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Memorias de un Gamer 1

Retro Arcade

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57 respuestas en este tema

#1

Escrito 08 agosto 2015 - 22:32

Bloque 1: Las Máquinas

Capítulo 1: La sala

 

Entré en la sala. Como siempre había una gran expectación alrededor de la máquina Atomic Runner. En la sala de máquinas había clásicos como Space Harrier o Double Dragon, pero en ese momento la que definía tu categoría y posición social en la sala era la máquina de Data East. Era algún momento de los años 80. Siempre he admirado la película de Tarkovsky El Espejo, no tanto por lo entretenida que es (que no es su principal virtud), sino por lo bien que refleja el comportamiento de los recuerdos en nuestra mente, mezclando fechas y situaciones y a la vez añadiendo un toque personal a los mismos. Lo que no es discutible es que era una época en la que respirar o pestañear podían ser causa de muerte directa. Los juegos eran difíciles, mucho más que ahora, y buscaban enganchar al jugador y dejarle sin blanca al mismo tiempo. Ese día estaba él; el rey de la sala, jugando al Atomic Runner y en plena pantalla final. Todos los niños del lugar estaban observando su partida. No había interés en jugar a otras máquinas, ya que estaba en juego una pantalla difícil de ver y  que probablemente no se vería en tiempo. Internet no existía y el vídeo sólo funcionaba para películas o grabaciones. Si querías ver el final de un juego, sólo había una forma, verlo en directo.

 

Murió ante el jefe final. No tenía más monedas así que tuvo que dejarlo y todos buscamos una máquina a la que dedicar nuestras monedas de 25 pesetas. Me dirigí al Space Harrier y cogí su mando especial mientras con la otra mano metía la moneda. Ahora que Yu Suzuki está de moda con el kickstarter Shenmue 3, conviene recordar que los que jugamos en los 80 disfrutamos de lo lindo con Outrun o Space Harrier. Esa sensación de 3D parecía ciencia ficción.

 

Las salas de máquinas no eran simples agrupaciones de arcades. Las salas de máquinas establecían un sistema de meritocracia en el que uno era importante si era capaz de avanzar en una máquina popular. He leído en revistas y foros que algunas personas consideran insana la dificultad de aquellos arcades y hacen referencia a su necesidad de sacar los cuartos a los jugadores, pero hay que tener en cuenta que entonces, unas máquinas competían con otras por esos cuartos y por lo tanto debían ser divertidas. Había un esfuerzo en el desarrollo por hacer apetecibles los juegos desde el minuto uno.

 

Qué hizo que el Atomic Runner fuera el que dictaminase la jerarquía de esa sala, sólo se puede comprender desde la historia de las máquinas que habían estado antes y de la idiosincrasia local. Recuerdo que no tenía autofire con lo que además de un reto de habilidad, requería una condición física importante en el antebrazo, pues no se podía dejar de disparar. Sea como fuere, era la máquina del momento. Cuando salió el juego en Mega Drive, no dudé en comprarlo y disfruté de lo lindo. Siempre pensé que estuvo infravalorado en el sistema, ya que hoy es el día que aún sigo gozando del mismo.

 

Algo se ha perdido con la desaparición de estos templos del juego. Así como en el trabajo digo que una videoconferencia no sustituye una reunión presencial, el juego on-line no puede igualar la magia de una sala de máquinas. 

 

 

DSCN1545.jpg

 

Cliffhanger2ChelnovAtomicRunner.jpg


Editado por Shootemalf, 09 agosto 2015 - 09:30 .

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#2

Escrito 10 agosto 2015 - 09:02

Bloque 1: Las Máquinas

Capítulo 2: Siempre hay una primera vez

Me dejó mi madre en casa de mis tíos. Tenía dos primos mayores y me dijeron que íbamos a ir a una sala de máquinas. Yo no había estado nunca en alguna, aunque sí había jugado a máquinas en el bar del pueblo. Me parecía un plan genial y más aún cuando me dijo mi primo el pequeño; “está el Terracresta, el mejor juego del mundo”. “El mejor juego del mundo”, repetí yo para mis adentros. “Vaya”.

 

Mi tía nos soltó 1000 pts de las de entonces que repartimos de la siguiente forma; 500 pts para mi primo mayor, 300 pts para el segundo y 200 pts para mí. Aquí empezaban los cálculos. 200 pts dan para ocho monedas de 25 y por lo tanto para 8 partidas. Eso sí, no podía comprar ninguna chuche pues deshacía el número de partidas.

 

Cogimos el autobús y allí nos plantamos. Miré a mi alrededor y era probablemente el más pequeño de la sala a mis siete u ocho años. Había unas 15 máquinas, casi todas ocupadas y un puesto central donde además de dar cambios vendían golosinas y esos bollos magníficos para la salud como eran el tigretón, la pantera rosa o el suso. Cambié mis dos monedas de 100 y obtuve 8 de 25.

 

Comencé a pasear por la sala y a pararme en cada máquina. Había que tener muy claro dónde invertir mis monedas. No recuerdo todas las máquinas que vi, pero creo recordar que estaban el Commando, el Green Beret, el Pole Position y por supuesto el Terra Cresta y el 1942. Hoy es el día que me maravilla que un juego desarrollado en Japón como el 1942 tuviera como argumento la guerra del pacífico de la segunda guerra mundial y la misión fuese acabar con la flota japonesa. La censura no debía existir en el Japón de los 80.

 

Una parte era elegir la máquina a la que jugar y otra poder hacerlo. Las máquinas más populares estaban casi siempre cogidas y tenías que preguntar por el turno. El Terra Cresta estaba ocupado así que empecé con el Commando. No llegué al fin de la primera pantalla en ninguno de los dos intentos que hice. Dos monedas menos y mientras tanto el Terra Cresta ocupado. Se liberó el 1942 y decidí ir a por él. Con el 1942 me pulí todo el resto de mi botín. Me enganchó de inmediato y la posibilidad de hacer loopings para esquivar las balas me pareció brutal.

 

Ya sin dinero para invertir me quedé viendo como jugaban otros al Terra Cresta. Era un matamarcianos diferente en la época, ya que podías ir haciendo la nave más grande en base a piezas que aparecían en unas bases numeradas. Cuando conseguías todas las piezas, durante un tiempo te convertías en Ave Fénix y eras inmune a las balas enemigas. ¡En Ave Fenix! No pude jugar al Terra Cresta, pero eso hizo que tiempo después lo comprara en Spectrum, aunque de eso hablaré más adelante.

 

Aprendí lo más importante. Tenía que haber regulado mejor mis monedas aquel día y no siempre querer jugar a una máquina era igual a hacerlo.

 

1059379361.jpg


Editado por Shootemalf, 10 agosto 2015 - 14:18 .

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#3

Escrito 13 agosto 2015 - 18:35

Bloque 1: Las Máquinas

Capítulo 3: De verano en verano

Algunos asocian los 80 con la fiesta y el desenfreno. Otros con el inicio de la democracia y sus vaivenes, golpe de estado incluido. Los niños probablemente lo relacionen más con Willy Fog, Dartakhan y los Mosqueperros y Barrio Sésamo. Pero si había algo verdaderamente frecuente en los 80 eran las vacaciones de toda la familia en el pueblo de los abuelos. Hoy ocurre mucho menos y hay miles de pueblos al borde de quedar inhabitados. Hoy es más fácil y barato viajar a destinos turísticos y es más difícil concatenar un mes entero de vacaciones. Entonces muchos pueblos tenían vida en verano y en particular aquellos con río.

 

El pueblo al que iba yo no llegaba al millar de habitantes en verano, estaba bañado por un río e inmerso en los Picos de Europa. Tuvo siempre dos o tres bares, una farmacia un par de ultramarinos y poco más. Los bares de entonces siempre contaban con un arcade. Un bar de pueblo sin pinball primero y máquina después, perdía el interés de todos los jóvenes del pueblo y por ende de sus padres.

 

Tras un largo viaje en el que podíamos ir perfectamente cuatro personas atrás y sin sillas adaptadas ni otros elementos de seguridad que hoy son obligatorias, llegabas al pueblo. En el camino te habías puesto al día en la evolución de las letras en las matrículas por ciudades. Madrid y Barcelona competían por la primera posición y después les seguían siempre Sevilla, Valencia y Bilbao en lucha reñida. Al llegar, mi hermano y yo lo primero que hacíamos era ir corriendo al bar de al lado de casa para ver qué máquina había ese año. Una buena máquina aseguraba mucha diversión durante el mes que había por delante.

 

Me viene a la mente un año que la decepción se vio en nuestros rostros al ver la máquina. Aparecían unas barras que caían desde arriba y había que hacer líneas. ¡Qué tostón! A veces para alegrar la evolución salían unas figuras que parecían rusos, bailando en unas ventanas pequeñas. Como le pasa a todo el mundo, el desencanto nos duró tres partidas, que es lo que necesita uno para engancharse al tetris. Increíble juego original donde los haya y sencillo a la vez.

 

Recuerdo que un verano, en lugar de jugar en el bar de al lado de casa, tomábamos el riesgo que representaba caminar 100 metros hasta el siguiente bar, ya que la máquina que ofrecía era muy divertida. Era el VS.Super Mario Bros (muy parecido al de la NES). Enganchaba desde el principio, ya que te comías una seta y te hacías grande nada más empezar, era más fácil que los juegos de entonces y daba algo más de vidilla a las 25 pts cuando eras inexperto. Podías sacar monedas a base de cabezazos y en el final de la pantalla saltabas a una bandera. Vamos, lo que todo el mundo sabe, pero verlo por primera vez era diferente. Fue un verano intenso en la máquina. Viendo hoy el walkthrough puede dejar un poco fríos a los nuevos, ya que es un juego muy simple y sin grandes jefes finales que añadan épica a la campaña, pero invito a jugarlo y veréis que os divertirá.

 

Aunque la bandera de Nintendo o el Tetris fueran una experiencia individual muy satisfactoria, recuerdo con más cariño dos máquinas de otros años. La primera es una que no sé si cómo se llama y que incluso me cuesta ubicarla en su año correspondiente. Deduzco que se hizo con motivo de los juegos olímpicos de Seul 88 pero no estoy seguro. Era una máquina de olimpiadas, como muchas que ha habido, pero esta tenía una peculiaridad y era que la pantalla era horizontal como una mesa y había botones a los dos lados de la misma. La vista en las carreras era desde arriba y en las mismas ganaba el que más rápido era capaz de apretar los dos botones. Tenías que elegir con qué país jugar y recuerdo elegir siempre a la URSS o a la RDA (república democrática alemana). Echamos unos piques históricos entre varios que representaron toneladas de diversión.

 

La otra máquina que recuerdo con cariño es Joe&Mac. No es porque me parezca un hito en los videojuegos ni mucho menos y el motivo es más trivial. Joe& Mac es de rápido entretenimiento y se deja jugar desde el principio, pero no está a la altura de otros nombres que he mencionado en este escrito. Hubo dos factores que me hicieron jugar a la máquina sin descanso. El primero es que era la máquina que había ese verano. El segundo es que uno del pueblo y yo nos picamos por poner nuestro nombre en la parte más alta de la lista del ranking. Eso derivó en que ambos nos acabábamos la máquina sin morir ni una sola vez, y perder una fruta podía representar una tragedia.

 

Muchas máquinas del pueblo merecieron mis monedas a lo largo de los años y sin duda contribuyeron a mi afición a los videojuegos. También fueron las causantes de que la satisfacción plena consolera no la tuviera hasta la llegada de las 16 bit, pero eso vendrá más adelante.

 


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#4

Escrito 30 agosto 2015 - 14:47

Bloque 1: Las Máquinas

Capítulo 4: Máquinas Memorables

Hay hitos en la vida que a uno se le quedan grabados. Algunos de ellos se relacionan con épocas concretas de la vida de uno mientras que otros tienen personalidad propia y son independientes de la serie temporal vital de cada individuo.

 

No sé cuándo jugué por primera vez al Street Fighter 2, pero puedo afirmar que es en la máquina que más monedas he invertido con diferencia. El exitazo de Capcom, que es aun hoy un juego divertidísimo, entonces fue una revolución del género. Un amigo mío y yo solíamos quedar a las 16:15 en la sala de máquinas para coger la máquina y disfrutarla hasta que se nos acaban las monedas. Tanto en individual como en modo combate con el jugador 2 la tensión era brutal. Sin internet, la forma en su día que teníamos de aprender los trucos era jugar uno contra uno una partida y ensayar. Solía jugar con  Ryu en modo individual y con Branca en el modo versus. Había pocas cosas más placenteras que sorber los sesos del que tenías al lado y ver su cara de impotencia. Una vez terminada la máquina, quedaba el reto de acabarla con todos los personajes, cosa que era bastante difícil con Zangief o Dhalsim. Sin duda es un clásico que ha tenido muchas secuelas y versiones y en mi opinión un exponente que demuestra que en algunas tipologías de juegos el 2d puede ser tan divertido o más que el 3d.

 

No había niño de los 80 que no hubiese visto la historia interminable. Atreyu fue para mí un héroe infantil y la película una de mis favoritas. Hoy de adulto sigo admirando la novela de Michael Ende, que no estuvo de acuerdo con la versión cinematográfica, y plantea un mundo en el que el problema es la falta de imaginación de los adultos. ¡Qué gran verdad!. La nada, es la ausencia de creatividad. Alguno a estas alturas se preguntará qué diantres tiene que ver La Historia Interminable con los juegos. Yo hasta hace poco pensaba lo mismo. Hace no mucho, leí que Suzuki decía que el entorno de Space Harrier estaba influenciado por la película antes mencionada y de ahí su nombre de Fantasy Land. Nunca había hecho la conexión, pero la realidad es que la mezcla de los nombres de las fases y la música de Space Harier siempre me han causado un sentimiento de nostalgia. Jugué hace no mucho a la versión 32 X y me sigue fascinando.

 

Lo que hoy se llama un juego cooperativo tiene sus raíces en el Double Dragon . Se trata de un beat em up, que hoy tiene jugabilidad dudosa, pero antaño era un referente de las salas de máquinas. Una banda te quitaba a la novia y a partir de ahí te las veías con una serie de malos malísimos que culminaba con el rescate de la chica en cuestión. En su día era un juego clave si querías divertirte con un amigo. Las monedas fluían sin cesar hasta llegar al final.

 

No hay niño de los 80 que no alucinara en colores con  la máquina completa del After Burner. Qué pena me da Sega explotando sus franquicias hasta límites abusivos cuando ha sido tan importante en el mundo de los videojuegos. La máquina total de After Burner valía 100 ptas en lugar de las 25 del resto. Eso sí, te montabas en un aparato que simulaba ser un caza e incluso daba la sensación de hacer loopings. Hoy en día la máquina de After Burner sorprendería a cualquier jugón. Qué maravilla.

 

SNK creó juegos sobresalientes en el mundo Arcade. Siempre me maravilló el Magician Lord aunque no lo jugué mucho pues no estaba en mi sala habitual, pero hubo dos juegos a los que dediqué mi tiempo. Art of Fighting era una buena alternativa a Street Fighter II. El juego era divertido, los luchadores tenían golpes interesantes y no era tan popular con lo que las opciones de jugar a ella eran mayores. El otro juego que me encantaba y en eso era una isla en el desierta era el View Point.Mágnifico shoot em up, con una banda sonora memorable y jugabilidad magnífica.

 

El Pang fue una revolución en su tiempo. Su innovación fue que era capaz de atraer al público femenino, cosa que no ocurría desde el Tetris. Recuerdo ver a chicas que me gustaban por primera vez, meter monedas en la máquina en cuestión.

 

Hay muchas máquinas a las que jugué y juegos que mencionaré en otros bloques porque a lo mejor los jugué más en consola u ordenador, como el Ghost&Goblins, Outrun o R-Type. Eso vendrá más adelante.


Editado por Shootemalf, 30 agosto 2015 - 17:33 .

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    VEGARO

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#5

Escrito 30 agosto 2015 - 17:07

Muy interesante. Felicidades por el hilo. No me di cuenta hasta ahora.


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#6

Escrito 30 agosto 2015 - 18:10

Gracias Vegaro. Sigo con gusto, pues contarlo me trae recuerdos inolvidables.

 

Bloque 1: Las Máquinas

Capítulo 5: Ocaso y Final    

Las salas de máquinas eran más que puros contenedores de recreativas. Eran una estructura social, eran una formación de gestión del dinero para los niños y eran dinamizadores del cerebro como hoy bien se sabe. Los juegos de habilidad en general desarrollan muchas partes del cerebro y hoy se recetan por ejemplo a gente con Parkinson y otras enfermedades mentales. En España los Arcade vivieron su esplendor en los 80 y vieron su caída a los infiernos en los 90. En Japón han durado mucho más.

 

En mi opinión hubo dos factores que mataron a las salas. El primero fue que las consolas y los ordenadores, por primera vez, ofrecían juegos parecidos a los que uno podía encontrar en aquellos templos del ocio. El segundo fue que las nuevas máquinas 3D que llegaron, aun siendo divertidas eran muy caras, entiendo que para justificar su inversión. Virtua Fighter, Teken, Daytona y compañía, costaban 100 pesetas allí dónde yo vivía. Un precio muy alto para ser aniquilado en 1 minuto.

 

En mi caso además, coincidió ese momento con la adolescencia, salir y deporte de alto nivel. Poco a poco fui dejando de invertir en ese ocio que tan satisfactorio fue durante varios años de mi vida. Por fin, además, me encontré pleno con las 16 bit, y no necesité recurrir a la sala para calmar la insatisfacción perenne que me dejaban las 8 bit.

 

Desde que murieron las salas hasta que el juego on-line ha sido viable gracias a la velocidad de los datos, han pasado muchos años en los que el juego colectivo no ha estado suficientemente bien representado. Hoy uno puede ser el mejor del mundo en algún juego y dejar su registro. Entonces bastaba con ser el mejor de la sala de máquinas y cada día dejar tu registro bien alto en la tabla, ya que cuando apagaban las máquinas, todo volvía a comenzar. Había magia en las salas y en las máquinas. Una magia que ya no se conocerá en el futuro. Es como un animal extinto, o como un replicante en Blade Runner. He visto cosas que no creerías, atacar naves en  llamas en el Terracresta, ver rayos C brillar en la oscuridad del R-Type, ser admirado por la pericia en un  juego por todo un colectivo, y todo ello se perderá en el tiempo como lágrimas en la lluvia. 


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#7

Escrito 04 septiembre 2015 - 00:57

Muy bonito el post, felicidades y espero que continues.

 

Grandes recuerdos :llora: :llora: :llora:


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    VEGARO

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#8

Escrito 05 septiembre 2015 - 14:43

Aunque yo ya he contado alguna anécdota con los arcades como las de este hilo en el hilo atariano no era mucho de jugar a las "maquinitas" (más bien de estar mirando) porque no tenía mucho dinero ni a mis padres les hacía gracia que fuera a esos sitios hay una cosa que me ha llamado la atención y es la "máquina de las olimpiadas". Yo creo recordar en 1988/ 89 ver una como la que dices y creo que es ésta:

 


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  • Piticuso

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#9

Escrito 09 septiembre 2015 - 12:45

No había visto este post.

Que nostalgia me ha entrado...me siento totalmente identificado... Con Space Harrier, con After Burner,con Street fighter II... esos arcades de finales de los 80 y principios de los 90 fueron mágicos. Que manera de echar las tardes... bueno, y alguna que otra mañana :D

No sabía que Space Harrier tenía reminiscencias a La Historia Interminable jeje. Si, eso explica lo de la Zona Fantasía...

Shootemalf, muchas gracias por tu post, realmente he rememorado viejos tiempos, tiempos más felices :)


Editado por Piticuso, 09 septiembre 2015 - 12:46 .

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#10

Escrito 11 septiembre 2015 - 21:19

Gracias Cupra4T y Piticuso. Me alegro que os guste, Gracias Vegaro, pues es precísamente esa máquina.

 

Bloque 2 De las Maquinitas a los 32 BIT.

Capitulo 1: Las maquinitas

http://img.pixfans.c.../maquinitas.jpg

 

Sonó la alarma, todos nos levantamos de las mesas y en lugar de salir corriendo al patio nos quedamos cerca del aula. No íbamos a jugar a fútbol ese día, ni al frontón, ni a polis y cacos. Salí con mi maquinita Lifeboat, la encendí y traté de batir mi record en la misma.

 

Es un enigma hoy, y lo era más en el pasado, qué juego robaba la atención de todo un colegio durante un periodo de tiempo prolongado. Qué hace cambiar de un juego a otro siempre es un misterio, siendo la única verdad el cambio continuo. De repente había peonzas en todo el colegio, después venían los cromos que daban paso a las chapas, que a su vez antecedían al frontón.

 

En un uno de esos  ciclos, como quien no quiere la cosa, entraron las maquinitas. Llegaron para quedarse. Tan pronto vi la primera máquina, le pedí a mi padre una. Necesitaba jugar a ese nuevo juego. Me atrapaba y enganchaba. La primera máquina propia fue el Life Boat.

 

 

Hoy se consideraría un juego demasiado simple pero no me cabe la menor duda de que ayudó a mi coordinación psicomotora. Cuando llevabas mucho tiempo jugando la velocidad era endiablada.

 

Tenían mucho éxito entonces las maquinitas de King Kong. Existían varias versiones y eran ya más sofisticadas que mi Lifeboat. Exigían hacer más movimientos para salvar a la chica o al propio King Kong.

 

game_and_watch.jpg

donkeyKong.jpg

 

La máquina naranja probablemente fue la más popular en su momento. Debías ir saltando barriles, subir al piso de arriba, dar a la palanca, engancharte en la grúa para ir soltando los ganchos que sujetaban la plataforma de King Kong.

 

Tras el Lifeboat y una máquina de King Kong me regalaron una de tres pisos en la que tenías que llegar hasta un diamante. Recuerdo que un día, sin haber jugado aun demasiado a ella, me la pidieron y la dejé. Al pedirla me dijo el niño al que se la había dejado que la había puesto en el banco para ir a jugar a fútbol y que alguien la había cogido. Nunca volví a saber de mi maquinita.

 

Del 83 al 86, tuvieron un auge impresionante en mi colegio. Luego fueron poco a poco perdiendo fuelle y no recuerdo haber jugado a una más allá del 87. 


Editado por Shootemalf, 11 septiembre 2015 - 21:20 .

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  • Piticuso

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#11

Escrito 13 septiembre 2015 - 10:14

Esa maquinita de Donkey Kong Jr. La tengo todavía xd
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    VEGARO

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#12

Escrito 13 septiembre 2015 - 19:07

Tras el Lifeboat y una máquina de King Kong me regalaron una de tres pisos en la que tenías que llegar hasta un diamante. Recuerdo que un día, sin haber jugado aun demasiado a ella, me la pidieron y la dejé. Al pedirla me dijo el niño al que se la había dejado que la había puesto en el banco para ir a jugar a fútbol y que alguien la había cogido. Nunca volví a saber de mi maquinita.

 

Desde muy pequeños aprendemos que no hay que dejar nada a nadie ya sea tu primo o tu vecino. A un amigo otros niños de nuestra edad de la "etnia" le intentaron robar a punta de navaja un reloj de esos de Casio con juego estando yo presente pero salimos corriendo... X-D  Y creo que era el año 90 o 91.

 

Del 83 al 86, tuvieron un auge impresionante en mi colegio. Luego fueron poco a poco perdiendo fuelle y no recuerdo haber jugado a una más allá del 87. 

 

Curioso. En el mío hasta que no apareció la Game Boy en el 92 todavía tirábamos de maquinitas aunque ya se vieran como algo anticuado. Además las más sencillas eran mucho más baratas (desde 700 ptas o por ahí).

 

En un viaje a Tenerife en el 89 compré una de Casio de aviones (Jet Star) por 2.990 ptas que en la península costaba 5.990. De las pocas que conservo.


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#13

Escrito 13 septiembre 2015 - 21:19

Bloque 2 De las Maquinitas a los 32 BIT.

Capitulo 2: Spectrum

ZXSpectrum48k.jpg

Pablo Picasso dijo una vez; “Cada niño es un artista. El problema es cómo seguir siendo un artista una vez que hemos crecido”.  Picasso siempre tuvo la preocupación de ver con los ojos de un niño. Asombrándose y creando a partir de esa percepción.

 

Lo mágico va perdiendo fuerza con los años. Cuando uno es niño, un cristal puede ser una esmeralda, una marca en el suelo un tesoro escondido, una cueva, la residencia de un monstruo. Lo importante no son los hechos sino cómo los percibe nuestra imaginación. Nuestra mente está abierta y sobre todo estamos dispuestos a ser sorprendidos. Es una cualidad que desgraciadamente se pierde con el tiempo. Esa capacidad de asombrarnos de nuestro entorno. Si alguien me pregunta qué es magia, digo que es la manera en la que reaccionamos cuando somos niños y vemos algo que nos rompe los esquemas.

 

Si retrocedemos un poco en el tiempo, en casa de un amigo, asistí al estreno de un Spectrum 48k. Eran tiempos en los que los niños estábamos siempre en la calle, ya que la única diversión digital era ver los dibujos de la tele el sábado a las tres o jugar al parchís u otros juegos de mesa. Esperé mientras el padre de mi amigo investigaba en las instrucciones. Finalmente apareció la pantalla del ordenador. LOAD “” ENTER Play. Empezó a sonar un ruido desagradable del aparato de audio a la vez que aparecían líneas horizontales en un recuadro de la pantalla. Minutos después aparecía una especie de piano tocando una melodía extraña. “Press Enter”. Cuando vi la primera pantalla del Manic Minner y comprendí que el muñequito se podía manejar con dos teclas para hacerlo ir de lado a lado, me quedé maravillado. ¡Manejar algo que aparecía en la tele mediante un teclado! Magia pura. No puedo olvidar ese momento. Era una disrupción mental, romper las barreras de lo que existía entonces. La televisión sólo servía para verla, no para interactuar con ella.

 

El Manic Minner fue un bombazo total. Hace no mucho, a través de la APP Marvin pude jugar otra vez al Manic Minner y me volvió a atrapar. Es un juego muy simple, pero os recomiendo que lo juguéis a aquellos que sois más jóvenes e intentéis acabároslo.

 

 

Conseguí un Spectrum para mí en algún año entre el 83 y 85, no lo recuerdo. Lo que no se me olvida es que fuimos a comprarlo a una tienda que hoy no existe y que mi padre pidió un juego formativo. Salimos con el Spectrum, con el Bugsy y con el Map Game. El primero nunca funcionó, pero el segundo me hizo aprender de geografía española un rato.

 

Los niños de hoy probablemente no tengan paciencia suficiente para lo que teníamos que hacer antaño. Los juegos de Spectrum se cargaban con cinta, tardaban unos cinco minutos en cargar y a veces no cargaban bien y había que repetir el proceso.

 

 

Los juegos que eran largos, requerían que entre pantalla y pantalla se volviera a cargar y si fallaba la carga, había que empezar otra vez desde el principio. Eran sacrificios que se aceptaban bien, ya que no había alternativa. Además, había grupos de juegos que uno compraba en una cinta, y podían fallar varios de ellos.

 

Además estaba el asunto del “EAR” y “MIC” las dos entradas que había en el Spectrum y en los radiocasetes de la época. Cuando un juego no cargaba bien, buscabas cambiar los cables conectados para ver si así cargaba bien. Había mucho mito al respecto.

 

El Spectrum fue la punta de lanza de los ordenadores de casa para juegos en España. Luego llegarían otros, pero el Spectrum tuvo su momento de esplendor, y sus juegos se vendían en toda tienda de electrónica. Es un icono de los ochenta, y hay pocos niños de aquella época que no lo hayan conocido. 


Editado por Shootemalf, 14 septiembre 2015 - 20:16 .

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    VEGARO

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#14

Escrito 14 septiembre 2015 - 17:18

El Spectrum fue la punta de lanza de los ordenadores de casa para juegos en España. Luego llegarían otros, pero el Spectrum tuvo su momento de esplendor, y sus juegos se vendían en toda tienda de electrónica. Es un icono de los ochenta, y hay pocos niños de aquella época que no lo hayan conocido. 

A mi lo que me sorprende es la cantidad de gente mayor de 30 años que no tiene ni idea de la existencia del Spectrum y demás máquinas de 8 bit con el éxito que tuvo en España y que creen que el primer ordenador fue el IBM Pc de 1981. He de reconocer que nunca tuve contacto directo con un cacharro de estos (salvo un MSX2 de mis primos que yo erróneamente llamaba "Spectrum" X-D ) y que los conocí solamente en las tiendas a finales de los 80 cuando ya estaban en declive.

 

Además recuerdo ver cintas de Spectrum en quioscos y librerías en pleno año 92 a 395 ptas.


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  • Piticuso

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#15

Escrito 15 septiembre 2015 - 07:35

A mi lo que me sorprende es la cantidad de gente mayor de 30 años que no tiene ni idea de la existencia del Spectrum y demás máquinas de 8 bit con el éxito que tuvo en España y que creen que el primer ordenador fue el IBM Pc de 1981. He de reconocer que nunca tuve contacto directo con un cacharro de estos (salvo un MSX2 de mis primos que yo erróneamente llamaba "Spectrum" X-D ) y que los conocí solamente en las tiendas a finales de los 80 cuando ya estaban en declive.

 

Además recuerdo ver cintas de Spectrum en quioscos y librerías en pleno año 92 a 395 ptas.

 

Madre mía, yo si que conocía ordenadores de 8 bit... Tuve primero Spectrum, luego Amstrad, después PC... también recuerdo haber jugado con MSX o Amiga en casa de amigos.


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