Jump to content
  • Buscar en
    • Más opciones...
    Encontrar resultados que contengan...
    Encontrar resultados en...

mercurio22

vida restante: 100%
  • Contenido

    194
  • Ingreso

  • Última visita

Reputación comunidad

0 Neutral

Acerca de mercurio22

  • Rango
    Methuselah
  1. Los subtítulos, o se hacen más o menos el doble de grandes que en GTA IV y RDR o se los queden. -----Subtítulos en español con una fuente legible YA-----. Subtitles in Spanish must grow just twice the size of GTAIV and RDR ones or Rockstar can just eat them all up. -----Subtitles in Spanish of a legible size ONCE AND FOR ALL!-----
  2. Los subtítulos en español, en letra más grande. DECIDLO. EXIGIDLO.
  3. Magnífica aplicación del umbral de rentabilidad y otros rudimentos de Economía. Si utilizo las gafas de razonar, veré con claridad que existe un punto donde el beneficio que la empresa percibe por las reducidas ventas de unos DLC de pago es inferior a los ingresos probables derivados de cierto número de ventas tardías de este videojuego incentivadas por la gratuidad de los contenidos adicionales. Sin embargo, si utilizo las gafas de lerdo sólo se me oirá rebuznar y decir: «gratis, gratis, mfff, todo en la vida debería ser gratis, abajo la propiedad», y demás gansadas que se leen en las paredes de Internet.
  4. No me negarás, Zikilin, que para haber abrazado una actitud política originalísima y lejos de axiomas gozas del sospechoso apoyo de la mayoría de foreadores. [No como ese granuja derechista de mercurio22, que a ver si lo banean, que Dios lo confunda, que cómo se atreve y etc, etc]. No me extraño, a juzgar por contenidos como los de Educación para la Ciudadanía: basta expeler unas cuantas líneas de tópicos antiamericanos en la hoja de examen para obtener notable alto. Zikilin, Zikilin... el mantra hoy está a vuestra vera. Ah, Zikilin: acerca del cine. Esa sí que es una discusión interesante. Una película que retrata a la escoria de asesinos y terroristas más deleznables de nuestro mundo, aun cuando lo haga desde un punto de vista complaciente (los críticos de cine progretes creo que lo llaman "el lado humano", ¿te resulta familiar?), nunca o casi nunca puede ser igual que un videojuego, y tú lo sabes. No sé qué necesidad hay de argumentar en este lugar que no es lo mismo contemplar las «locas aventuras» de un etarra en CINE (aunque hablásemos de películas tan vomitivas, ambiguas y complacientes como «Tiro en la cabeza» del asnal Jaime Rosales), que ofrecer a la juventud un simpático VIDEOJUEGO que permita: A) colocar una bomba en un cuartel de la Guardia Civil, B) intentarlo una y otra vez hasta conseguir el mejor impacto, C) recibir puntos y D) disfrutar después de un maravilloso motor de repeticiones SLO-MO donde se pueda apreciar lo bien que has mutilado a la mujer del guardia civil o lo lejos que ha salido disparado el cadáver irreconocible de su hija. Como diría un Fallout 3: «¡Genial!». Nada nuevo, el archifamoso factor OBSCENIDAD de los videojuegos. No es que sean malos, che, pero a veces son, digamos, «especialitos». En Meristation nunca leerás a un articulista una palabra sobre el tema, pero todos lo conocemos de sobra. ¡Vaya si lo conocemos! ¿Mmm?
  5. Tú también te desenvuelves bien con las teclas, Zikilin, y no me ahorraré una respuesta ahora que me parece que podrías haberte formado una idea equivocada de lo que antes quise decir. Los americanos no defienden el mundo. Los americanos no defienden la justicia. Los americanos no defienden la libertad, la paz, ni otros extremos. Los americanos defienden lo suyo. Por mí está bien. Los iraníes hacen lo mismo. No me opongo a ello. Ahora bien, lo suyo de los americanos a mí me seduce más que lo suyo de los persas. No es difícil comprender por qué. PD. Nacionalismo significará hoy y significaría la semana pasada lo que tú prefieras, no discutiré sobre eso; pero el "nacionalismo" histórico significó lo que significó libertad, Constitución, derechos civiles y políticos (España de 1812, por ejemplo) lo quieras o no. Era una palabra limpia antes de que cierta chusma la guardase bajo sus calzoncillos. Y ¿sabes, Zikilin? Siempre me he negado a que me birlen las palabras o la historia. Tengo palabras precisas, casi quirúrgicas para definir a separatistas, totalitarios, terroristas, demagogos, etcétera, sin necesidad de prostituir la palabra "nacionalismo".
  6. Que grosero ejemplo de lo que es mearse en el foro de otro sin pedir perdon, Zikilin. ¿Que rayos tendra que ver el fascismo con el fundamentalismo yihadista, o las nieves con el Kalahari? Ese uso de la palabra fascista hasta para criticar al tendero que no ha devuelto bien el cambio, desde el punto de vista intelectual esta mal visto incluso en los niveles inferiores de la educacion primaria. Por cierto, una cortesia para tus proximas expediciones intelectuales a los "niveles superiores": el nacionalismo, lejos de una idea peyorativa, nacio como reivindicacion crucial de la soberania por los ciudadanos, antes expropiada por tiranos y monarcas absolutos. No confundir con patriotismo, y mucho menos con los presuntos "nacionalismos" de Bilbao, Barcelona o los Balcanes, cuya denominacion mas adecuada es separatismo.
  7. ¿Hipocresia? Francamente, no entiendo a muchos foreadores de Meristation. Puedo comprender el antiamericanismo (mantra progre muy probablemente relacionado con problemas de ereccion) ; ahora bien ¿la incapacidad mental para dar con las razones por las que un padre de familia estadounidense permitiria a su hijo liquidar yihadistas en un videojuego mientras rechaza la carniceria a la viceversa? Yo entiendo perfectamente a Jack Thompson. ¿Es cercenar libertad creativa? Desde luego. Pero, desde un punto de vista liberal, no es el golpe mas duro imaginable que pudieran recibir los derechos y libertades civiles. Es facil enumerar diez o doce cosas en la vida mas importantes que los videojuegos. Sinceramente, esta polemica medida es una polemica medida que para muchos puede resultar encomiable. Me incluyo entre ellos. Si, yo tambien me opondria a que un videojuego permita matar desde el punto de vista de la narcoguerrilla colombiana, de la banda terrorista ETA, de los soldadetes del gorila de Caracas o de una turba de machotes musulmanes a punto de apedrear a sus mujeres, mientras que veria con agrado otro videojuego que permita masacrar y eviscerar a los protagonistas de los ejemplos, meros ejemplos antes indicados. Ciertamente, la "doctrina" de la alianza de civilizaciones solo sirve para educar ciudadanos perplejos, para dejarle a uno con cara de perfecto lelo. Y en el peor de los casos, incluso sirve para recibir una balazo o una pedrada mientras mira uno a las musarañas. ¿Que puede haber mas gozoso, por el contrario, que poder presumir de conservar algunos principios y objetivos claros e intactos? Incluso el ENEMIGO presume de eso. Un comentario de un Presidente-Ceja: "mi enemigo no es mi enemigo si yo no lo quiero". ¡Ja, ja, ja, ja, ja! Criatura...
  8. No volvere a creer en la palabra de un japones en mucho tiempo. "La ultima aventura", llamaba Kojima a Guns of the Patriots. Si es que solo saben vender y hacerse reverencias a si mismos. Al menos esta el consuelo de lo mucho que nos reiremos con Jar Jar Binks (porque habra un Jar Jar Binks en MGS5, ¿lo dudan?).
  9. Uno comprende la frustración de muchos aficionados a videojuegos de la vieja escuela, como yo lo soy, pero sólo hasta cierto punto. Poseo una PlayStation 3 y nunca he pagado por heces, chorizadas u otros accesorios de PlayStation Network. Para mi videoconsola solamente compro videojuegos. Sin embargo, es lo cierto que existe un océano de consumidores dispuestos a echar su dinero al agujero de los contenidos adicionales. ¿Quién es uno para criticar las decisiones económicas libremente adoptadas por las personas? Con el debido respeto al articulista, creo que su diatriba no es menos fétida y anacrónica de lo que lo hubiera sido una protesta contra la elevada querencia por la cerveza en la cornisa cantábrica, la fuerte demanda de «videojuegos deportivos» (¡delicioso oxímoron!) o la marcada preferencia por relojes en tonos plateados de la gente joven. Rebelarse contra un mercado, mientras éste sea libre y no monopolístico (y el de los videojuegos, aunque siempre cercano a un oligopolio, hoy está más oxigenado que ayer) es una majestuosa estupidez, y revela carencias en la formación. Preferiría que en los días que me ha tocado vivir la discusión sobre las libertades básicas fuera un orden del día superado, pero sé que no es así por desgracia. Pues, para desgracia del pro-gre-so, todavía son retóricamente dominantes ciertos remoquetes de la izquierda fúnebre como que los mercados son tiránicos, que los poderosos dominan hasta el más íntimo pliegue de nuestras vidas y mi favorito sin duda que «a ver cuando alguien pone un poco de orden en esto». ¡A ver cuando alguien pone un poco de orden en esto! ¿Dará la formación de nuestras juventudes como para reconocer el perfume familiar que esconde ese quimérico deseo? Lo dudo. Y soy tan pesimista en ello, que no me ahorraré mi opinión en este punto, por la posible virtud formativa que pudiera tener consignarla en este preciso foro: prefiero gobernarme por las decisiones cumulativas de la oferta y la demanda que por lo que el más sabio entre nuestros sabios decida que es lo mejor para nuestra nutrición. Sin duda, el opinador Joaquín Relaño Gómez sabe no pocas cosas de videojuegos, pero confío en que comprenderá mi deseo de someterme, al menos en los asuntos de la economía, antes a las decisiones de la mayoría que a las suyas. Piénsenlo. No es tan malo en comparación con una «autoridad» de mercado. ¿Se imaginan que la autoridad decidiera que debemos jugar a videojuegos de golf? ¡Coño, con lo aburridos que son! Por suerte, en la actualidad los consumidores libremente han conducido los videojuegos de golf al lugar que les pertenece, igual que promocionan o arrinconan, promocionamos o arrinconamos cientos de joyas y adefesios con nuestras libres decisiones todos los meses del año con una precisión encomiable. Podemos equivocarnos algunas veces, pero, entérense los nostálgicos del soviet: la decisión es nuestra. Que alguien se atreva a robárnosla.
  10. Quizá el mejor comentario que he leído sobre las «niponeces» de Kazunori Yamauchi: ¡Coño! ¡Si el comentario era mío! Pues tanto mejor.
  11. ¿No es una delicia escuchar, leer, sentir las protestas y las muecas de disgusto de ciertos propietarios de modelos antiguos cuando uno nuevo sale a la venta? Yo, que soy feliz usuario de una SLIM de primera hornada y tuve que padecer las admoniciones de la vieja guardia FAT que me juraban que si compraba una PS3 mejorada ésta se comería mis discos, me electrocutaría o haría que se me cayesen los dientes, personalmente no encuentro otro pasatiempo más hilarante que deleitarme con todas estas muestras de puerilidad y tiña. ¡Viva la humanidad! ¡Vivan las maneras de ser! (manera' de zé).
  12. ¡Ah! Esto sí que no lo acepto, Planeador. Usted no dejará de leer lo que comenté. Usted no hará eso, porque he escrito ese comentario por usted y para su información y solaz. ¡Lo que son las cosas! Ignoraba que nos escribe desde Venezuela. No se figura hasta qué punto me alegro de poder leerle a usted, y creo que en esto hablo por todos. Es una felicidad saber que allá conserváis esta buena cosa que es la Internet; que no estáis nuestros hermanos todavía al punto de comeros los codos de hambre. Ahora bien, sigo lamentando la falta de reconocimiento de su talento literario. Ni un solo foreador de Meristation le ha felicitado aún el oxímoron «oposición golpista» que usted ha empleado. Una contradicción de ese nivel, un artefacto retórico tan glorioso y culto como el mentado no se lo lee uno a Vargas Llosa más que una vez cada 200 páginas, y eso con mucha suerte. Oposición golpista, je, je, je. Legislativo jurisdiccional, potestad-arbitraria, memoria histórica, inteligencia militar... ¡Tch! ¡Nada! ¡Lo intento, pero no me sale oxímoron más salado que el suyo! Usted posee un don.
  13. Comprendo a Chávez. Se echa de menos un videojuego donde el protagonista sea un GOLPISTA. ¿Por qué no se desarrollan videojuegos que eduquen en valores, como los de esa bendita revolución cultural, política y militar, sobre todo militar, que es la América bolivariana? Brutos, incultos, caciques, inflacionistas, terroristas, agresores verbales, populistas, aprendices de dictadores, refritos de caudillos... ¿Dónde están los videojuegos con esos entrañables personajes de toda la vida que tanto mensaje pueden transmitir a nuestras juventudes y que tanto gustan al Jefe Hugo Chávez? El ovoide Líder de la Revolución ha sido tímido con estas medidas. Debió hacer más. Debió ordenar que se pase a cuchillo a los programadores de videojuegos, ese hatajo de alevosos que con imperdonable negligencia han omitido el GOLPISMO en las ociosas aventuras de sus héroes de píxel. El GOLPE, he ahí el corazón de toda democracia. La GOLPIZA, que dirían nuestros hermanos de sangre al otro lado del oceáno, es una acción reservada a los generosos, a los puros de intención, a los valedores de los derechos humanos. Por no mencionar lo divertidísimo que podría resultar todo ello en un videojuego. Exigimos videojuegos de GOLPISTAS ya.
  14. THIS ADVERT HAS EXPIRED!

    • Oferta
    • Usado

    SIN PRECIO

  15. Te contaré mis sensaciones, querido articulista. Creo que la triste realidad es que censurar novelas, cuadros, libros o representaciones de la realidad esto es: «no-realidades» por su contenido violento es una política tan pueril que no merece ni el combate. Sin embargo, el lamentable grado de madurez intelectual y del lenguaje de la opinión de la comunidad de jugadores, y en esto debes darte por incluido a mi pesar, estimado Fernando, es el responsable y tiene el dudoso honor de haber logrado no sólo que exista ese combate, sino que el brazo del censor haya crecido con robustez. ¿No estás de acuerdo con esta crítica, articulista? Sé que es duro de reconocer, pero te lo probaré. Lee arriba lo que has escrito: «uno no puede coger un arma de verdad y liarse a tiros, seguramente no acierte ni una vez». ¡Ah! ¡Seguramente no acierte! ¿Eh? Este divertido, cachondo y jovial, digamos «accidente» de tu discurso me recuerda a aquel chascarrillo del propietario al que le piden que arregle los desperfectos en la fachada de su vivienda porque podrían caer escombros y matar a un hombre, a lo que el dueño de la casa responde: «¿Un hombre? Eso es ridículo. Como mucho a un niño». Los «queridos lectores que seguramente estén tan de acuerdo contigo», ya lo ves, acaso no lo están tanto. No es de extrañar. Un camarada que confía la seguridad de sus lectores a la mala puntería de su verdugo no es de fiar. Es preciso que revises tus argumentos, que engrases tu razonamiento, que repares esa prosa y afiles tu sentido moral antes de desafiar a los enemigos de la violencia en representaciones artísticas de la realidad. Y es preciso que te acompañen en tu camino de automejoramiento quienes deseen también ejercer a tu lado el articulismo en defensa de los videojuegos. De lo contrario, como humilde partífice de la gran comunidad de videojugadores te digo: con tus pobres acciones nos vas a dejar con el culo al aire a todos. Coda: estimado Fernando, te ofrezco una primera palmadita en tu perfeccionamiento personal. La tropelía en tu frase antes citada se conoce en Gramática como anacoluto. Ojea este problema en tu manual de cabecera, y persiste en tu empeño: sólo con esfuerzo llegarás alto en tu carrera en Meristation.
  • Crear nuevo...