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Gabella

Los monumentos más amenazados en 2020

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Yorick Brown PARIETINAE UMBRA

Publicado
vida restante: 100%
hace 30 minutos, Farsante dijo:

Para caído.

Ahí ya sí que sí, para caído tu pelo.

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Gabella JUMPMAN

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vida restante: 100%
hace 1 minuto, Yorick Brown dijo:

Ahí ya sí que sí, para caído tu pelo.

Jaque mate

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Farsante Ender el Xenocida

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vida restante: 100%
hace 7 minutos, Yorick Brown dijo:

Ahí ya sí que sí, para caído tu pelo.

Jajjajaj pero qué bueno eres, bastardo.

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    • JuanELsimple
      Brutal,refleja la realidad de nuestro país.

       



    • momone
      CAPÍTULO 1: EMPEZANDO CON UN... "BAUTISMO DE FUEGO"

       



       

      En el Hospital del Buen Yunque, llamado así debido a que siglos atrás donde se erigía el hospital había una herrería que sirvió para que las tropas de los Reyes Católicos consiguieran la Reconquista, llega una nueva enfermera: Maite de la Torre Cobeaga. Nuestra protagonista acude al mostrador de la recepción para presentarse:

       

      -Hola, soy Maite de la Torre Cobeaga, soy la nueva enfermera.

       

      -Me llamo Harold Norberto, encantado. Ve por ese pasillo y pregunta por Eloisa, es la jefa de enfermeras.

       

      -Gracias, Harold.

       

      -De nada.

       

      Maite va a pasillo de la derecha que señalaba Harold Norberto y mira los carteles que hay en cada puerta hasta que da con una puerta donde pone "Enfermería". Tras abrirla, Maite mira que hay calendarios, hojas de fichas de llegada y salida, vacaciones... y busca a Eloisa.

       

      -¿Hola? ¿hay alguien?

       

      Después del silencio se oyen pasos hasta que Maite ve a una mujer de veintipocos, como ella, de pelo largo, castaño, ojos azules y bastante alta en cuyo uniforme verde tiene escrito en azul "Eloisa".

       

      -¿Maite?

       

      -Hola, tu debes ser Eloisa. Soy Maite, la nueva enfermera.

       

      -Encantada, vamos al vestuario. Después vamos a que te conozca el gerente del Hospital y luego vemos algún turno donde pueda colocarte.

       

      Maite sigue a Eloisa hacia el vestuario, donde se puede ver el nombre de cada cual en su espacio, con perchas donde sus ropas están colgadas.

       

      -Ponte en el hueco de Alicia, creo que su mono puede servirte.

       

      -Bueno, vamos a ver.

       

      Maite comienza a desnudarse delante de Eloisa, revelando mas de un detalle llamativo: ropa interior color azul, tanto en sostén como en bragas, así como una talla de busto bastante... "exagerada", que  no evita a Eloisa mirar, sino a preguntar:

       

      -¿Esto es todo tuyo?

       

      -Todo mio, uso una 130, copa E.

       

      Ante la revelación de la talla, Eloisa palpa suavemente el pecho de Maite mientras la dice:

       

      -No me jodas, tía, tu te has operado o algo.

       

      -No, es todo natural. Mi novio, contentísimo.

       

      -Chica, ponte el mono, que me estas poniendo... verde de envidia. Yo solo tengo una 85 por ahora.

       

      Maite se pone el traje verde, el cual tiene el nombre de Alicia, pero eso deja de ser un problema, ya que Eloisa la pasa una pegatina blanca con la cual tapa el nombre y pone el de Maite con un rotulador. Sin embargo, hay un determinado "problema", ya que el pecho de Maite hace que el mono verde este algo mas ceñido y pegado.

       

      -Eloisa, ¿no hay otro mono? Me esta pequeño.

       

      -Con que tienes ahí delante, la mayoría te estarán pequeños. Veré si alguno de los enfermeros puede dejarme algo mas grande mientras.

       

      -Vale.

       

      -Ahora, vamos a ver al gerente. Va a flipar, te lo aseguro.

       

      -Ya, pero que le vamos a hacer.

       

      Eloisa y Maite van al ascensor, y suben a la planta sexta, la ultima del edificio, donde esta el despacho de la gerencia. Después de salir y de recorrer parte de la planta, donde hay habitaciones con pacientes, llegan al despacho de Dunia, la secretaria.

       

      -Dunia, ¿esta el Sr. Elostegui? Es para que conozca a la nueva enfermera.

       

      Dunia se queda mirando a Maite, debido a su "delantera".

       

      -Si, pasad.

       

      -Gracias.

       

      Eloisa abre la puerta del despacho y entra, siguiéndola Maite, la cual puede ver al gerente del Hospital: alguien de pelo canoso, con alguna que otra arruga, bastante bajito al ponerse de pie.

       

      -Sr. Elostegui, ella es Maite, la nueva enfermera.

       

      El anciano la mira fijamente hasta que repara en ese feo detalle.

       

      -Si, me acuerdo, recibimos su solicitud de ingreso y la aceptamos por sus... calificaciones, claro.

       

      La cara de Maite es casi color tomate, consciente de que hoy es el centro de miradas por culpa de ese estrecho mono verde.

       

      -Si me lo permite... prefiero empezar a trabajar ya.

       

      Después de un último vistazo, el Sr. Elostegui dice:

       

      -Perfecto. Eloisa, ¿no tenias una vacante para la tercera planta?

       

      -Si, ella podría ocuparse del turno de Alicia, el de la una de la madrugada hasta las 8 de la mañana.

       

      -Ok. Buena suerte, Maite.

       

      -Gracias, Sr. Elostegui.

       



       

      Maite y Eloisa se marchan del despacho y tras conversar acerca del turno y de las compañeras acuerdan encontrarse a las diez en la cafetería del Hospital para empleados, no sin antes comentarla;

       

      -Si quieres, puedes hacer alguna suplencia o refuerzo hasta las diez menos diez, coméntaselo a Jelena, es la jefa de la tercera planta.

       

      -Gracias, Maite.

       

      -De nada, a las diez en la cafetería.

       

      Eloisa se baja en la quinta planta, mientras Maite desciende a la tercera. Guiándose por las indicaciones, Maite encuentra a Jelena, una polaca de cabello negro y gesto serio que mira a Maite nada mas oírla caminar. Al llegar al mostrador, Maite se presenta;

       

      -Hola, me llamo Maite, Maite de la Torre. Eloisa me dijo hiciera suplencias o refuerzo hasta mi turno.

       

      -Tu eres la nueva. Vaya, vaya, vaya, vas muy... "destapanante".

       

      Al oír esa palabra, Maite ya entiende que Jelena no domina mucho el castellano, pero no la pretende corregir.

       

      -Bueno, es que llevo un mono que me esta muy.... muy ajustado.

       

      Jelena saca una carpeta donde hay señaladas varias habitaciones de las 67 que componen las plantas del hospital: habitaciones con camas dobles para dos pacientes por habitación y una individual, conocida como la de los "pacientes solitarios/as", pacientes que no tienen familiares que los visiten.

       

      -Necesito que vayas a ver al paciente de la habitación 341, es la hora de darle sus pastillas para dormir. Ten.

       

      Jelena saca una bandeja con el vaso de agua y dos pastillas de color amarillo.

       

      -De acuerdo.

       

      Maite sujeta la bandeja y caminando a buen ritmo manteniendo el equilibrio llega a la habitación 341, donde había un hombre con brazos escayolados y una pierna en alto, con escayola. El anciano, ya que era una persona muy mayor, era victima de un accidente yendo en el asiento trasero del coche de su yerno, el cual falleció en el acto, mientras que su hija esta grave, en la UCI. Su nieta, de 17 años, permanece con él esperando la llamada de familiares de parte de su padre para irse.

       

      -Buenas noches, traigo las pastillas para dormir.

       

      -Mira, abuelo, que enfermera mas maja ha venido.

       

      El móvil de la chica suena, y tras una breve charla, se despide:

       

      -Hasta mañana, abuelo, me voy a cenar con los tíos, ¡Chao!

       

      La muchacha se va, dejando a Maite y al hombre a solas. Cuando Maite le va a dar las pastillas, se fija en la tremenda erección que tiene bajo el pijama que lleva puesto.

       

      "Madre mía, es mas gorda que la de mi novio", piensa ella, la cual hace una prueba, la cual es bajarle los pantalones lo suficiente para verla, verificando que sí, es mas gorda y algo mas larga que la de su novio, con el cual se casará, salvo tragedia, dentro de 7 meses.

       

      El anciano trata de decir algo, pero Maite aprovecha para masajear el pene de ese hombre, que mira con deleite ese tremendo pecho que luce bajo el mono verde la enfermera. Se oyen gemidos, leves jadeos... hasta que algo blanco y espeso brota del pene del anciano manchando la mano de Maite.

       

      -Vaya, aun le queda "combustible", joder.

       

      Con la mano limpia, le hace tomarse las pastillas para dormir, y con papel del baño le limpia la punta del pene y le vuelve a subir los pantalones. Tras notar ella algo entre sus piernas, Maite va al baño de la habitación, y tras tomar medidas y precauciones, se quita el ajustado mono verde, así como el pantalón, descubriendo que sus bragas azules tienen una mancha... y no es de orina, precisamente, ya que por sus labios vaginales hay algo blancuzco que asoma.

       

      "Joder, mi primer día y ya estoy excitada. Como se entere Bruno..."

       

       

      FIN DEL PRIMER CAPÍTULO.

    • neutronJM
      Esta mujer es una diosa pelirroja, el prototipo de mujer de muchos hombres. Qué le haríais? Conocéis alguna chica que la supere?
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