Jump to content
  • Buscar en
    • Más opciones...
    Encontrar resultados que contengan...
    Encontrar resultados en...
jaimiting

El virus de la corrección política

Publicaciones recomendadas

jaimiting Gran Lobo Sif

Publicado
vida restante: 100%

correccion-kQm--620x349@abc.jpg


Ilustración de María Hesse

UNA NUEVA FORMA DE CENSURA



El virus de la corrección política corroe la libertad de expresión

Artistas y pensadores impulsan una contraofensiva contra un fenómeno que compromete históricos logros de la Ilustración

 


Actualizado:


02/12/2018 01:29h

Nació de una manera bienintencionada, con el afán de proteger a las minorías de toda ofensa. Pero cada vez son más los intelectuales que consideran que al final se ha engendrado un monstruo, un virus que va cegando los capilares de la libertad de expresión y el debate abierto, la savia que vivifica lo que todavía llamamos la gran Civilización Occidental.


En los campus de las universidades anglosajonas se han creado los llamados «espacios seguros», donde todo estudiante puede expresarse «tal y como es», a decir de sus impulsores, «sin miedo a sentirse incómodo o inseguro por su sexo, raza, etnia, orientación sexual, género, biografía, bagaje cultural, religión, edad o identidad física o mental». En algunos foros de debate no se permite aplaudir. Se considera que el sonido del batir de palmas podría resultar agresivo para algún asistente, así que se sustituye por un vaivén de manos, las llamadas «jazz hands» (importadas en España por el movimiento 15-M, la génesis de Podemos).



Un Hamlet negro

Cuartos de baños neutrales para no ofender a la minoría transgénero. Lenguaje inclusivo, a veces erradicando el género masculino, como ya hacen algunas diputadas españolas. Listas de disfraces de Halloween «no recomendables» o directamente prohibidos. Palabras vetadas, como «maternidad» o «paternidad», rechazadas en la Universidad de New Hampshire porque «marcan género». Obras de teatro donde Hamlet, un príncipe danés de la Edad Media, es encarnado de manera inverosímil por un actor de raza negra en nombre de la correcta integración. Y una larga relación de «abusos» contra los que hay que luchar de manera activa: «los privilegios de los blancos», la opresión patriarcal, la islamofobia, los derechos de género... La meta es blindar la peculiaridad del gran yo. Los críticos más duros del fenómeno llegan a hablar de «un McCarthysmo cultural de izquierdas». El nuevo credo cuenta con potentes aliados. Los gigantes tecnológicos de Silicon Valley, Hollywood, o medios tan influyentes como «The New York Times» o la revista «The Atlantic» son paladines de la subcultura de la corrección política.



 
Censura de Facebook

Un debate sobre el aborto en la Universidad de Oxford suspendido porque entre quienes iban a intervenir figuraban dos hombres. Facebook censurando cuadros clásicos, obras maestras del arte alabadas durante siglos, porque muestran desnudos (mientras aloja sin mucha diligencia para retirarlos hasta manuales sobre cómo montar una bomba). Rechazo a las fiestas cristianas y a sus símbolos en países mayoritariamente cristianos -como está ocurriendo ya en España con los ayuntamientos populistas-, a fin de no hacer de menos a credos minoritarios. Rectores tachados de «fascistas» por fomentar la libre confrontación de ideas, un intercambio intelectual que irrita a los jóvenes delicados conocidos en el mundo anglo como la «snowflake generation», la generación copos de nieve, término que acuñó en 1996 la novela «El Club de la Lucha». O escándalos tan sonados como el de las niñas de Rotherham, en el deprimido Norte de Inglaterra: durante años un grupo de varones de origen paquistaní abusó de menores blancas de clase baja, pero a pesar de las denuncias de algunas funcionarias de los servicios sociales, la administración municipal laborista desoyó los avisos por temor a ser tachada de xenófoba y racista.


«Privilegios de los blancos», opresión patriarcal, islamofobia, derechos de género... La meta es blindar la peculiaridad del gran yo

Barrick Gold es la mayor multinacional de minería de oro del mundo, pero tiene también una veta filantrópica. Dos veces al año organiza en Toronto los llamados «Munk Debates», donde cuatro intelectuales discuten en público sobre la gran cuestión del tiempo presente. El pasado mayo le tocó a la corrección política. Contra ella, el actor y escritor Stephen Fry y el psicólogo canadiense Jordan Peterson, que la pasada semana ocupó la portada de ABC Cultural. A favor, Michelle Goldberg, columnista de NYT y autora de «best-sellers» sobre «identidad», y Michael Eric Dyson, sociólogo, tertuliano y ensayista, profesor en Georgetown y autor del conocido alegato «Un sermón contra la América blanca».



Personas en la diana

«El foco debe estar en proteger a la gente que está en la diana por sus identidades. Orillar la identidad nos lleva a un grave retroceso», razonó Michelle Goldberg. Dyson defendió los «espacios seguros» de los campus, alegando que «si eres blanco, Estados Unidos no deja de ser un gigantesco espacio seguro».


Jordan Peterson fue tajante en su crítica a la corrección: «Sin discurso libre no hay verdadero pensamiento». Stephen Fry se mostró preocupado: «Los avances de la Ilustración están siendo empujados hacia atrás de manera sistemática y deliberada». Tras asistir a un debate intenso y ameno se sometió la cuestión al voto del público: el 70 por 100 se mostró contrario a la corrección política y solo un 30 por 100 a favor. Otras encuestas concuerdan. La propia revista «The Atlantic» ha publicado una donde el 80 por 100 de los sondeados aprueban el aserto de que «la corrección política es un problema en Estados Unidos» (contra pronóstico, entre las minorías hispana y asiática y los indios estadounidenses el rechazo resultó todavía mayor). Algunos politólogos creen que el triunfo de Trump, el súmmum de la incorrección política, entronca con un creciente hartazgo ante la suave dictadura de lo correcto, que a veces pone en solfa el puro sentido común o instituciones que están en el origen de la especie, como la familia, apellidada ahora como «tradicional» con un cierto sesgo despectivo. El Partido Demócrata, obsesionado con atender a las minorías y con la C.P., se muestra incapaz de ofrecer un discurso que apele al conjunto de la sociedad y lo está pagando en las urnas.



Dinámica tóxica

En el debate de Toronto, Stephen Fry, el corpulento actor, presentador, cómico y ensayista londinense, de 61 años, se convirtió en la estrella de la velada. Embutido en un airoso traje blanco, Fry se presentó como un izquierdista de «escuela antigua», de una «izquierda café con leche», y también como un candidato perfecto para ser protegido: homosexual y judío. Por eso su andanada contra la corrección política cobró un interés especial: «Esto tiene que parar. Este resentimiento, rabia, hostilidad e intolerancia, esta certidumbre absoluta de o con nosotros o contra nosotros tiene que parar. Estamos ante una dinámica tóxica, binaria y de suma cero. Una locura que si no la paramos nos va a destruir». Fry sorprendió con el enfoque de su crítica: «Mi mayor objeción contra la corrección política es que no creo que funcione. La humanidad incurre en un gran error cuando prefiere tener razón a ser eficaz, y la C.P. tan solo quiere ser correcta, sin pensar si es efectiva». A su juicio lo que ha hecho avanzar al mundo son «los heréticos, los soñadores, los rebeldes y los escépticos». Justamente los que hoy serían expulsados de unos campus donde los estudiantes no quieren confrontar ideas contrarias a las suyas (y lo mismo se reproduce en las redes sociales, un medio que a golpe de «like» contribuye a reafirmar los propios prejuicios).


Los gigantes tecnológicos de Silicon Valley, Hollywood o medios influyentes como «The New York Times» son paladines de esta subcultura

Fry se despidió con una sugerente cita del inteligente matemático y filósofo Bertrand Russell, «mi héroe»: «Una de las cosas más dolorosas de nuestro tiempo es que esos que tienen una certeza absoluta son estúpidos y en cambio los que tienen imaginación y capacidad de comprender están llenos de duda e indecisión».


El clamor creciente contra la corrección política también comienza a resonar en la España de «todas y todos». Días atrás, Ana Belén, que se define como una feminista de larga militancia de izquierdas, lamentaba en ABC que Rafael Azcona, el vitriólico y brillante guionista de Berlanga, «no podría hacer cine hoy en día, lo cual es terrible». «Hace tiempo que la corrección política se nos ha ido de las manos y nos está haciendo dar pasos atrás». Vargas Llosa la resume como «una enemiga de la libertad». La escritora Julia Navarro también se rebela: «No me gusta la sociedad de lo políticamente correcto. Me preocupa la libertad de expresión, que la gente comience a reprimirse por miedo a la corrección y a que todo el mundo se le eche encima por tener un pensamiento heterodoxo», declaró a este periódico.



Génesis amable

Darío Villanueva, el director de la Real Academia, abordó el debate en una conferencia en marzo: «Es una nueva forma de censura. Una censura perversa para la que no estábamos preparados, pues no la ejerce el Estado, el Gobierno, el partido o la Iglesia, sino fragmentos difusos de lo que llamamos sociedad civil». Para Villanueva puede llegar a anular la racionalidad. Otros pensadores señalan que fomenta la autocensura, que puede ser la peor forma de coartar la creatividad y la libre expresión.


¿Queremos una sociedad que proscriba toda disidencia en nombre de un mayor confort de las minorías? ¿Puede avanzar el pensamiento, y por ende la humanidad, si se constriñe la confrontación de ideas? La corrección política pudo ser un proyecto amable en su génesis, pero cada vez más voces de todo el arco político, incluida algunas de la izquierda moderada, la acusan en alto de cercar el discurso libre, el debate abierto y el intercambio de ideas.


 


https://www.abc.es/c...l#disqus_thread


 


 


Like Like

spacer.png

Compartir este mensaje


Enlace al mensaje
Compartir en otros sitios web

Surzi Hunter

Publicado
vida restante: 100%

Solo Padre y VOX pueden acabar con esta plaga.


Like Like

Compartir este mensaje


Enlace al mensaje
Compartir en otros sitios web

Gabella JUMPMAN

Publicado
vida restante: 100%
He leído lo de aplaudir y ya me he puesto de mala hostia, venga homvre no me jodas
Like Like

NU19YgL.png

Compartir este mensaje


Enlace al mensaje
Compartir en otros sitios web

noble69 Fistro of the North Star

Publicado
vida restante: 100%

Mazo gay.



                                                                 The Separation of Church and Skate

                spacer.pnggiphy.gifspacer.png

                                                                                                                   

Compartir este mensaje


Enlace al mensaje
Compartir en otros sitios web

panete4 Bahamut

Publicado
vida restante: 100%
Y al revés no cuenta, eh!.


Los Dani Mateos si hay que censurarlos porque patata!


No es un problema, en mi opinión, de "corrección política" sino de falta de autocrítica y de autoestima.

Pero es cierto que el problema está ahí, ofendiditos por todos lados.
Like Like

Los que escribís HABER donde debe ir A VER, deberíais HIRVIENDO si mejorais eso.

 

Compartir este mensaje


Enlace al mensaje
Compartir en otros sitios web

Big Boss18 Ultima

Publicado
vida restante: 25%
Mientras tezanos ha vuelto a la cocina.

QJNlMdX.jpglgsvjcW.jpg

"ME OBLIGARON A IR A LA GUERRA CONTRA MERI"

 

Compartir este mensaje


Enlace al mensaje
Compartir en otros sitios web

El Maltés Maya Amano

Publicado
vida restante: 100%

No se puede debatir=Censura


Like Like

HQd3ie9.jpg

                                                                                                                        

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                 

 

Spoiler

Hay otros Mundos pero están en éste

Compartir este mensaje


Enlace al mensaje
Compartir en otros sitios web

jester93 Genos

Publicado
vida restante: 100%

He leído lo de aplaudir y ya me he puesto de mala hostia, venga homvre no me jodas

 

Si si, va enserio, porque segun unos genios pueden generar ansiedad.

 

https://www.telegrap...id-fears-noise/

 

https://www.bbc.com/...hester-45717841

 

https://www.dailymai...g-applause.html

 

Editado por jester93

aMOCCo5.jpg

Compartir este mensaje


Enlace al mensaje
Compartir en otros sitios web

Profesor Tarantoga Genos

Publicado
vida restante: 75%

Si si, va enserio, porque segun unos genios pueden generar ansiedad.

 

https://www.telegrap...id-fears-noise/

 

https://www.bbc.com/...hester-45717841

 

https://www.dailymai...g-applause.html

Esto es lo que pasa cuando los padres no les dan dos hostias a sus hijos.

Like Like

Compartir este mensaje


Enlace al mensaje
Compartir en otros sitios web

gothmog_es Franklin Clinton

Publicado
vida restante: 100%

Esto es lo que pasa cuando los padres no les dan dos hostias a sus hijos.

Las ostias pueden sonar como palmas y generar ansiedad; es por esto que la Asociación de Padres y Madres Modernos y Modernas recomienda agitar las manos al estilo jazz para reprimendar a los vástagos y vástagas.

Like Like

Compartir este mensaje


Enlace al mensaje
Compartir en otros sitios web

MonJulpa ¿Ocurrirá lo mismo en Marte?

Publicado
vida restante: 100%

En algunos foros de debate no se permite aplaudir. Se considera que el sonido del batir de palmas podría resultar agresivo para algún asistente, así que se sustituye por un vaivén de manos, las llamadas «jazz hands» (importadas en España por el movimiento 15-M, la génesis de Podemos).

 

giphy.gif 

 

 

X-D  X-D  X-D

Like Like

b3zokQr.gif tyuyLZa.gif NIHKuRX.gif   Tigre, tigre. 

Batman, Iker Jiménez, el Gobernador de Kansas, Ray Patterson Jack Crowley han dado sus dieses

Compartir este mensaje


Enlace al mensaje
Compartir en otros sitios web

Constantine Ornstein y Smough

Publicado
vida restante: 100%

Estoy de acuerdo con muchas cosas del texto. Pero frases como:


 


Obras de teatro donde Hamlet, un príncipe danés de la Edad Media, es encarnado de manera inverosímil por un actor de raza negra en nombre de la correcta integración. 


 


Me parecen simple y llanamente basura propia de un paleto. A estas alturas Hamlet  lo han representado personas de todas las etnias del mundo. Y no tiene nada que ver con corrección política.

Like Like

Compartir este mensaje


Enlace al mensaje
Compartir en otros sitios web

jaimiting Gran Lobo Sif

Publicado
vida restante: 100%

https://en.wikipedia...itation_scandal


 


El caso de Rotherham, que menciona el artículo, es de lo más vomitivo que he leído en años, entre 1980 y 2013 una banda de paquistaníes violaron chicas menores y las prostituyeron, los laboristas que gobernaban allí hicieron la vista gorda para que no se produjese racismo contra la minoría paquistaní.


 


Me pregunto si a los laboristas que bloquearon las investigaciones policiales y desoyeron a los pobres vecinos de la ciudad les gustaría que sus hijas pasasen una noche con esos indeseables. Estos politicuchos que no hicieron nada para impedir que esos bastardos violadores siguiesen haciendo de las suyas deberían pasarse el resto de sus días entre rejas, en celdas sin luz, y a pan y agua.


 


Tampoco entiendo a los padres de estas niñas, si ven que la justicia no hace nada, ¿porque se quedan de brazos cruzados a esperar que alguien solucione el problema mientras a sus hijas les hacen estas perradas?


Editado por jaimiting
Like Like

spacer.png

Compartir este mensaje


Enlace al mensaje
Compartir en otros sitios web

censor Pontífice Sulyvahn

Publicado
vida restante: 100%

El virus de la corrección política no es más que el viejo ideal totalitarista pasado por el filtro del neomarxismo. Quien tenga conocimiento, que entienda. Y quien no que se joda.


Fuerzas aristocráticas beneficiadas por la oligarquía de partidos española pretenden ganar el apoyo del vulgo ignorante, estúpido, ideologizado, bajo la propaganda de los medios e imbécil para transformar sus podridos ideales de falsa igualitariedad en leyesInvocan la voluntad de un pueblo que desprecian para hacer realidad sus sueños megalómanos de control absoluto. De igualdad, de libertad, o qué sé yo; de muerte y obediencia quizá.


 


La receta es: haz lo que digo.


Like Like

3498931a83832f7b899da52c3671f88b_XL.jpg?

Compartir este mensaje


Enlace al mensaje
Compartir en otros sitios web

jaimiting Gran Lobo Sif

Publicado
vida restante: 100%

Esta entrevista no tiene desperdicio.


 


https://www.abc.es/c...25_noticia.html


 


 


peterson-kaYE--620x349@abc.jpg


Jordan B. Peterson, en un momento de la entrevista, en Madrid - Isabel Permuy


LIBROS


Jordan B. Peterson: «La corrección política nos puede llevar a lugares muy peligrosos» Profesor de Psicología en la Universidad de Toronto, publica en España «12 reglas para vivir. Un antídoto al caos». Un libro que él mismo califica de autoayuda, con cuyas tesis ha sembrado la polémica en medio mundo


25/11/2018 16:43h


3


El gran editor norteamericano Robert Gottlieb acaba de publicar sus memorias («Lector voraz»), y yo las estaba devorando vorazmente cuando se cruzó en mi camino la obligación de leer el último trabajo de quien está considerado como uno de los pensadores (agitadores) más polémicos del momento: Jordan B. Peterson (Alberta, Canadá, 1962), psicólogo clínico y profesor de la materia en la Universidad de Toronto. En este cruce de lecturas, me pregunto si Robert Gottlieb hubiera publicado «motu proprio» estas «Doce reglas para vivir», teniendo en cuenta que no le hacía ascos a las ventas, al fino olfato mercantil; pero, claro, a Peterson -además de colocar millones de ejemplares- le preceden unas polémicas que rozan el escándalo, por ejemplo, cuando afirma que la desigualdad salarial entre hombres y mujeres no es real, ni injusta. Esta es solo una de sus aportaciones.


Me quedo con la duda, porque no he descolgado el teléfono para llamar al señor Gottlieb a Nueva York y preguntarle. El asunto es que al olor del negocio editorial sale en España este último título de Jordan B. Peterson y los periodistas acudimos a meter el dedo en la llaga, que nos explique sus tesis, por las que ha tenido enconadas discusiones que internet ha quintuplicado. Peterson ha venido a Madrid a presentar su libro. Es un hombre alto, delgado, pulcro en su apariencia. Algo estirado en el trato -me pregunto si porque soy mujer o porque está cansado del viaje-. Me atrevería a decir que tiene algo de predicador.


 


Ateniendo al título de su libro que habla de doce reglas para vivir y combatir el caos, y del que ha vendido tanto, ¿piensa que este tiempo o momento histórico es más caótico que otros?


Bueno, depende de a qué momento del pasado se mire. Diría que es mucho menos caótico que gran parte del pasado. Pero también creo que la gente está psicológicamente desorientada, y lo está de una manera problemática y un tanto peligrosa.


¿En qué consiste esa desorientación que hace que seamos más peligrosos?


Somos más poderosos. Por tanto, si no actuamos juntos y de manera responsable y consciente, las consecuencias pueden ser mucho peores. A medida que tengamos más poder y más oportunidades, el precio que paguemos por la irresponsabilidad caótica aumenta.


¿Cuanto más evolucionado más peligroso y caótico resulta el ser humano?


En general, eso es cierto porque los seres humanos son más complejos y sofisticados que otros animales. Otros animales luchan tribalmente pero no usan armas de destrucción masiva. Por tanto, como hemos aumentado nuestra capacidad tecnológica, también hemos aumentado nuestra capacidad para crear caos y peligro.


 


«La ideología es una forma parasitaria de la religión y carece de la exhaustividad de los sistemas religiosos bien desarrollados»


Le pregunto y le insisto en el concepto porque en su tesis compara el comportamiento humano con el de otras especies animales tan afines como los monos y tan aparentemente dispares como las langostas, y da la sensación de que si recuperáramos o valoráramos esos parámetros animales nos iría mejor


No podemos simplificar. Por ejemplo, necesitamos un alto nivel de sofisticación tecnológica para gestionar una parte importante de la población actual en todo el mundo. Pero también creo que tenemos que entender lo que somos según nuestra naturaleza biológica. Entender ciertos elementos del comportamiento y de la psicología animal nos puede resultar útil.


En el libro habla de una adolescencia conflictiva, amigos conflictivos, en un barrio conflictivo. ¿Ese pasado influye en la construcción de su discurso?


No creo que sea algo raro estar rodeado de adolescentes problemáticos. Creo que criarme en un ambiente de clase trabajadora me ha afectado y diría que, sobre todo, positivamente, por todos los trabajos que tuve cuando era joven. También creo que me dio una visión del mundo más realista que la de los intelectuales que he conocido, que proceden de entornos más adinerados y con mayor formación.


¿Considera que la experiencia es más importante que la educación intelectua?


No, pero es muy importante integrarla, porque, si no, el elemento intelectual se separa de de la realidad. Soy una persona práctica, en parte por mi formación como psicólogo del comportamiento. Siempre intento analizar el vínculo entre lo abstracto y lo práctico. Y diría que no integras tus conocimientos intelectuales hasta que no los conviertes en algo práctico, real.


 


 


«Se puede negociar con las personas, pero no con una ideología como el feminismo. Eso es técnicamente imposible»


Cuando se leen sus doce reglas, parece que responden al sentido común. Pero escandaliza a algunos sectores de la sociedad y supera en muchas afirmaciones los límites de lo políticamente correcto.


En épocas en las que se cuestiona todo, hay que explicar las bases de ciertos principios que antes se aceptaban como normas de sentido común. La gente no suele cuestionarse el sentido común, pero, cuando lo hace, vienen los problemas. Entonces hay que explicar las razones por las que existe ese sentido común o convención y por qué es importante. Por ejemplo: si alguien me dice que defienda el matrimonio, yo no tendría por qué defenderlo, ya que todo el mundo ha aceptado su necesidad. Pero si lo ponemos en peligro es cuando se tiene que defender.


¿Nos está matando la corrección política?


Matar es fuerte, pero creo que se abusa en la manera de analizar la historia y la naturaleza humana en un sentido grupal. Y los conflictos entre personas con diferentes identidades grupales es contraria a la tradición occidental y nos puede llevar a unos lugares increíblemente peligrosos, y lo ha hecho hace no tanto tiempo en el pasado.


¿Qué siente cuando se ve atacado por grupos feministas?


¿Cómo me siento por ello? Depende. Normalmente es una mezcla de exasperación y de indiferencia. La exasperación es porque no estoy hablando con una persona, estoy hablando con una ideología, y siempre siento frustración cuando hablo con una ideología y no con una persona. Indiferencia, porque los interrogatorios, o incluso el acoso, suelen tener el resultado contrario al que se busca.


Entonces, ¿para usted la ideología no supone un avance sino un claro retroceso?


No tengo ningún respeto por la ideología. La ideología es una forma parasitaria de la religión y carece de la exhaustividad de los sistemas religiosos bien desarrollados. Extrae su fuerza motivacional de una subestructura religiosa inconsciente. Por tanto, una ideología es una religión defectuosa. La ideología es una religión degenerada.


 


«Cuando te pasa algo emocionante, algo nuevo, es caos. Cualquier cosa creativa es caos y no es negativa. Pero un exceso de caos es aterrador»


¿La ideología trae el caos?


Sí, porque yo puedo negociar con usted, pero no puedo negociar con su ideología. Por tanto, usted y yo podemos negociar como personas, pero no voy a satisfacer al feminismo como ideología. Tampoco voy a satisfacer a los ideólogos de la derecha. Técnicamente esto no es posible.


-¿Cómo nos podemos manejar en un mundo cada vez más marcado ideológicamente?


Intentemos aunar nuestros esfuerzos como personas. Eso es lo que animo a hacer para solucionar las cosas que están en nuestra mano solucionar.


Deduzco que si esos micromundos de los que habla -los individuos, nuestro entorno más cercano, la familia- funcionaran, sería más fácil que el macromundo, la sociedad global, fuera bien.


Bueno, en parte. Si mantienes unido tu mundo individual, que no es fácil, y luego mantienes unido tu mundo familiar, que tampoco es fácil, adquirirás la experiencia y los conocimientos para abordar tareas más importantes.


 


«Si la gente tiene un buen punto de partida en la infancia, hay mucho menos que corregir más adelante a lo largo de la vida»


Usted habla del caos y el orden, y relaciona el caos con las mujeres y el orden con los hombres. ¿Eso no es machismo?


No lo creo. No me refiero a las mujeres, sino a lo femenino. Ni a los hombres, sino a lo masculino. El antídoto del caos no es el orden. El antídoto del caos es el equilibrio entre el orden y el caos. Y el antídoto al orden es el equilibrio entre el caos y el orden. Imagínese que hay un lugar donde estás lo bastante seguro para tener confianza y no estar aterrorizado. Pero también te adentras hacia lo que no conoces. Por tanto, te estás planteando un reto óptimo para crecer. Haces todo lo que puedes para equilibrar las cosas como persona, como miembro de una familia o como miembro de una comunidad. Es un instinto de orientación muy profundo. Podría ocurrir que alguien que vive una vida muy caótica tenga que poner mucho orden para controlar el caos, y quizás llegue demasiado lejos al hacerlo. Pero si sigue su desarrollo correctamente alcanzará esa línea o límite entre los dos ámbitos. Cuando te pasa algo emocionante, algo nuevo; cuando te pasa algo positivo o algo transformador, todo eso es caos, y no es negativo. Cualquier cosa creativa es caos y no es negativa. Un exceso de caos es aterrador, pero un exceso de orden es agobiante.


Y esa aspiración de equilibrio, ¿no le resulta agobiante también?


El equilibrio, no. El orden puede ser paralizante. La parálisis es una patología del orden. Sin duda, ese es el peligro del Estado inmovilista.


Seguimos con el componente femenino y el masculino. ¿El individuo más equilibrado, más feliz, es aquel que combina ambas caras de esta moneda o de ese «ying» y «yang» al que también se refiere?


No necesariamente más feliz, sino mejor adaptado. Es como si tuviese una mayor caja de herramientas para solucionar el problema, porque puedes ser más duro cuando necesitas serlo, más crítico, más riguroso, pero también compasivo, cuidadoso y clemente cuando necesitas serlo. Entonces puedes ajustar tu respuesta a las situaciones.


En su libro se habla mucho de la infancia. ¿Piensa que allí está el origen de todos nuestros comportamientos posteriores: buenos y malos?


Si la gente tiene un buen punto de partida en la infancia, hay mucho menos que corregir más adelante en la vida.


 


«Cuando los políticos son honestos y buscan lo trascendente y no lo oportuno, hay menos probabilidades de cometer grandes errores»


¿La clave es el individuo? ¿El individuo sería más feliz si fuera más individualista


No. La responsabilidad individual es la clave. No es lo mismo. Si dices que los individuos son la clave, entonces podrías decir que los derechos individuales son la clave, o que la felicidad individual es la clave. Ese es nuestro error.


¿Usted sigue la política, a los políticos?


Solo lo justo y necesario.


¿Les recomendaría la lectura de sus 12 reglas?


No como políticos necesariamente, sino como personas.


¿Y como personas se lo recomendaría?


Creo que al resto de nosotros nos iría mejor. Creo que a todos os iría mejor como individuos si las siguiésemos. A todos nos va mejor cuando la gente carga con la responsabilidad individual. Siempre que los políticos sean honestos y responsables y busquen lo que es trascendente y no lo que es oportuno, habrá menos probabilidades de cometer grandes errores.


¿Diría que el ser humano contemporáneo es un ser infeliz, confuso y sin remedio?


No. Este libro pretende ayudar a la gente a poner su vida un poco en orden. Pero no es un libro sobre la felicidad. La felicidad es un efecto secundario. Es para ayudar a la gente a entender que su conducta ética como personas es importante. Por tanto, si eres una persona sin ética, lo que creas es algo que tiende al infierno.


¿El infierno se corresponde con el desorden absoluto?


No. Puede haber infiernos de orden. La Alemania nazi era un infierno de orden. Esos son infiernos especialmente eficaces.


¿Este libro es un libro de autoayuda?


El libro es un libro de autoayuda en cierto sentido. Yo sé que es un género por el que los intelectuales no sienten mucho respeto. Pero no es que no fuese consciente de eso cuando lo escribí. No es que pensase que las normas eran extraordinariamente originales en su formulación, pero había cosas que había que defender y explicar, ya que hemos olvidado la razón por la que son valiosas.


Usted se ha convertido en un fenómeno en redes sociales, en internet. ¿Participa en ellas habitualmente? ¿Qué experiencia tiene para lo bueno y para lo malo?


Son increíblemente poderosas y sorprendentes. Supongo que, en cierta manera, han empeorado una parte de mi vida y han mejorado otra. Y han hecho que sea mucho más atento y precavido. Esto lo magnifica todo. Durante mucho tiempo, estuve al borde del desastre.


¿Y usted que hace para no perder el equilibrio en esta vorágine?


Viajo con mi mujer. Eso es bueno. Tengo un excelente mánager para las giras. Mis hijos me apoyan, y también mis padres y mi familia numerosa y un grupo de amigos cercanos Hay muchas personas que prestan atención a lo que hago y las escucho. Y me aseguro de que como lo suficiente y de que descanso lo suficiente. Y por último, me aseguro de saber qué es importante en esta gira, por ejemplo. Cien ciudades en siete meses. No son vacaciones, no es por placer, no es para hacer turismo. Todo lo demás está subordinado a eso.


Soy una persona observadora, y me he fijado en el anillo que lleva, con dibujos indios, tribales. No sé si tienen algún tipo de simbología...


Es de la costa oeste de Canadá y está diseñado por un grupo tribal (Kwakwakawakw). Siempre he admirado su tradición artística. El tercer piso de mi casa está lleno de tallas de ellos. Es mi anillo de boda. Es una forma de arte muy canadiense.


 


«A todos nos va mejor cuando la gente carga con su responsabilidad individual»


¿Y tiene alguna significación especial y que nos explique un poco más en detalle su discurso?


Es probablemente una representación de la unión del mundo moderno con el mundo tradicional.


Digamos que esa es la clave, al cabo.


Es la revivificación de los padres.


¿De los padres o del padre?


De ambos. Son los padres y el espíritu del padre. Es una pluralidad y una singularidad al mismo tiempo.


¿Se sentía más cercano a su madre o a su padre cuando era niño?


Mi relación con ellos era muy diferente. Tenía una relación más fácil con mi madre. Siempre podía hacerle reír. Mi relación con mi padre era más conflictiva. Mi padre era muy exigente. Era más difícil agradarle, pero pasaba muchísimo tiempo conmigo y me dedicaba muchísima atención. Y les estoy agradecido a ambos. Fueron unos padresexcelentes y siguen siendo unos padres excelentes.


¿Considera que como persona, como individuo, ha alcanzado ese equilibrio que nos vende en este libro de las 12 reglas?


No, nadie supera nunca el caos. No. Puedes mantener las cosas equilibradas. Para los hawaianos y su cultura, el surf era sagrado, porque puedes mantenerte en la cresta de la ola. A veces puedes estar sobre la cresta de la ola, pero no para siempre.


Como mandamientos


Vaya por delante que este libro (Planeta. 512 págs. 21,90 euros) se lee como se bebe un vaso de agua. Fácilmente. Todas las tesis se explican de manera bien sencilla y no una, sino varias veces, por si a alguien le queda alguna duda. Ahora, también les aseguro que no se digiere lo mismo que un vaso de agua sin gas. La fama de polemista que precede a este profesor de Psicología en la Universidad de Toronto la tiene ganada a pulso. Jordan B. Peterson dice lo que piensa, guste más o menos a ciertos sectores, en un mundo de corrección política recalcitrante.


Yo no puedo estar de acuerdo sin matices con todo lo que ha dicho y escrito -sobre todo respecto al debate de la igualdad-, pero tampoco se me ocurriría lapidarle en la plaza pública, ni en las redes sociales, como le ha sucedido. Libre es él de pensar lo que quiera, como quiera y contarlo donde le de la gana. A eso se le llama libertad de expresión. Cada una de sus «12 reglas para vivir. Un antídoto al caos», ocupa un capítulo: «Endérezate y mantén los hombros hacia atrás», «Trátate a ti mismo como si fueras alguien que depende de ti», «Traba amistad con aquellas personas que quieren lo mejor de ti», «No permitas que tus hijos hagan cosas que detestes», «Antes de criticar a alguien, asegúrate de tener tu vida en perfecto orden», «Dedica tus esfuerzos a hacer cosas con significado, no aquello que más te convenga», «Di la verdad, o por lo menos no mientas», «Da por hecho que la persona a la que escuchas puede saber algo que tú no sabes», «A la hora de hablar, exprésate con precisión», «Deja en paz a los chavales que montan en monopatín», y «Si te encuentras un gato por la calle, acarícialo».


Los títulos resultan de una sencillez seductora y de consumo rápido y efectivo. Un libro de autoayuda en una sociedad que se hace muchas preguntas. Jordan B. Peterson intenta responderlas a su manera y sin miedo a levantar ampollas. Poner orden, como la fama, cuesta. Por L. REVUELTA


Editado por jaimiting
Like Like

spacer.png

Compartir este mensaje


Enlace al mensaje
Compartir en otros sitios web

Crear una cuenta o conéctate para comentar

Tienes que ser miembro para dejar un comentario

Crear una cuenta

Regístrese para obtener una cuenta nueva en nuestra comunidad. ¡Es fácil!

Registrar una nueva cuenta

Conectar

¿Ya tienes una cuenta? Conéctate aquí.

Conectar ahora

  • Explorando recientemente

    No hay usuarios registrados viendo esta página.

  • Crear nuevo...