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Aeo

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    Ornstein y Smough
  1. También recomiendan los de Víctor Blázquez, los de El cuarto jinete. Pero no sé qué tal estarán.
  2. Y esto a lo mejor le gusta a @Memnoch https://www.blackiebooks.org/catalogo/odisea/
  3. Gracias compi. Convencido entonces. Me quedo con la historia del Dr Jekyll sin duda. Encima hay una edición que....
  4. Sinopsis: Chernóbil, 1986. «Cierra las ventanillas y acuéstate. Hay un incendio en la central. Vendré pronto.» Esto fue lo último que un joven bombero dijo a su esposa antes de acudir al lugar de la explosión. No regresó. Y en cierto modo, ya no volvió a verle, pues en el hospital su marido dejó de ser su marido. Todavía hoy ella se pregunta si su historia trata sobre el amor o la muerte. Voces de Chernóbil está planteado como si fuera una tragedia griega, con coros y unos héroes marcados por un destino fatal, cuyas voces fueron silenciadas durante muchos años por una polis representada aquí por la antigua URSS. Pero, a diferencia de una tragedia griega, no hubo posibilidad de catarsis. La escritora bielorrusa Premio Nobel de Literatura 2015 da voz a aquellas personas que sobrevivieron al desastre de Chernóbil y que fueron silenciadas y olvidadas por su propio gobierno. Este libro les da la oportunidad de contar su historia. Reseña: Hoy me entero que la premio nobel de literatura y autora de este libro ha sido llamada a una especie de interrogatorio por el gobierno del presidente bielorruso Lukashenko. Como miembro del Consejo de Cooordinación de la oposición se ve abocada a una situación que nos recuerda por desgracia a épocas pasadas. No podía dejar la oportunidad de reseñar hoy este fantástico libro escrito por esta mujer septuagenaria que cala tan hondo en el lector. Lo primero es, ¿de qué trata exactamente? Voces de Chernóbil es un ensayo compuesto por multitud de entrevistas realizadas por la autora del libro a diversas personas relacionadas directa o indirectamente con el accidente de la central nuclear. Cada entrevista oscila entre 2 o 3 páginas hasta 10 o 15 como máximo, por lo que son historias breves que facilitan el ir leyéndolas poco a poco, no siendo necesaria una lectura continuada. Es lo que he hecho yo porque el libro levanta sentimientos poderosos y me ha resultado complicado leerlo durante mucho rato seguido. La autora. Fuente: Wikipedia A estas alturas de la vida no creo que sea necesario explicar qué fue el accidente de la central de Chernóbil acaecido en 1986; en todo el mundo fue conocido en mayor o menor medida y casi todo el mundo sabe de los desastres medioambientales y personales que pueden provocar dichos accidentes. Como ejemplo más reciente tenemos el problema de Fukushima que creo que habrá quedado grabado en muchas retinas. El ensayo está estructurado en forma de 3 secciones, más o menos distribuidas según los protagonistas de sus historias. Por sus páginas pasarán los testimonios de familiares de fallecidos, maestros, científicos, periodistas, residentes de las zonas afectadas, algún político y los famosos “liquidadores”, personas responsables de apagar el incendio en la central y de “limpiar” de radiación la zona afectada. Todos los relatos son en mayor o menor medida una muestra sorprendente de lo acontecido después del accidente, pero son especialmente terribles algunos relatos de los liquidadores y de sus familiares, en los cuales se pone de manifiesto la terrible realidad social y política que se vivía en esa época y que provocó la irradiación, en muchos casos letal, a la que se vieron sometidos. Las entrevistas son sencillamente eso, relatos de los afectados, de lo que ocurrió durante esos días, de los actos que ellos realizaron o vieron y de sus consecuencias. Salvo el testimonio de un científico que sí se anima a criticar más abiertamente la gestión gubernamental, el resto no busca culpables, ni explicaciones o detalles de los errores que llevaron a dicho accidente. Simplemente son un retrato fehaciente de los sentimientos públicos y, lo que más me ha impactado, de la realidad social que se vivía en esa época. Para alguien que no conozca mucho (como era mi caso) del sentimiento comunista implantado en la época soviética, con esa ideología marxista-leninista tan pronunciada, supone un shock descubrir esa mentalidad tan naturalmente interiorizada en la que uno no pensaba para sí mismo sino para el pueblo. Lo que te mandasen hacer lo hacías, sin importar lo peligroso que fuera o que no estuviera relacionado con tu profesión, porque después ibas a ser declarado héroe, con más dinero y reconocimiento, pero en el mejor de los casos incapacitado de por vida. Por lo que deja entrever el texto tanto el miedo a que “te quitasen el carnet del partido” y la enajenación producida por dicha mentalidad provocaron que muy poca gente se cuestionase las órdenes recibidas o se diera cuenta de la realidad de los acontecimientos. Desde luego, si alguien lo hizo, no sale en este libro. Supongo que será un tema ampliamente desarrollado en los libros de historia y de política soviética por lo que no me voy a meter más en el asunto. Como he dicho antes, el libro lo componen una serie de entrevistas a las personas afectadas, por lo que iremos viajando a lo largo de diversos municipios rurales principalmente de Bielorrusia. Recordemos que Chernóbil se asienta al norte de Ucrania pero muy cerca de la frontera con la república de Belarus y que debido a los vientos dominantes en la zona, la radiación viajó principalmente al país vecino. Una región poblada principalmente por agricultores y habitantes de pequeñas localidades rurales, lo suficientemente ignorantes de la ciencia como para que las pocas recomendaciones y explicaciones de la radiación que recibieron les sonasen a chino mandarino. Y es que ese es otro aspecto del libro que me ha impactado. Hablamos de finales de los años 80, casi en los 90, pero la inmensa mayoría de la población de la zona vivía como nuestras familias en España allá por los años 50. Cultivaban verduras y hortalizas, criaban ganado, cerdos y caballos y vivían de mucho de lo que les daba la tierra donde se asentaban. Mucha gente había sobrevivido a la Gran Guerra y estaban preparados para afrontar un ataque nuclear, pero el asesino invisible que es la radiación y la falta de un enemigo perceptible y claro hizo que muchísima gente se escondiese en los bosques durante las evacuaciones o tiempo después regresase a escondidas a sus hogares llenos de contaminación a seguir con su vida. No eran conscientes de lo que ocurría realmente. En este libro observamos con asombro cómo ciertas autoridades seguían requiriendo a las localidades afectadas su cuota mensual de leche, cereales y demás bienes con los que comerciaban. Todo ello afectado en mayor o menor medida por la radiación existente. Y lo peor es que parece ser que se seguían vendiendo en la Unión Soviética, con el beneplácito gubernamental, ocultando a la población la procedencia de los mismos o directamente engañándola cambiando los etiquetados. También se comerciaba con madera y tras el accidente muchas casas abandonadas fueron desmanteladas y vendida su madera en el mercado negro para construcción de dachas en otros lugares. No se libraba el ganado que era vendido a otros lugares más baratos, la mayoría con leucemia. De locos. Muy duro es comprobar los testimonios directos de los liquidadores, donde se nos muestras las penosas condiciones a las que se vieron sometidos sin ellos saberlo. Prueba de ello es la terrible realidad de que la mayoría de los dosímetros que les entregaron no estaban activados y posteriormente los responsables apuntaban lo que querían en las fichas de los trabajadores. No recibieron apenas material antirradiación, ni equipación para los trabajos, ni tampoco se suministraron pastillas de yodo que parece ser funciona contra esta contaminación; eso sí, el vodka y derivados corría a raudales por los campos bielorrusos. Evidentemente los datos e informes de pacientes y enfermos se guardaron con el sello de “ultrasecreto”. Pero lo que más duele de estos testimonios es recibir en tu mente las experiencias de las madres. Hijos e hijas enfermos por doquier, sin poder ejercer ninguna actividad física, permanentemente en hospitales con cáncer de sangre, leucemias que provocan situaciones terroríficas y que las madres narran con un coraje increíble. Ejemplos que ponen a prueba tu capacidad de abstracción ante tal prueba de irresponsabilidad y de abandono. Es, en definitiva, un libro duro, muy duro. Nos abre los ojos a una realidad escondida entre los bosques bielorrusos y a una sociedad ideológicamente marcada por un régimen comunista. La crítica hacia esta política queda en manos de cada uno, los hechos están ahí, solo hay que conocerlos. Un libro que todos y cada uno de nosotros deberíamos leer más de una vez en nuestras vidas y que a buen seguro no dejará indiferente a nadie. (Copiado de mi blog, perdón si hay algo descuadrado o muy grande)
  5. Recomendable entonces? Me leí hace no mucho un relato de Ferrán y me gustó bastante, pero no me animaba a coger este.
  6. A ver si es esta: https://m.filmaffinity.com/es/movie.php?id=904026
  7. Cuando termine con todo lo que tengo on fire actualmente te lo pillo a ver qué tal.
  8. Yo estoy con "Voces de Chernobil" de Svetlana Alexievich y con "Kirinyaga" del recientemente fallecido Mike Resnick
  9. Han sacado muchos libros más, que el post es de hace tiempo. A lo mejor te molan los de Manel Loureiro o los de Carlos Sisí
  10. A mí le recuerda un poco a "Ciudad" de Clifford Simak
  11. Hace unos años hice un pequeño hilo:
  12. Siempre que alguien te llama "amigo" me da la impresión de que te están vacilando, o al menos me suena despectivo. Pero bueno, salvando las formas creo que Aglamarth tiene bastante razón en algunas cosas. Han corrido y supongo que seguirán corriendo ríos absurdos de tinta tratando de clasificar la fantasía o la ciencia ficción. Es meterse en un berenjenal curioso tratar de escribir un artículo sobre el tema. Otra cosa es orientar el texto hacia algún lector ocasional o neófito, y aún así es complicado. Yo me limitaría a hacer ciertas recomendaciones. Aún así a mí me gusta leer estas cosas porque ves distintos puntos de vista y de vez en cuando descubrir alguna obra o algún autor nuevo.
  13. Hola! Algún Forero que haya leído "Aura" de Carlos Fuentes me puede decir si es recomendable? @nomada estelar
  14. Muchas gracias Vegaro! Me has ayudado un montón
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