos, sí que no vale tanto la pena y vale más tirar por otros derroteros. (También sigo usando el Winamp).
  10. Continúo donde lo dejé la última vez con dieciséis juegos más en mi haber (lista completa aquí), así que por ahora me quedo en cien justos: Le di también al Strider Hiryū (83º) de Mega Drive, no sé por qué lo tenía destacado en una carpeta, y meh, no me gustó demasiado. Me pegó por pasarme mi primer juego de Virtual Boy: Jack Bros. (84º), un spin-off algo chustero de SMT que protagonizan los hermanos Jack. Consiste en pasar de un nivelillo a otro gracias a las llaves que vamos recolectando mientras nos cargamos enemigos o escapamos de ellos; tiene algún tinte de puzle, pero no mucho, y donde prima de verdad el tiempo, que va pasando inexorable y nos sirve de puntos de vida: si llega a 0, kaput. Está curiosete. Me topé de chiripa con un metroidvania ambientado en los eventos anteriores al Strange Journey, el riconudísimo Shin Megami Tensei: Synchronicity Prologue (85º), que me ha dejado muy buen sabor de boca y con ganas de más. Una pena que fuera un juego hecho así por las risas, porque tiene un montón de potencial y traslada muy bien las mecánicas de SMT a un nuevo género. Estaba navegando por Internet cuando me encontré a peña poniendo canciones molonas de juegos que no conoce ni Dios; uno de ellos era de la saga Chō Aniki (86º y 87º), que ha resultado ser una fumada como hacía tiempo que no veía. Conocidos como «bakage» (juego chorra en japonés), en los dos primeros tienes que enfrentarte a hordas de enemigos sacadas de un viaje psicodélico. En el segundo llevas a un pavo cicladísimo que lanza bolas de energía cuando flexiona los músculos y una especie de kamehame por un bujero que tiene en la cabeza. Solo por estas idas de olla vale la pena probarlos. Esta era la canción, por si queréis escucharla. Pasado Blasphemous (88º). Hacía tiempo que quería jugarlo, pero mucha gente comentaba que el control no era muy preciso, que los pinchos eran un calvario y que era un plomazo ir de un lado a otro. Pues bien, en su último parche, el del DLC, no he notado nada de eso, así que me alegro un montón. Es un juego muy divertido, más sencillo de lo que esperaba, sobre todo los enemigos finales, con unos graficotes y unas animaciones curradísimos, y un doblaje al español para quitarse el sombrero. El trasfondo con toda la iconografía cristiana le da un toque único y lo recomiendo encarecidamente. Una pena que no se pueda acceder a las Amanecidas del DLC en la primera partida, porque me da toda la pereza del mundo empezar de nuevo. Cambiando de tercio, por una vergonzosa confusión en la que prefiero no profundizar, me había hecho con un juego distinto al que quería probar, pero me dije: «Ya que estoy, voy a darle a este». Me refiero a Rumble Roses (89º), un juego de PS2 de lucha libre femenina que me ha sorprendido gratamente, sobre todo por las animaciones y el modelado de las muchachas. El juego va de darse mamporros mientras nos cuentan una historia que le da una pátina de trasfondo a cada personaje. Es bastante divertido, aunque si te enganchan en un combo pierde bastante ritmo porque estás un rato viendo a tu personaje recibiendo la paliza de su vida. Pasado también Rabi-Ribi (90º), un metroidvania que me encontré de casualidad y que me ha encantado. Es lo que debería haber sido el último Shantae: buen diseño de niveles, un montón de secretos, jefes que se adaptan a los objetos que lleves para hacerlo más desafiante... En resumen, un juego muy divertido, aunque a veces echaba de menos más indicadores en el mapa para no tener que recurrir a una guía que me dijera dónde está ese objeto indispensable que me permite llegar a más zonas. Cayó del mismo modo Wasteland 3 (91º); fui backer de la segunda parte, que me gustó bastante, y esta tercera no me ha decepcionado. Esta vez los Rangers se dirigen al invierno nuclear de Colorado en busca de recursos para sus paisanos de Arizona, y para eso tienen que aliarse con el cacique local que tiene gresca con sus hijos. Tiene algún fallito y los tiempos de carga son desesperantes, pero en general está requetebién. Las batallas son muy divertidas, sobre todo si te haces un franco que revienta cabezas desde el quinto pinto o si pillas un lanzador de ojivas nucleares. Si seguís el esquema clásico de hacer secundarias hasta reventar, vuestros personajes acabarán a tope de niveles y objetos, y las misiones principales serán una paseo por el campo. El argumento bien, clásico, con esas tonalidades grises que conocemos tan bien en los juegos de rol occidentales, donde nadie es tan santo o cabrón como parece (excepto el hijo mayor del Patriarca que está piradísimo). Muy entretenido, pero esperad a que saquen algún parche que palíe los tiempos de carga. No me extrañaría que publicaran con el tiempo una edición remastered que puliera algunas inconsistencias que hay aquí y allá en el trasfondo del mundo y de los personajes. Me entraron muchísimas ganas de jugar a Hyrule Warriors: La era del cataclismo tras ver el tráiler, pese a ser un musou, así que olvidé temporalmente mis reticencias a este género y me pasé su «primera parte», Hyrule Warriors: Definitive Edition (92º), mi segundo musou desde Mystic Heroes, que jugué hará casi veinte años en la Cube. Pura drogaína ver los numeritos subir, recibir docenas de objetos y masacrar enemigos con ataques mega tochos. Se nota la mano de la empresa en muchos detalles que hacen que la experiencia sea lo más viciante posible y muy poco frustrante, así como también la falta de talento o presupuesto para hacer una historia bien hilvanada y no una excusa para mostrarnos todos los personajes posibles de la saga Zelda. Lo peor es que hay poquísima variedad de mapas (ojalá lo hayan subsanado en el siguiente), pero dentro de lo que cabe saben aprovecharlo poniéndote siempre en tensión, con varios objetivos a la vez y mandándote de un lado a otro apagando fuegos. Me hizo mucha gracia que el hada que acompaña a Link se llamase Proxy. En resumen, me ha gustado, aunque espero que La era del cataclismo dé mucho más de sí, que lo dudo. Eso sí, el 100 % se lo sacará Rita la Cantaora. Andaba ocioso cuando recordé la clásica línea All your base are belong to us, y no se me ocurrió otra cosa que pasarme el juego donde aparece: Zero Wing (93º) de Mega Drive, un shoot 'em up como otros tantos que me he pasado este año. Y de ahí me pegué una maratón de juegos de la consola: Castlevania: Bloodlines (94º), M.U.S.H.A. (95º), Streets of Rage (96º) y Atomic Runner (97º) mientras escuchaba unos podcasts. Unos días más tarde vi el documental ese de la historia de los jueguicos de Netflix, High Score, y aunque me pareció un truñaco gordo, la historia de los políticos estadounidenses echándose las manos a la cabeza por la violencia en Mortal Kombat y Night Trap (98º) hizo que quisiera pasarme este último, una película interactiva ochentera donde a través de unas trampas instaladas en una mansión tienes que salvar a unos jóvenes del flemático ataque de unos tullidos robasangre. Una pena que mientras estás pendiente de ellos no te coscas de la mitad de la «historia», que si bien es cierto tampoco se toma muy en serio. Más tarde, como los juegos de Supergiant me encantan, decidí darle a Hades (99º), el primer rogueli*e que me paso desde... ¿siempre? Creo que jamás había tocado un juego de este género, en el que si te matan empiezas desde el principio con el personaje y tú mismo algo mejores (entiendo que los tipo Diablo no cuentan), junto a todas esas convenciones del género, y la verdad es que me ha encantado, me ha parecido divertídisimo y muy viciante gracias al sistema de bendiciones. Me decanté por la lanza porque repartía mamporros a diestro y siniestro que era un primor, aunque los puños no se quedan atrás, y la estética del juego es preciosa. La historia de las rencillas divinas daba mucho de sí y me encantó que cada vez que espichabas había cosas nuevas, ni que sea conversaciones con más personajes. Recomendadísimo. No sé si le daré más a juegos de este estilo (sí que lo sé: no), pero este desde luego vale un montón la pena. El honor de ser mi centésimo juego del año recayó en Atelier Ryza: Ever Darkness & the Secret Hideout (100º), una saga de JRPG que siempre había pasado por alto, pero su última entrega me había hecho cierto tilín y decidí a probarlo. Al principio no tenía pensado ir más allá de la historia principal y algún extra más, pero oh boy, me pegué un buen viciote sintetizando a saco todos los objetos que podía, recolectando ingredientes, investigando zonas y completando todas las misiones secundarias mientras conocía a los lugareños que pueblan la isla, que dentro de lo que cabe le piden cosas razonables a la prota dada su especialidad en renkinjutsu; además, todos tienen su trasfondo y unas motivaciones prosaicas que encajan con la vida tranquila de la villa. Me ha gustado más de lo que creía, aunque está claro que los desarrolladores no tenían un presupuestón para terminar de afinarlo (sorpresa: Koei Tecmo), lo que no era óbice para mejorar el terrible sistema de clasificación de objetos sintetizables, que al principio es manejable, pero cuando la cosa se peta de filas de nombres te cuesta la vida encontrar el que te interesa. Por lo demás, lo dicho, un juego sin pretensiones para pasar un buen rato. Me alegra que la lozanía de Ryza haya reactivado la saga y espero que la segunda parte les salga todavía mejor.
  11. Pues esa he añadido al carrito. Ahora solo falta esperar a la 3070 (a su precio original) y a los nuevos procesadores Ryzen.
  12. ¡Muchísimas gracias! Son unos sabios consejos que tendré muy en cuenta. A estas alturas no me viene de un par de meses, pero quería ir perfilando el nuevo equipo para el Cyberpunk y lo que venga, aunque al final no pida ningún mostrenco de máquina. La experiencia me dice que vale más dejarse los cuartos en buenos componentes porque aguantan muchísimo más (¡0,60!), así que puedo esperar a esos nuevos Ryzen 5000. ¿Los lanzan a la venta el mes que viene, o solo los anuncian? Sobre la fuente, tienes toda la razón. De hecho tuve una mala experiencia con mi PC al principio por meterle fuentes chusteras, hice una inversión con una tocha y de lujo durante años hasta que al final petó, aunque creía que la actual podía aguantar; veo que no. Entonces, ¿cuál me recomendarías para un PC así? Me gustan las modulares porque no me mola ver cables sueltos que no cumplen función alguna, pero tampoco le hago ascos a una que haga lo mismo y sea más barata.
  13. ¡Saludos, buenas gentes! Bendito hilo, porque desde el anuncio de las nuevas RTX tengo ganas de montarme un PC nuevo y jubilar el mío, que lleva ya la friolera de once años dándolo todo. Mi idea es montar uno que acompañe sin problemas a la RTX 3070 en resoluciones 2K, y he pensado en estos componentes: Procesador (usaría el disipador que entra con la caja): AMD Ryzen 7 3700X [305,78 €] Placa base: MSI Mpg X570 Gaming Plus [184,90 €] Memoria: Crucial Ballistix BL2K8G36C16U4B 3600 MHz, DDR4, 16 GB (8 GB x2) [76,22 €] Almacenamiento: Sabrent 500 GB Rocket Nvme PCIe 4.0 M.2 2280 SSD [119,99] Monitor: AOC CQ27G2U/BK 27" QHD (resolución 2560x1440, 1ms, 144 Hz...) [338,99 €] Caja: Fractal Design Meshify C – TG Midi-Tower [84,64 €] Gráfica: la 3070, si no ha volado de las estanterías cuando vaya a por ella. [500 y pico €] Aprovecharía la fuente de alimentación, que es relativamente nueva (una Tacens RADIX VII AG 700W), y para almacenar mis mierdas ya tengo un HDD de 4 TB y un par de SSD. No me importa que la unidad tocha sea solo de 500 GB porque no suelo tener más de uno o dos juegos instalados a la vez, y porque el salto a 1 TB no me compensa. Tampoco pretendo overclockear ni hacerle nada raro al procesador ni a ningún componente. Mi presupuesto ronda los 1500-1600 euretes, que es más lo menos lo que me costaría esa configuración. Si es menos tampoco me quejaré. ¿Cómo lo veis? ¿Hay algún fallo garrafal o va bien la cosa? Obviamente espero que dure diez años más.
  14. Pinta chulo, pero uff, a saber a qué se refieren con «versiones desacomplejadas» y «comentadas con la mente abierta y el corazón ligero», como dando a entender que las demás no lo estaban. Miedo me da. Además, por mucho que le gustara a Borges, publicar una traducción del inglés teniendo las versiones directas del griego por Carlos García Gual o José Manuel Pabón me parece una tontería. No sé qué nuevo enfoque pretenden darle y me da mala espina. Eso sí, Miguel Temprano es un pedazo de traductor, a juzgar por sus trabajos en Al faro o El viejo y el mar, que he tenido el gustosísimo placer de leer. Yo me decantaría por esta opción.
  • Crear nuevo...