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Interesante artículo de un biólogo sobre la pseudociencia


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17 respuestas en este tema

  • whydah

  • Duque de Atizes

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#1

Escrito 17 febrero 2017 - 14:05

http://blogs.20minut...pseudociencias/

 

Quisiera pensar de otro modo, pero uno es congénitamente dado a rendirse a la evidencia. Y si algo parece sugerirnos la evidencia, no es precisamente que estemos ganando la guerra contra las pseudociencias. A lo más que podemos aspirar, y debemos aspirar a ello, es a que no reciban financiación pública, y a que los fraudes delictivos sean castigados por la justicia. Pero ni siquiera estamos cerca de lograr estos objetivos.

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Imagen de Wikipedia.

Personalmente, ya lo he dicho aquí, no siento vocación de azote de herejes. No por desimplicación, sino porque mi opción contra las pseudociencias es hablar de ciencia. De hecho, más que ocuparme de las pseudociencias, últimamente me he adentrado en lo que neurocientíficos y psicólogos experimentales tienen que decir sobre por qué los humanos somos tan propensos a creer en patrañas; la ciencia de la pseudociencia.

Y es precisamente el contacto con estos expertos lo que en parte me lleva a la pesimista conclusión de que la lucha contra el movimiento anti-ilustración, como algunos lo están llamando ahora, es una guerra perdida (lo cual no quita que deba librarse de todos modos). Seis razones:

1. No es cuestión de nivel educativo o de formación científica

Entre esas observaciones de los neurocientíficos y psicólogos experimentales dedicados a estudiar el fenómeno del movimiento anti-ilustración, destaca una conclusión contraintuitiva.

Lo natural sería pensar que quienes creen que el movimiento de los astros puede influir sobre su personalidad o su futuro, o quienes creen que un vial de agua o una pastilla de azúcar pueden curar enfermedades, son auténticos zotes con un paupérrimo nivel educativo y menos luces que un ovni de madera. Y que un poco de educación y de información bastaría para barrer sus telarañas mentales y abrirles los ojos a la luz de la razón.

Pero no es así. Como recientemente he comentado aquí, un reciente estudio revelaba que los adeptos al movimiento anti-ilustración no tienen en general menor inteligencia o nivel educativo que el resto, y ni siquiera menos interés por la ciencia. Simplemente, prefieren elegir selectivamente, sabiamente pero tramposamente, los datos que corroboran sus ideas preconcebidas; los autores del estudio lo llamaban “pensar como un abogado”.

Como también he contado aquí, neurocientíficos como Dean Burnett argumentan que, nos guste o no, la creencia en patrañas forma parte del funcionamiento normal de un cerebro humano sano. Y aunque otro estudio reciente sugiere que es posible proteger a las personas contra la influencia de la pseudociencia mediante lo que los autores definían como una especie de vacuna psicológica, parece que lograrlo requiere algo más sutil y complejo que simplemente más información científica o una mejor educación en el empirismo.

2. La pseudociencia mola más que la ciencia

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Imagen de Wikipedia.

¿Que no? ¿Acaso molan las farmacéuticas? ¿Molan los transgénicos? ¿Mola contar a los amigos que vas a hacerte una diálisis o un PET? No, lo que mola es decirles que vas a tu sesión de reiki o de shiatsu. Lo que mola es todo aquello basado en energías fantasmales que fluyen sin que podamos percibirlas, detectarlas o medirlas, pero que se designa con nombres que suenan a oriental y se describe con frases a lo Paulo Coelho o Deepak Chopra, mejor cuanto más carentes de sentido, mientras sean lo suficientemente cursis.

Ya ni siquiera hace falta pensarlas uno mismo: hay en internet al menos un par de generadores automáticos de lo que un estudio de 2015 llamaba “gilipolleces pseudoprofundas”. Recuerdo la conclusión de aquel estudio, que comenté aquí:

Los más receptivos a las gilipolleces son menos reflexivos, tienen menor capacidad cognitiva (es decir, inteligencia verbal fluida y alfabetización numérica), son más propensos a confusiones ontológicas e ideas conspirativas, sostienen con más frecuencia creencias religiosas y paranormales, y respaldan medicinas alternativas y complementarias.

No hay que confundir esta conclusión con la que mencionaba en el punto anterior: nótese que el estudio se fijaba en un sector específico de población definido por un parámetro diferente: en un caso era el negacionismo del cambio climático, en otro la afición por esas “gilipolleces pseudoprofundas”.

Las encuestas suelen coincidir en que la ciencia académica goza de cierto respeto general entre la población. Pero cuando esta ciencia se convierte en una directriz, surge la paradoja de los dos extremos: muchos están dispuestos a aceptar sin rechistar, solo “porque lo dice la ciencia”, la idea de que el chocolate adelgaza o que mirar tetas alarga la vida, aunque no haya nada de cierto en ello. Y en el extremo contrario, ya puede la ciencia de verdad certificar que los transgénicos son completamente inocuos, que en este caso siempre se sospechará de algún gato encerrado. Lo primero mola; lo segundo, no.

En definitiva, hoy hay pocas maneras mejores de caer simpático en Twitter o en cualquier otro sitio que lanzar acusaciones contra las farmacéuticas o los transgénicos, como si los vendedores de motos terapéuticas varias o de alimentos milagrosos no trataran de lucrarse con sus productos.

3. …Y quienes molan también la fomentan

¿A qué estrella del cine o del rock hemos visto defender el rigor de la ciencia cuando se trata de juzgar las infinitas proclamas pseudocientíficas que por ahí circulan? Más bien al contrario. Estos personajes mediáticos son los líderes sociales actuales, y parecen especialmente propensos a popularizar y promover todo tipo de eso que llaman terapias alternativas y otros disparates pseudocientíficos, ya sea que el desodorante provoca cáncer o que el agua tiene sentimientos.

Ignoro si tales celebrities molan porque se apuntan a las causas que molan, o si sus causas molan porque ellos molan; pero el caso es que muy raramente suelen declararse públicamente a favor de causas que no molan, como los transgénicos. Y su influencia social no es en absoluto desdeñable: ¿cuántas dietas han triunfado entre millones de consumidores gracias al respaldo de tal o cual famoso/a, a pesar de que muchos de estos métodos de adelgazamiento queden desacreditados por los nutricionistas?

Los propios diseñadores de dietas milagrosas y fabricantes de píldoras lo saben; algunos de ellos han llegado a emplear de forma fraudulenta el nombre de alguna estrella para promocionar sus productos. Y poco importa que algunos de ellos acaben en prisión o pierdan su licencia para practicar la medicina (los que la tienen).

4. La frontera entre ciencia y pseudociencia es difusa en los medios populares

En la sección de Ciencias de un diario en el que trabajé, recibimos el encargo de que una de las subsecciones, la dedicada a Salud, se centrara en lo que la dirección del periódico llamaba “vida saludable”.

Pero ¿qué es “vida saludable”? Basta abrir casi cualquier revista, escuchar casi cualquier programa generalista de radio o ver casi cualquier magazine de televisión para encontrar una sección destinada a aconsejar a la audiencia sobre cómo llevar una vida más sana, comiendo o dejando de comer tal alimento, tomando o abandonando cual hábito. Pero ¿cuántas de estas proclamas están fundamentadas en ciencia sólida?

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Imagen de Wikipedia.

Muchas menos de las que ustedes imaginan. He tratado aquí algunos de estos casos; por ejemplo, las investigaciones que están desmontando el viejo dogma clásico sobre el papel de las grasas como grandes satanes de la dieta. También he comentado cómo algunos tótems sagrados de la nutracéutica actual, como el archifamoso omega 3, no aguantan un asalto cuando se pone sobre ellos la lupa científica.

Lo cierto es que muchas de esas ideas populares sobre lo saludable versus lo dañino en realidad no proceden de la ciencia, sino de simples reclamos publicitarios (más sobre esto abajo), o de viejas hipótesis plausibles que llegaron a instalarse como dogmas antes de su imprescindible corroboración científica.

Y a menudo, cuando se busca esta corroboración, no se encuentra. Otro ejemplo: cualquiera sabe que quien pretende adelgazar debería comenzar por apuntarse a un gimnasio. ¿No? Pues no tan deprisa. Lo cierto es que últimamente varios estudios, como este publicado en enero, están cuestionando que el ejercicio físico sea un factor realmente decisivo en la pérdida de peso para la mayoría de las personas. También hay razones científicamente lógicas para esto, que si acaso trataremos otro día.

Y si en la práctica resulta que muchas de esas proclamas sobre lo que es saludable, incluso las aparentemente más obvias, no están respaldadas por ciencia real, ¿cómo pueden los medios distinguir lo que es simplemente dudoso de lo rotundamente falso? Llegados a ese punto, anything goes: de creer que el omega 3 previene el cáncer (que no) a aceptar que el zumo de limón hace lo mismo (¡que, por supuesto, ni de broma!) hay una línea muy fina que muchos medios cruzan, por ignorancia o por cifras de audiencia. De hecho, algunos incluso viven de cruzarla.

El remedio a esta profusión de pseudociencia en los medios es, naturalmente, la ciencia; pero muchas de esas revistas, programas de radio o de televisión no cuentan con especialistas capaces de acudir a las fuentes originales para verificar su credibilidad.

5. El márketing publicitario explota, e incluso se basa en, las pseudociencias

Una cosa es que la publicidad sea especialmente propensa a tirar de argumentos pseudocientíficos para enganchar un producto a una idea facilona. Cuando esto simplemente se utiliza como estrategia de márketing para vender productos no relacionados con la idea, como hablar del destino para vender loterías, o reavivar esa falacia del cerebro racional y el emocional para vender un coche, el daño no es grande. El problema surge cuando un producto se promociona publicitando presuntas virtudes nacidas de ideas pseudocientíficas.

En un mundo obsesionado por la salud, parece que es necesario revestir casi cualquier alimento de propiedades beneficiosas; ya no basta solo con decir que sabe bien. Los patés que comíamos cuando éramos pequeños porque estaban ricos hoy tienen que publicitarse como fuente de hierro, a pesar de que una persona sana con una dieta normal cubre perfectamente sus necesidades de este metal.

Pero el problema surge cuando esta necesidad de apelar a la salud para vender un alimento pretende crear alimentos funcionales donde no los hay. Y así es como surgen los yogures que hacen cosas nunca demostradas, o marcas de agua mineral que presumen de liberar a bellas modelos de las toxinas que su cuerpo ha acumulado por alguna extraña razón no especificada (tal vez las ha mordido una serpiente). Alimentos que se pretende funcionalizar hasta convertirlos en disfuncionales.

Aún peor es el caso de productos o marcas originalmente destinados a personas con deficiencias metabólicas, como celiaquía o intolerancia a la lactosa, y cuyos dueños de repente descubren el lucrativo negocio que han estado perdiéndose: tratar de convencer a la población sana de que la lactosa o el gluten les hacen daño, lo cual es mentira. Este sí es un negocio turbio, y no vender un anticatarral a la persona que tiene un catarro.

Pero naturalmente, la publicidad se autocontrola; es decir, que nadie la controla. Porque alguien así lo permite. Y esto nos lleva al último punto:

6. Los responsables públicos no saben de ciencia ni preguntan a quienes saben

Ejem… ¿Hace falta explicarlo?


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#2

Escrito 17 febrero 2017 - 14:20

Luego lo leo, pero el comienzo desde hace un tiempo lo pienso. No que se esté perdiendo, es una guerra perdida de antemano.


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  • whydah

  • Duque de Atizes

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#3

Escrito 17 febrero 2017 - 17:46

Defensores de la Tierra plana enfrentados fuertemente con los de la Tierra hueca 

https://hipertextual...na-tierra-hueca


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#4

Escrito 20 febrero 2017 - 15:44

 

Aún peor es el caso de productos o marcas originalmente destinados a personas con deficiencias metabólicas, como celiaquía o intolerancia a la lactosa, y cuyos dueños de repente descubren el lucrativo negocio que han estado perdiéndose: tratar de convencer a la población sana de que la lactosa o el gluten les hacen daño, lo cual es mentira. Este sí es un negocio turbio, y no vender un anticatarral a la persona que tiene un catarro.

Joder, estoy harto de ésto en concreto. "9 de cada 10 aseguran que se digiere mejor", ¿mejor? ¿hacen la digestión de forma consciente y les parece más facil ésto que lo otro?

 

O la pregunta con la que habre el documental Are you fed up?: si actualmente hay más alimentos light y bajos en grasa, ¿por qué hay más obesidad que nunca?

 

"Nadie se hace rico siendo honesto", dice Anguita, y cuando la alimentación es un negocio, nada bueno puede salir de ahí.


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  • Elaphe

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#5

Escrito 20 febrero 2017 - 18:52

Yo creo que, como has dicho, no es un problema tanto de inteligencia o de cultura, sino mas bien de sensatez. En el colegio no se enseña a los crios a pensar por si mismos, a poder discernir lo que tiene sentido de lo que es absurdo. Asi jamas seran capaces de oler las patrañas, las mentiras ni las manipulaciones de las que seran victimas constantemente a lo largo de toda su vida. El mundo necesita excepticos ahora mas que nunca frente a tanta informacion disponible. Tambien creo que en la educacion se deberia hacer hincapie, dia a dia, sobre lo que es el metodo cientifico, sobre como funciona y porque es tan valioso. Quizas asi se evitarian tantas mentalidades prepotentes, polarizadas, cerradas, borregiles, credulas, etc.


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#6

Escrito 21 febrero 2017 - 02:34

Siempre que alguien me dice que en el colegio de su hijo o similar dan clases extraescolares de ajedrez o algo así chulo y novedoso pienso que sería infinitamente más útil clases de "pensamiento crítico y científico". Es más, pondría una asignatura en horario escolar.


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#7

Escrito 21 febrero 2017 - 15:57

Muy interesante el artículo. 


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#8

Escrito 17 marzo 2017 - 05:07

Yo creo que, como has dicho, no es un problema tanto de inteligencia o de cultura, sino mas bien de sensatez. En el colegio no se enseña a los crios a pensar por si mismos, a poder discernir lo que tiene sentido de lo que es absurdo. Asi jamas seran capaces de oler las patrañas, las mentiras ni las manipulaciones de las que seran victimas constantemente a lo largo de toda su vida. El mundo necesita excepticos ahora mas que nunca frente a tanta informacion disponible. Tambien creo que en la educacion se deberia hacer hincapie, dia a dia, sobre lo que es el metodo cientifico, sobre como funciona y porque es tan valioso. Quizas asi se evitarian tantas mentalidades prepotentes, polarizadas, cerradas, borregiles, credulas, etc.


Macho, no lo podrias haber explicado mejor. Me siento solo en este mundo justamente por eso. No es tanto una cuestion de inteligencia y cultura, si no de sentido comun, ironica palabra ya que no es tan comun.
Y no solo de gente ajena a ti, personas muy cercanas y familiares. Mi hermana es psicologa y cree en las constelaciones :/
De hecho hizo un master sobre eso.
Yo soy bastante ignorante y no se la mitad que vosotros pero soy la persona mas jodidamente racional que vais a conocer.
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  • Nightmare_87

  • PRAESIDIUM VIGILO

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#9

Escrito 17 marzo 2017 - 12:12

Lo que molaría tener foreros que creen en la astrología para discutir y llegar al fondo de sus creencias y así saber cómo funcionan esas cabecitas. En la vida real simplemente no se puede.

Yo es que me ponen a esos astrólogos de la tv que hablan con total seguridad de que Libra es agresivo y se complementa con Acuario siempre que se conozcan en agosto y hayan nacido un 23, y honestamente no entiendo a los que les creen. O sea, de dónde piensan que el astrólogo sacó esa sarta de estupideces, si de un libro chino, si de observaciones y experimentaciones propias, realmente no entiendo.

Pero claro, si preguntas eres ese tipo, el que lleva 5 años en una ingeniería, el cuadrado, el que ve videos de física y no de hippies "conectados con la naturaleza" hablando idioteces. No tienen idea de nada del mundo que los rodea, ni de sus leyes, ni de su funcionamiento, ni de nada, pero mola más hablar de planos astrales y astrología que de teoría de campos y astronomía. Mis pelotas están en contacto con la naturaleza.

Podría seguir pero es suficiente catársis por hoy

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#10

Escrito 17 marzo 2017 - 14:36

Respecto a la batalla perdida de antemano no sé… Es evidente que los sesgos cognitivos están ahí  por algo y, fundamentalmente, están  por que han sido eficientes, evolutivamente hablando, durante millones de años.  

Cuando un cromañón se tomaba una baya de una planta y de daba una cagalera de la hostia, no se podía poner a hacer un análisis clínico de sobre si la causa real de su cagalera  era la baya, o era  sucesión de hechos no relacionado: simplemente cuando veía una baya igual, no se la comía y avisaba a toda la tribu de la inconveniencia de comérsela.

Ese proceder ha sido evolutivamente beneficioso y arraiga  la tendencia a establecer asociaciones entre conceptos por débiles que sean (ej: el rubí proporciona fortaleza sentimental, porque es roja,  la sangre  es roja, la sangre procede del corazón y el corazón se asocia con los sentimientos…)

 

 

Lo que no estoy de acuerdo en absoluto es que la ciencia sea más aburrida que la psudociencia.

La ciencia es infinitamente más fascinante, más interesante y más gratificante que la psudociencia. El problema es que da más pereza empezar con ella. Es como jugar a la play o aprender a esquiar. Lo primero es fácil y bastante divertidlo. Para esquiar hace falta pasar frio y caerte en la puta nieve cientos de veces. Pero cuando aprendes bien, es de las cosas más divertidas que puedes hacer en esta vida. Lo que merece realmente la pena, cuesta y muchas personas encuentran más inmediato alimentar sus curiosidad sobre cómo funciona el  mundo en una web conspiranoica, que abriendo un libro de física.

 

Creo que sobre esa base se puede trabajar. Hacer la enseñanza de la ciencia más divertida sin perder rigor.


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#11

Escrito 15 abril 2017 - 11:58

Mi hermano tiene varios diplomas en temas tandisparatados ccomo tarotismo, astrología y similares. Se gana la vida echando las cartas y vendiendo amuletos...y lo peor es que el se cree que toda esa mierda existe y los lleva el primero. Mi madre cree en los horóscopos y va a misa de vez en cuando (la teologia, otra pseudociencia) y mi novia, a parte de horoscopos cree también ven karmas y presencias espirituales. Así que estoy rodeado de tontería, amigos. No os quejéis xd xd.

Pd. Mi otro hermano vota a Ciudadanos, que no sé que es peor.
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    laliense

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#12

Escrito 16 abril 2017 - 01:17

afirmar una cosa o la otra es entrar en la conocida ciencia falsa, así que para mi cualquier expresión científica viene a ser lo mismo.
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  • Elaphe

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#13

Escrito 06 mayo 2017 - 12:57

¿No creeis que en cierto modo la culpa de todo esto la tiene esa superproteccion de la sociedad que vivimos, esa obsesion por crear una cultura de lo correcto? Esto significa que valores como la igualdad, el respeto y la democracia se ponen por encima de cualquier otra cosa, sea cual sea. Y llegamos al campo de la opinion, de las creencias. Como todas tienen que ser respetadas y todas tienen que valer lo mismo, uno ya no puede decir que lo que diga un cientifico vale mas que lo que diga el primer tontolaba sin estudios ni criterio. Los argumentos, la evidencia, la razon ya no parecen tener peso frente a los derechos individuales de opinion y expresion de cada persona. Si todo esto lo unes a esa loa que vivimos ultimamente por el facilismo y por estar a la moda, entonces ya la mezcla se vuelve demasiado dificil de combatir porque es demasiado atractiva para cualquiera que no tenga mucho criterio ni personalidad.


Editado por Elaphe, 06 mayo 2017 - 13:01 .

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  • JAVOX

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#14

Escrito 06 mayo 2017 - 15:09

¿No creeis que en cierto modo la culpa de todo esto la tiene esa superproteccion de la sociedad que vivimos, esa obsesion por crear una cultura de lo correcto? Esto significa que valores como la igualdad, el respeto y la democracia se ponen por encima de cualquier otra cosa, sea cual sea. Y llegamos al campo de la opinion, de las creencias. Como todas tienen que ser respetadas y todas tienen que valer lo mismo, uno ya no puede decir que lo que diga un cientifico vale mas que lo que diga el primer tontolaba sin estudios ni criterio. Los argumentos, la evidencia, la razon ya no parecen tener peso frente a los derechos individuales de opinion y expresion de cada persona. Si todo esto lo unes a esa loa que vivimos ultimamente por el facilismo y por estar a la moda, entonces ya la mezcla se vuelve demasiado dificil de combatir porque es demasiado atractiva para cualquiera que no tenga mucho criterio ni personalidad.

 

 

Efectivamente, la tolerancia está sobrevalorada, producto de un proceso en el la "izquierda" (allá por los 70) pasó de ser un movimiento revolucionario y que conseguía cosas a ser una panda de hippies que ponen florecillas en las escopetas y beben leche de soja.

 

 

Mucha gente tiene que volver a entender que hay muchas cosas en esta vida que son intolerables y despreciables.


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#15

Escrito 07 mayo 2017 - 12:24

Efectivamente, la tolerancia está sobrevalorada, producto de un proceso en el la "izquierda" (allá por los 70) pasó de ser un movimiento revolucionario y que conseguía cosas a ser una panda de hippies que ponen florecillas en las escopetas y beben leche de soja.

 

 

Bueno, está claro que los movimientos contraculturales occidentales de los 60-70, supusieron un punto de entrada de varios tipos de pensamiento irracional, como el new age.   

Se consideró que la comunidad científica formaba parte del “establishment” que había que combatir, junto con el gobierno, la religión, el capitalismo... Supongo que la contribución de la ciencia en el desarrollo armamentístico nuclear, contribuyó a esa visión.

 

Pero no nos engañemos, el movimiento era mucho más que meros hipees. Estaba toda la intelectualidad posmodernista, empezando por epistemólogos como  Feyerband o Khun,  para los que la ciencia no era más que una imposición cultural, y la realidad, una mera cuestión de opiniones.


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