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Vacaciones en la Gris


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13 respuestas en este tema

  • Uri_crac

  • King

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#1

Escrito 03 julio 2013 - 20:41

¡Hola a todos!

Aprovechando que estamos en verano, y que algunos disponemos de algo más de tiempo, he pensado que podía estar bien crear hilos para nuestro subforo favorito al mismo tiempo que por lo menos intentamos igualar el verano pasado en el que el listón estuvo muy alto.

Ayer os llevaba la información de la Celebración PlayStation, y hoy he pensado en intentar postear una idea a la que llevo mucho tiempo dándole vueltas (ni siquiera sé hasta donde tengo que remontarme para encontrar el origen) pero que debe ser ejecutada justamente en el período estival en el que estamos ahora :P

La idea es sencilla al mismo tiempo que compleja y tan imaginativa, original, humorística o descabellada como nosotros, los participantes queramos. Digamos que será una especie de juego en el que todos los foreros que quieran jugar tendrán que tener en cuenta en primer lugar el siguiente hecho:

Imaginad que de repente un día estás jugando a un querido juego de tú PSOne, estás lógicamente en pleno verano, hace mucho calor y de repente... te levantas del sillón para ir a buscar un refresco, y sin saber muy bien por qué, tienes una sensación de que te están espiando, te giras hacia el televisor y... ¿se ha abierto un portal? Aún no te lo crees porque piensas que aún no te has bebido ni una sola caña, tampoco fumas nada raro, así que aún con el shock te acercas. De repente sientes un mareo muy extraño y de repente te levantas en una cama de un hotel totalmente desconocido... ¿Qué habrá pasado? En aquel estado de confusión total, entra una especie de ente, que te dice...

"Hoy se va a hacer realidad uno de tus sueños... durante un mes, vas a poder disfrutar de unas merecidas vacaciones en todos los mundos de PSOne que desees. Tienes 30 días para ir a donde quieras, visitar las ciudades que siempre has soñado, hablar con los personajes que siempre has querido y sin que en tu mundo real, pase ni un solo minuto para cuando vuelvas. Eso sí, si vuelves al portal más tarde de las 00:00 del día siguiente a la finalización de los 30 días, vas a quedarte en el último sitio que has visitado eternamente. Y además, solo puedes estar en una misma ciudad un día, y en un mismo mundo (juego) dos días. De ti depende de como lo distribuyas"

En aquel momento, se te ocurren un montón de sitios a los que te gustaría ir, monumentos videojueguiles que te gustaría visitar, y personajes que quieres conocer. ¿Es un sueño o es real? Que más da, porque voy a pasar las mejores vacaciones de mi vida.

Ahora volvemos un momento a la realidad. ¿Qué os parece si ahora os digo que todos los que queréis participar os tenéis que meter en la piel de ese personaje e historia ficticia y relatar en cada nuevo mensaje un día de vuestros 30 días disponibles? Pero aún así seguís algo descolocados ¿verdad? Dejad que os siga contando.

La idea del juego (o reglas) es la siguiente:

1-Cada forero deberá elegir a qué juego estaba jugando en la vida real. Cada uno es libre de elegir el que quiera, pero propongo (y creo que sería muy interesante) que nos obliguemos a elegir el último juego de PSOne al que hayáis jugado antes de leer éste post :P

2-Teniendo en cuenta la historia antes contada, el portal de cada forero le llevará a un hotel (que podréis elegir de los de verdad si el juego en cuestión tenía uno, y sino inventarlo a vuestro gusto intentando dar originalidad según el juego) del mundo de ese juego.

3-A partir de ahí tomaremos como referencia que ese primer día lo pasaremos en el mundo de ese juego y en la ciudad o localización del mismo que nosotros queramos. Los momentos del día los repartiremos en "mañana, tarde y noche", y en cada momento de esos tres, podremos hacer una tarea distinta. Es decir que cada día tendrá tres tareas que podremos elegir.

4-Cada tarea deberá pasar en un escenario concreto del juego, con al menos un personaje concreto del juego y también con un forero del foro que nosotros elijamos.

5-Después de la última tarea del día (noche), deberemos decidir una forma de desplazarnos (que tenga algo de lógica o coherencia, aunque sea humorística dentro del juego) para irnos a otra ciudad o localización del mismo juego o bien para irnos a otro mundo (juego), aquí ya a nuestra voluntad. La manera de hilarlo debe ser tan original, humorística o coherente como podamos.

6-Si algún forero nos ha mencionado en el mundo (juego) en el que él ha estado, estaremos obligados a ir de verdad ahí en algún momento de nuestros 30 días libres para hacer un cruce de historias y contar "nuestra versión de los hechos" aunque se permite todo aquel giro argumental si es contado de forma original y divertida que haga que en realidad no nos tengamos que pasar.


Todo esto parece muy rebuscado y extraño, pero os demostraré que no con un ejemplo empezando yo mismo mi historia.

La gracia de todo esto es que intentemos jugar a un juego de relatos, en el que además, podamos ir contando en qué sitios de PSOne iríamos de vacaciones, qué personajes conoceríamos o con qué forero lo viviríamos. De todas formas, más allá de esto, la gracia está también en que si se nos va la pinza y acabamos relatando lo que queramos, lo podamos hacer mientras se sigan las premisas del juego. Así pues, las normas dicen qué puede incluirse pero en ningún caso dice qué no puede incluirse. Es decir, que si por ejemplo estáis en el mundo de Wipeout, deberíais mencionar un equipo real del juego (aquí no habría personajes) pero nadie os impide que compitáis contra Crash Bandicoot o con el equipo NISUPO de Ases del Volante X-D. No sé si me explico. Lo mismo en hacer aparecer foreros que quizás no vayan a participar pero que puede dar riqueza a la "novela" (aunque a estos no se les obligaría a ir al mundo claro jaja).

A medida que se vaya haciendo iré ampliando con varias estadísticas y gracias varias que tengo pensadas.

Si al final no os animáis o lo véis complicado, prometo por lo menos intentar hacer mi relato propio. E incluso tengo variaciones del juego para proponer.

Espero pues vuestras primeras impresiones y saber si os apuntáis :P Y más tarde, mi primer relato de ejemplo.

  • mrbj

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#2

Escrito 03 julio 2013 - 22:38

He leído un poco así por encima para no caer en tus redes :D Sé que tu propuesta implica cierto compromiso que yo por ahora no puedo hacer frente, porque entre este hilo y este otro (que por cierto lo tengo bastante abandonado) no doy abasto para todo. Además creo que empiezo a sentir los primeras síntomas de saturación y no me gustaría quedarme a mitad de camino en todo. En cualquier caso te seguiré de cerca a ver cómo se desarrolla esta interesante iniciativa ;)

  • AhuraMazda

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#3

Escrito 03 julio 2013 - 22:46

Interesante propuesta, Uri. Lo cierto es que encajaría dentro de las curiosas propuestas de jbrm/mrbj que siempre logran hacernos pasar grandes momentos. Como de costumbre, no me he enterado de la misa la mitad, pero en principio me gustaría participar y aportar mi granito de arena. En eso de escoger nuestro personaje en función del último juego que hayamos jugado, en mi caso debería escoger entre los dos a los que he dedicado una partida esta tarde:

Por un lado el Final Fantasy I (FF Origins), pues tenía una partida empezada del año pasado en dificultad Normal, nada de Fácil :] Lo malo aquí es que los personajes son creados por el jugador y yo ahora mismo tengo un Caballero llamado Ahura :D Por otro lado, parece que me he decidido a jugar definitivamente a uno de esos juegos que llevaban esperando su turno muuuuucho tiempo y que se trata del Alundra. A ver si me convence, que fama tiene mucha :-)

  • true_kiat

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#4

Escrito 03 julio 2013 - 23:39

¿Tendríamos que escribir un texto novelado cada día durante un mes? No sé si tengo el tiempo o la inventiva necesarios para tanto XD Yo empezaría con Rayman.

  • Uri_crac

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#5

Escrito 03 julio 2013 - 23:59

Os comento un poco las dudas antes de empezar esto con mi texto que ya tengo más o menos pensado (aunque empezaré a improvisar). Además una de ellas (de true) es muy importante:

1- Si os fijáis dentro del texto de la narración que he iniciado (lo que dice el ente de color verde), veréis que comenta que en la vida real no habrá pasado ningún momento. Eso era una forma metafórica para decir que los 30 días del relato no tienen porque ser 30 días reales del foro.

Es decir, que si uno quiere postear un día, y el segundo día postearlo la semana que viene pues genial.

Me interesa más la calidad que la cantidad y no me importa si el post acaba de aquí a un tiempo o si al final no completamos los 30 días (aunque eso sí me gustaría).

2-En cuanto a la duda de Ahura, también importante: La idea no es que te conviertas en un personaje del juego que has jugado. Sino que el personaje del relato seas tú (de aquí la primera parte en naranja, de que te teletransportas mediante el portal) y que compartas las tareas que quieras hacer en ese mundo con personajes de ese juego.

3-mrbj, tranquilo porque tampoco es necesario un gran compromiso. Puedes simplemente leernos, puedes participar e ir más poco a poco que el resto, o incluso puedes hacer unos relatos mucho más cortos. No voy a exigir a nadie plazos ni tampoco un final si no acaban llegando a el ;)

  • Uri_crac

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#6

Escrito 04 julio 2013 - 19:29

¡Chicos! Voy a empezar ya con el primer capítulo (o día) de mi relato que a su vez puede serviros de ejemplo para empezar el vuestro. Pero antes de nada, modifico "o amplío" una norma:

-Ahora, si alguien quiere estar en varios sitios (ciudades de un mismo mundo, o distintos mundos) en un mismo día, puede hacerlo. Eso sí, de hacerlo tendrá que ser en una de las tres partes del día señaladas (mañana, tarde o noche).

Relato Uri_crac Día 1: Un día en Crocilandia

Me encontraba en mi habitación, jugando a mi querida PSOne, una vez más. He perdido ya la cuenta de cuántas veces he encendido mi querida gris (bueno, o la PS2 que también hace de gris no nos engañemos X-D). Pero por más que divertía, la verdad es que el calor era insoportable. Además, no ayudaba el hecho de estar jugando a uno de los mundos calurosos de Croc: La Leyenda de los Gobbos, un gran juego que me encanta y me lleva muchos recuerdos de la época de la primera Playstation.

Así pues me dispuse a ir a la cocina a buscar algún refresco, cuando de repente, un sonido infernal empezó a sonar detrás mío. Sabía que había dejado la partida en pausa así que me giré y la sorpresa fue mayúscula... ¡Se había abierto un portal en la !$!·$$% tele!

Primero me costó reaccionar ante una situación tan surrealista, pero como venía un aire fresquito, sin casi darme cuenta me fui acercando... pero enseguida noté un mareo algo fuerte... creo que... me había desmayado. Aunque no lo recuerdo bien.

De repente me desperté... ¿en medio de una playa? Y justo al lado había un cartel que ponía... ¿Qué esperabas? Aquí no hay hoteles... ¡ni siquiera humanos! Seguía flipando y pensé que lo de estar jugando al Croc había sido un sueño y aún estaba en mi cama. No me dio tiempo a pensarlo dos veces que apareció un ente muy extraño delante mío. Seguía alucinando, estaba claro.

"Hoy se va a hacer realidad uno de tus sueños... durante un mes, vas a poder disfrutar de unas merecidas vacaciones en todos los mundos de PSOne que desees. Tienes 30 días para ir a donde quieras, visitar las ciudades que siempre has soñado, hablar con los personajes que siempre has querido y sin que en tu mundo real, pase ni un solo minuto para cuando vuelvas. Eso sí, si vuelves al portal más tarde de las 00:00 del día siguiente a la finalización de los 30 días, vas a quedarte en el último sitio que has visitado eternamente. Y además, solo puedes estar en una misma ciudad un día, y en un mismo mundo (juego) dos días. De ti depende de como lo distribuyas"

No me dió ni tiempo a responder que el tío (si es que se le podía llamar tío porque era más feo que un pecado) se esfumó en lo que parecía ser un portal parecido al que yo había visto antes en mi habitación.

¿Había algún motivo para creerlo? ¿Algún motivo para hacerle o no caso? La verdad es que no lo sabía, pero me daba igual. Si era real había que afrontarlo (y oye, disfrutarlo), mientras que si era un sueño, igualmente tenía que vivirlo hasta despertarme.

Así pues, decidí empezar a caminar un poco por aquella playa misteriosa. Todo era muy extraño, y el escenario en el que me encontraba me recordaba mucho a algo, pero aún no sabía el qué. Después de un buen rato caminando fui a parar a un poblado muy raro... y a lo lejos vi un pequeño bicho peludo muy raro y de color rojizo. Parecía adorable aunque no sabía muy bien de qué especie se trataba.

Me acerqué tanto como pude y al verlo... ¡lo reconocí! -¿Pero qué co..?, ¡es un Gobbo!. ¿Era posible que me hubiera transportado al mundo de Croc? ¿Que hubiera quedado atrapado dentro de mi propia partida? ¿Y... sí así fuera, quién demonios me estaba controlando desde el mando de mi casa?

El Gobbo solo emitía sonidos extraños, pero entendí que me quería llevar a algún sitio de aquel diminuto poblado. Al final llegamos a una casa que era bastante más grande que las anteriores. Y lo que imaginé acabó siendo cierto... ¡Ahí vivía Croc! El simpático cocodrilo al que minutos antes había estado controlando desde mi casa.

Croc tampoco hablaba mucho, era un tipo de pocas palabras pero no sé muy bien por qué, entendía su extraño idioma. Me dijo lo siguiente: -Eres tan malo jugando que a menos que me acompañes en modo cooperación en mi misión de rescatar todos los Gobbos de las garras del malvado barón Dante, no voy a saltar bien ni una puñetera Plataforma.

Aún no daba crédito de lo que me estaba diciendo.. Un puñetero personaje de videojuego me acababa de llamar a mi "incompetente". Yo, que he superado a true_kiat a RRT4 con una mano, yo que he vaporizado los tempos de FinalHeaven y Rockhound en Crash3 a lomos de Pura, o yo que he conseguido resultados excelentes en un torneo a pesar de tener a Mime como compañero (uy, eso se ha colado).

La cuestión es que me dijo que me fuera a descansar un poco porque en un rato íbamos a pasar toda la mañana plataformeando... Al cabo de unas horas llegó el momento. Me dio una mochilla como la suya, y me fui con él de aventuras...

Era una mañana muy calurosa, así que me quejé y a Croc no se le ocurrió nada más original que decirme que al estar en un videojuego plataformero, podíamos ir al mundo de hielo de turno y así soportar más bien el período estival (¿qué juego de Plataformas no tiene esos tópicos me pregunté).

Y ahí nos fuimos. Me encontraba de lleno en el mundo de hielo de Croc. Ese que tanto me había hecho resbalar jugando. Lo que no sabía es que una vez elegido nivel en el mapa... ¡Yo no me iba a controlar a mi mismo! ¿Qué estaba pasando?

Le pregunté a Croc y me dijo que qué esperaba... Que estábamos en modo cooperación y que por lo tanto alguien debía de estar controlándome con el mando del port 2.

Y yo pensé... ¿Quién diablos estará controlándome desde mi casa si ahí solo juego yo? Y no era solo eso... ¿Cómo !"·!$% era posible que ahora el juego tuviera modo cooperativo si Croc era un juego de 1 solo jugador de toda la puñetera vida?

La cuestión es que sin darme cuenta mis piernas empezaron a moverse solas... No había tiempo de descanso. Salto tras salto, veía como mis movimientos eran una copia de los de Croc (según me dijo éste, no había presupuesto para hacer un personaje nuevo con sus propios movimientos, así que sacaron un DLC llamado: "Skin Uri_Crac para Croc". Según me dijó Croc lo pusieron en el apartado DLC para Clásicos de PSOne de la Store... ¡Vaya tela esos de Sony! Usarme a mi, como DLC. Costaba 3 céntimos... :()

Fuimos saltando, rescatando Gobbos, consiguiendo gemas y escuchando música molona (por lo menos en el mundo del juego también se escuchaba oigan. Sino qué aburrido..), pero no había manera que yo aguantara hasta el final del nivel y no paraba de morir. Entonces me pregunté... ¿Quién demonios me estará controlando?

En aquel momento Croc me dijó. ¿Es que no lo sabes? Está jugando un tal Mime de Benetnash. La madre qué lo... Ya decía yo que era malo el tío con ganas. Ahora lo explicaba todo. Yo no paraba de morir, y era muy aburrido estar en esa sala bautizada como "sala de espera del modo cooperación de los videojuegos". Cada vez que alguien moría en cualquier juego cooperativo tenía que esperar ahí mientras el otro acababa el nivel. Pude mantener unas charlas con grandes cooperativistas del mundillo como corredores de Crash Bash entre otros.

Pero no era momento de perder el tiempo. Yo sabía que Mime era tan perezoso que era capaz de haberse dormido al mando y así no iba a poder acabar nunca el nivel. Gracias a dios el que controlase a Croc era muy bueno y acabó todos los niveles aquella mañana con lo que nos pudimos ir a casa. ¡Y menos mal! Porque acabé del frío hasta los cojones. Ahora comprendía a los protagonistas de los juegos que van vestidos igual siempre en todos los sitios. Madre mía..

Me disponía a ir a echar la siesta tras aquella mañana tan dura. Esperando y deseando que a nadie más se le ocurriera encender la consola en modo cooperación. Por mi bien. ¿Cómo había sido capaz Mime de comprar el DLC de un juego que ni siquiera tiene? Vaya vacaciones que estaba pasando...

Entré en la cama y me dormí... Pero me pareció que el tiempo pasaba volando y de repente ya no tenía sueño... Me levanté, ya era de tarde, y en aquel momento, alguien picó a la puerta... Y encima hablaba mi idioma. Parecía humano. ¿Alguien más había entrado por el portal? Me dispuse a abrirla y mi sorpresa fue mayúscula.

¡Era mrbj! No me dio ni tiempo a explicarme que me dijo lo siguiente...

"Señor Barret... digo Uri_crac, ¿quiere usted una entrevista? Por favor, no me diga que no. Entré en mi terraza, hay orchatas, granizados y nada más porque todo el mundo me pide lo mismo. ¿Unas declaraciones? ¿Qué hará el Barça la siguiente campaña? ¿Qué opina de que Laporta vaya a volver a presentarse como posible presidente del club? ¿Le parece bien que true_kiat se pase el día tumbado en la bartola aprovechando que el subforo de PSOne es tranquilo y hay que moderar poco? ¿Qué piensa sobre que Mime siga intentando jugar con las manos atadas un mando de Super Nintendo y los ojos vendados? ¿Piensa que Ahura va en serio cuando habla de alzarse con el liderato del sistema de trofeos?"

Madre mía, qué tío más pesado, pensé. Me estaba estresando mucho en aquel mundo y yo lo que quería eran unas vacaciones relajadas... así que pensé que lo mejor era irme de ahí cuanto antes.

Salí por la puerta y volví a alucinar.. ahí a lo lejos, en una cabaña pequeñita, estaba AhuraMazda. No sé qué estaba haciendo pero parecía que estaba escaneando páginas de algún manual... ¡Vete a saber para qué diablos lo hace! Supongo que él ya sabrá de qué va, y no sé muy bien por qué a mi me suena de algo.. En fin no le demos más vueltas.

Entonces, pensé.. ¿Y dónde vas si en realidad no tienes ni idea de como cambiar de mundo? Y se me encendió la bombilla (fue muy divertido ver como pasaba de verdad, como en los juegos, que me salía una viñeta encima dela cabeza): ¡Ya sé como moverme! En Croc hay un pajarito de nombre Beany, que ayuda a Croc a moverse entre pantallas y mundos.

Así que silbé, y efectivamente, el pájaro vino. Entonces pensé... ¿dónde te gustaría ir? Estábamos en la costa así que me dije, qué carajos, vayamos a buscar un barco y que me llevé donde sea.

Y al cabo de unas horas, aún de tarde, ahí estaba, en un barco que me iba a llevar a un paradero desconocido. ¿Dónde iría a parar?

En un rato lo sabrás... El resto del día 1 en un próximo mensaje. Así ya vais teniendo un ejemplo ^^

  • mrbj

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#7

Escrito 04 julio 2013 - 23:06

X-D Joder, reconozco que me he reído un rato en algunos tramos, especialmente en el de mi aparición en escena :D Qué bueno has estado ahí. Me recuerdas tanto a cierto soñador que a veces creo estar leyéndome a mi mismo :]

  • true_kiat

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#8

Escrito 06 julio 2013 - 10:20

Tengo más o menos perfilado un 'timeline' con los sitios que quiero visitar, ahora lo difícil es pensar qué hacer en cada uno.

  • true_kiat

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#9

Escrito 08 julio 2013 - 16:59

A altas horas de la madrugada veraniega, con este calor uno no puede pegar ojo, sobre todo en estas latitudes donde no estamos acostumbrados a semejantes temperaturas. Para tratar de mitigar esa sensación de agobio se me ocurrió echar una partida al Rayman, el famoso clásico de las plataformas 2D creado por el francés Michel Ancel. Cuando me dispuse a cargar la partida, noté esa desagradable y repentina sensación que se produce cuando un mosquito te pasa rozando un oído. De un salto, dejé el mando a un lado y me puse a perseguir al insecto por la habitación, zapatilla en mano y soltando improperios. Por un momento lo perdí de vista, pero cuando lo localicé de nuevo vi que iba en dirección a la pantalla de televisión. Qué tonto, pensé, va a chocar contra el cristal y lo tendré a mi merced; tensé los músculos y me lancé a por él, pero... ¿qué había pasado? ¡El desagradable animalillo había atravesado la pantalla y se había metido dentro de la tele. Con bastante recelo, intenté palpar el tubo catódico, y para mi sorpresa noté un material blando y tembloroso al tacto, como si estuviese formada por mercurio líquido. Sí, podía ser que hubiese caído en los brazos de Morfeo, pero no había elegido ni la pastilla roja ni la azul, y allí estaba yo ante lo que parecía un portal hacia otra dimensión. ¿Qué hacer?

En aquel momento deseé haber estado jugando en una tele HD de muchas pulgadas, aunque con ello se resintiese la calidad gráfica del juego, para no tener que contorsionarme tanto como para caber por mi tele de toda la vida; pero también podía ser peor, y que tuviese que meterme por la pantalla de mi PSP, así que allè voy. Durante un momento perdí la noción del tiempo y del espacio, y cuando volví en mí allí abajo no me esperaban Chie y Yukiko, como tantas veces había fantaseado. Estaba solo, tumbado en una especie de bosque, pero entonces fue cuando me fijé en mí mismo y me sobrevino el horror. Si mis ojos no me engañaban, ¡mis brazos y mis piernas habían desaparecido! Intenté moverlos y no sentí nada, pero a varios centímetros de mí se movían unas manos flotantes que respondían a mis movimientos; del mismo modo, al intentar ponerme en pie y conseguirlo, vi que apoyadas en el suelo había unas zapatillas deportivas muy chulas. Como no dolía, me puse a intentar orientarme en aquel extraño lugar. Al poco rato me di cuenta de que tratar de guiarse por el sol, el musgo del tronco de los árboles, o cualquier otra técnica de las que me había enseñado Bear Grylls resultaba inútil, pues no podía moverme en cualquier dirección sino en una sola: p'alante o p'atrás, no había otra. Era muy raro, porque el paisaje era ciertamente bonito y colorista, pero yo sólo podía recorrer un estrecho pasillo.

Cuando ya me estaba acostumbrando a las novedades, a lo lejos vi acercarse a un curioso ser. Dudé sobre si esconderme, pero estaba claro que ya me había visto y se dirigía directamente hacia mí. Venía montado en lo que parecía ser un pequeño helicóptero, pero cuando se detuvo ante mí y aterrizó, aprecié con sorpresa que en realidad se trataba de su pelo, un flequillo rubio que podía hacer girar a más RPM que un motor VTEC y que le permitía planear. Este hombrecillo tampoco tenía extremidades, pero desde luego parecía dominar su cuerpo mejor que yo, así que supuse que sería un natural del lugar. Empezó a hablarme en un lenguaje indescifrable para mí, pero su carácter alegre y vivaracho me convenció para seguirle cuando finalmente se puso a caminar. Poco a poco me iba sintiendo más confiado en mis capacidades atléticas con aquellos miembros invisibles, pero sabía que pronto aquello se iba a complicar. Dentro de lo que cabe, y aunque no tenía medios para defenderme o atacar, aquel bosque tan colorido resultaba bastante inofensivo, a pesar de los seres que lo poblaban, pero al mismo tiempo no podía evitar el desasosiego que me producía la sensación de estar siendo continuamente observado, como si alguien desde lejos estuviese enfocando sus prismáticos de largo alcance hacia mí y mi psicodélico acompañante, siguiendo cada movimiento que hacíamos.

Al llegar a cierto sitio, mi compañero de viaje me pidió que liberase a unos amigos suyos que estaban confinados en una jaula metálica, pero yo no sabía cómo, así que se encargó él mismo y al llegar a un claro del bosque me presentó a una simpática hada que con un hechizo mágico me otorgó la posibilidad de asestar puñetazos; entonces mi colega alcanzó de un salto un saliente que me quedaba demasiado alto, así que una nueva aparición del hada me hizo ser capaz de agarrarme a los bordes, y así sucesivamente. Cada nueva habilidad me permitía liberar a más de estos personajillos rosados, pero cada vez los escenarios se volvían más complicados. Perdí la cuenta de las veces en que me caí al agua, o por un barranco sin fondo, o que los enemigos me dejaban fuera de combate, pero por suerte y sin saber muy bien cómo, volvía a reaparecer sin haber sufrido daños. ¿Acaso era inmortal, en aquel mundo? Eso parecía, pero en ciertas ocasiones notaba la presencia de cierto reloj de cuerda que me incomodaba con su estridente sonido; cada vez que lo veía me sentía más y más débil, y aquello no era buena señal. Además de aquella presencia amenazante y lejana, cada cierto tiempo encontrábamos indicios de que alguien más había pasado por aquellos parajes hacía poco tiempo. ¿Quién sería?

Con la ayuda del habilidoso lugareño fuimos pasando por diversas zonas de aquel sitio tan estrafalario. Después del bosque pasamos por un sitio con forma de pentagrama donde casi todo generaba un sonido musical, con trompetas, tambores, flautas y demás instrumentos vivientes. Me divertí mucho intentando sacar grandes temas de la electrónica pisando las nubes adecuadas, pero la diversión se truncó cuando nos encontramos cara a cara con un terrible enemigo: se trataba de un insecto verde que me traía por la calle de la amargura, con su enorme variedad de movimientos y que parecía reírse de mí con su imprevisibilidad; aprendí a no acercarme a ellos, porque tenían respuesta para todo lo que yo intentaba. Una montaña nevada y muy resbaladiza dio paso a un sitio lleno de lapiceros de colores, sacapuntas, chinchetas y gomas de borrar, que me recordaba a mi época de colegio, y después la cosa incluso mejoró, cuando nos encontramos con gigantescas galletas, gominolas, pasteles y regalices. Yo ya pretendía quedarme allí para siempre, mordisqueando las dulces paredes y chupeteando los suelos, pero mi rimbonbante acompañante me urgió a seguir adelante, no sólo porque tuviéramos una misión pendiente, sino porque las caries se convertirían en verdaderas minas a cielo abierto en poco tiempo.

La cosa se ponía sería, y tras un penoso avance por aquellas tierras cada vez más inhóspitas que pusieron a prueba mi resistencia y voluntad, finalmente llegamos casi arrastrándonos a una zona elevada desde la que se oteaba todo el horizonte. Estaba claro que desde allí se podría dominar todo lo que pasaba en aquel mundo, y tan pronto se me pasó por la cabeza aquella sensación omnipresente que había notado desde el principio de mi aventura, ante nosotros hizo acto de presencia un ser maligno cubierto con una capa negra y un sombrero de ala ancha. Me quedé paralizado, estaba claro que aquella batalla estaba fuera de mis posibilidades, pero mi amigo luchó con valentía ante aquel formidable enemigo; la cosa estaba muy igualada, pero entonces con un rápido movimiento la capa cayó al suelo y se desveló la identidad de aquel personaje. ¡Era Uri_crac! Era él quién estaba observando mi avance, para registrar cuántos trofeos conseguía, y quien había pasado poco antes por todos los lugares que habíamos visitado, dejando rastros de su presencia. Había querido hacerse dueño de aquel lugar, pero yo no podía permitirlo. Ataqué con todas mis fuerzas pero no le hice ni un rasguño, y él ya había decidido marcharse dejándonos allí, no sin antes hacernos un último regalo envenenado.

Revoloteando ruidosamente tras mi oreja, aquel ominoso sonido provenía del mosquito que me había traído hasta aquí, y con el que volvía a reunirme tras tantas aventuras. Por un momento me olvidé de la situación y traté de abatirlo, pero Uri_crac lanzó un hechizo mágico que agrandó a aquel inofensivo mosquito hasta alcanzar cien veces su tamaño original. No tenía abdomen que uniese sus partes, que flotaban en el aire; su amenazante trompa era digna de temer, y sus movimientos rápidos como los del rayo. Sin embargo una vez observabas con atención su forma de atacar, se veía que seguía teniendo cerebro de mosquito. Tras el terror inicial y algún susto durante el combate, finalmente pude librarme de él, que se quedó exhausto y derrotado en el suelo. El hombre de la capa había desaparecido hacía tiempo, y Rayman -ahora me habia dado cuenta de quién era y cómo se llamaba- había ido tras él. Tras pasar un buen rato dando vueltas empecé a desesperarme porque no sabía cómo salir de allí; entonces el mosquito se incorporó pesadamente y ahora su actitud tenía un aire mucho más amigable que antes. De forma totalmente inesperada y mediante gestos me indicó que él podía sacarme de allí, montado sobre su invisible chepa. Y así fue, decidí confiar en él y en cuanto levantó el vuelo nos alejamos zumbando hacia el horizonte.

  • true_kiat

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#10

Escrito 13 julio 2013 - 00:26

Tras un considerable tiempo de vuelo nocturno en el que aproveché para echar una siestecita a lomos de mi nuevo amigo, el mosquito aterrizó de buena mañana en un embarcadero donde nos esperaba una gran libélula amarilla y centelleante con ademán de impaciencia. Por la actitud de mi montura, de algún modo entendí que aquello era una especie de transbordo; me despedí del mosquito con cierta tristeza y me monté a lomos de aquel nuevo acompañante, seguro de que estaría en buenas manos. Entonces la libélula arrancó chirriando rueda como si llegase tarde a alguna parte. Atravesando varios túneles y praderas a velocidad de vértigo, allí al fondo se adivinaba la figura de un enorme dragón de color violeta con cara de pocos amigos. Aterrorizado por la visión, me sorprendió bastante oir que aquel ser sabía hablar mi idioma, con una voz de tono juvenil que me dio confianza: "¿Dónde te habías metido, Sparx? Tenemos que ponernos en marcha enseguida, ha pasado algo terrible". Así que aquél era el nombre de mi nuevo medio de transporte, muy adecuado dadas las chispitas que dejaba tras de sí en su vuelo.

Entonces me fijé en que justo ante aquel dragón con cuernos había una imponente estatua de cristal verdoso, y tan pronto nos acercamos a ella el suelo empezó a temblar violentamente, como si estuviésemos liberando un poder inimaginable; la estatua se rompió en mil pedazos y de sus restos surgió un dragón gigantesco de piel verde oscuro, mucho más grande y majestuoso que el violeta, que ahora me parecía un cachorrillo a su lado. Aquel desconocido también hablaba en lenguaje inteligible, con un tono de voz mucho más potente y varonil, así como desasosegante: "Gracias por liberarme Spyro", fueron sus primeras palabras, lo cual me confirmó la identidad del ahora dragoncito morado, y entonces explicó la alarmante situación; al parecer un malvado enemigo llamado 'Guenasti Guenorc' había decidido congelar a toda la población de aquella parte del mundo de los dragones en un arrebato de furia envidiosa -aunque Spyro de algún modo se había librado-, y además les había arrebatado gran parte de su tesoro nacional formado por 12000 o 14000 joyas -no se acordaba bien- para convertirlo en un ejército de secuaces y desperdigarlo por un área muy amplia; por si fuese poco tener a toda la población adulta confinada de aquella manera, Guenasti había enviado a un grupo de ladrones a robar los huevos de los dragones todavía sin eclosionar, lo que ponía en jaque su futuro como especie. Cuando el enorme reptil se fue a recuperarse del síndrome de la clase turista, tras él apareció una bella y frágil criatura; se trataba de un hada que me recordó a la del mundo de Rayman, pero en vez de otorgarle a Spyro nuevos poderes se limitaba a ofrecerle "guardar la partida", algo cuya utilidad no llegué a entender.

Spyro se puso en marcha y Sparx lo seguía de cerca. Empezamos investigando la zona en la que estábamos, verdosa y arbolada, y me di cuenta de que la labor de Sparx era ayudar a Spyro en la recolección de las joyas que estaban diseminadas por el suelo del lugar; tuve que agarrarme fuerte al abdomen de mi libélula para no caerme ante sus rápidos movimientos, un trabajo que le permitía Spyro centrarse en la investigación. Cuando nos encontramos ante cierto cofre rojo y amarillo Spyro hizo uso de su cornamenta para embestirlo y obtener las joyas de su interior, que Sparx se encargó de recoger en un visto y no visto. En cierto momento escuchamos unas risotadas que provenían de un ladrón enmascarado que portaba un zurrón lleno de joyas, y que en un rápido movimiento asestó un puñetazo a un sorprendido Spyro. Lo más extraño es que aquello hizo que Sparx cambiase radicalmente de color, adquiriendo un pálido tono azulado; Spyro logró revolverse ante aquel enemigo y derrotarlo con una llamarada de fuego lanzada desde su morro. A pesar de su corta edad para los estándares draconianos, sin duda aquel zagalillo tenía sus recursos para salir adelante. Cuando Sparx se puso a lo suyo, Spyro se volvió hacia él con cara de extrañeza: "¿Qué te pasa, Sparx?" preguntó, "te noto más lento de reflejos de lo habitual". Entonces fue cuando finalmente se dio cuenta de mi presencia entre las alas de su compañero. "¿Qué clase de criatura es esta?". Intenté hablar, pero enseguida me cortó: "¿Dices que le estás haciendo un favor a un viejo amigo? De acuerdo, lo dejaré pasar por esta vez, pero vas a tener que esforzarte más". Cerca de nosotros pasaba una pequeña manada de ovejitas saltarinas, y ni corto ni perezoso Spyro achicharró con su aliento a una de ellas :shock: Ante mi sorpresa horrorizada por lo que acababa de presenciar, del cadáver surgió una bella y rosada mariposa; bueno, pensé para mis adentros, por lo menos una vida da paso a otra y entonces ¡ZAS! Sparx se la comió de un bocado, recuperando su color habitual :zombie:

Cuando Spyro calculó que ya había terminado su misión allí, en lo que resultaban ser los jardines del castillo principal del Reino Dragón, nos acercamos a un arco de piedra sobre el que flotaba la leyenda "Colina de Piedra", peculiar porque a través de él no se veía el otro lado sino un paisaje ajeno; me recordaba a la tele de casa cuando se convirtió en un portal, y de hecho funcionó igual cuando nos lanzamos dentro de él. Otra de la habilidades de Spyro que descubrí en ese momento fue que con sus pequeñas alitas desproporcionadas era capaz de planear en el aire, y de esa manera pudo aterriza con suavidad en aquella nueva zona de aspecto similar a la anterior. Sin comerlo ni beberlo, a nuestra espalda de escuchó un grito: "¡Guayaba!", seguido por un certero bastonazo al pobre Spyro que a su vez provocó el cambio de color de Sparx. Se trataba de varios peregrinos que venían de hacer el Camino de Santiago, con sus cayados, calabazas, capas de fieltro, sombreros de ala ancha y conchas de vieira, y qué mala leche tenían. Con mucho cuidado de no caer en el radio de acción de sus bastones Spyro los chamuscó a todos, pero ahí no terminaba el peligro ya que aún quedaban varios machos cabríos a los que despachar a base de embestidas. Me extrañó que aquel pequeño dragoncito pudiese cornear tan fácilmente a aquellos cabrones -es literal- varias veces más grandes que él, pero aún más me extrañó que no pudiese romper tan fácilmente cierto cofre metálico que nos encontramos; ni siquiera a llamaradas conseguía otra cosa que no fuese ponerlo unos instantes al rojo vivo.

Dejándolo para otra ocasión, pues la mañana estaba avanzando, para orientarnos mejor nos subimos a una torre y desde ahí saltamos hacia un terreno elevado desde el que se dominaba la inmensidad del océano. Al borde del acantilado se veían unas tentadoras joyas rojas, y Spyro no pudo resistirse a intentar recogerlas, pero en un desafortunado e imprevisto traspiés se cayó por el barranco; Sparx me llevó tras él, que no tuvo tiempo de abrir sus alas y se dio un chapuzón; se ahogaría si no lograba salir pronto, y Sparx -que había cambiado de nuevo de color esta vez a un verde apagado- le indicó apresuradamente la cercanía de una playa al pie del acantilado, a la que Spyro logró llegar dando un salto y planeando la distancia que nos separaba de allí. Había ido por poco, así que una vez Spyro se sacudió el líquido elemento que parecía ser su punto débil, atravesamos el castillo de verano que daba acceso peatonal a la playa y nos encontramos de nuevo en la zona principal sin saber qué hacer. Entonces me di cuenta de la presencia de un pozo de agua que les había pasado desapercibido a mis compañeros, y se lo comenté al oído a Sparx. Éste a su vez se lo indicó a Spyro, quien con ciertas dudas razonables dada la reciente desagradable experiencia con el agua se lanzó al vacío en su interior. El pozo resultó estar seco, y en el fondo había una nueva estatua de cristal; yo ya estaba acostumbrado al temblor, tras haber ido liberando a más dragones adultos, pero este era aún más grande e imponente, efecto quizá acrecentado por las reducidas dimensiones de la estancia. Tras explicar que Sparx es una libélula "que te ayuda y te prutege... comió", entendí que actúa como ángel de la guarda, ya por cada golpe infligido a Spyro supone una merma en la salud de Sparx que se vislumbra como un cambio de color, hasta un máximo de tres, y que sólo recuperaría su salud plena comiendo mariposas. Al irse el dragón nos dejó una llave, la cual nos sirvió para abrir el cofre metálico irrompible de la playa.

El día avanzaba tras una mañana frenética, y un nuevo pamortal nos trasladó directos a "Aldea de Terrazas", un espectacular pueblo enclavado en una localización singular y desde donde se podía disfrutar del atardecer más bello que recuerde. Me estaba entrando hambre, así que le susurré a Sparx si podíamos acercarnos a una de aquellas ollas al fuego que olían tan bien, que una sopita no venía mal; craso error. De detrás de aquel enorme recipiente redondeado salió una criatura igual de oronda que, cual madre enfadada quiso evitar que nos acercásemos a su cocina, y cucharón en mano asestó un cucharazo de impresión a Spyro, con lo cual Sparx que ya llevaba un rato de color verde literalmente desapareció de bajo mis pies; qué horrible la sensación de caída al vacío, hasta que fui a dar con mis huesos en la chepa del propio Spyro, que rápidamente había reaccionado para amortiguar mi desplome. Apenado por la suerte de la libélula me acurruqué como buenamente pude entre las subdesarrolladas alas del simpático pero temible dragoncito, y juntos partimos hasta lo más alto del pueblo. Desde allí pudimos otear nuestro destino en la distancia al otro lado del río, y guiados por la insinuación de otro gran dragón que liberamos y que yo me tomé a broma ("¿que quieres que haga qué?"), Spyro se lanzó de forma decidida por el barranco, sin miedo a planear tan larga distancia. A mí, que llevé los ojos medio tapados con las manos durante el vuelo, se me entrecruzaron las ganas de besar el suelo al aterrizar de nuevo con la euforia por el hito conseguido. Lástima que Sparx no estuviese aquí para vivirlo, pero tan pronto Spyro achicharró a un par de buitres nuestra amiga reapareció mágicamente con su chisporroteante zumbido habitual.

Habiendo decidido liberarla de mi peso sobre su espalda, ahora Sparx estaba más vivaracha que nunca, y recolectaba joyas con inusitada rapidez. Pronto cayó la noche, y otro portal nos trasladó a "Copas de Árboles", un pueblo situado en lo alto de gigantescos árboles comunicados por una serie de anchas pasarelas. Confiado del buen hacer de Spyro, esta vez dejé de temer a las alturas y disfruté de aquella montaña rusa rústica. Para alcanzar ciertas partes del pueblo era necesario tomar carrerilla descendiendo a gran velocidad por aquellas pasarelas y así poder alzar el vuelo a grandes distancias, y sólo enlazando varias de ellas de un modo casi inverosímil pudimos presentarnos ante el que sería mi último portal de este magnífico mundo -y ya habían sido varios "portales dentro de un portal" los que había cruzado desde que atravesé la tele-. Según comentó Spyro, desde allí podría tomar un globo que me llevaría a otro sitio más cerca de casa, con lo cual se aproximaba la despedida y ellos seguirían con su misión y yo con la mía. En "Hoyo Oscuro" me quedé anonadado con la rutilante belleza de la luna llena, la más brillante e hipnótica que jamás hubiese visto. Sólo salí del encantamiento con la despedida de Spyro: "Suerte en tu viaje, compañero; y si te encuentras con él, dile a AhuraMazda que esperamos verle pronto por aquí". En el embarcadero me esperaba un globo aerostático que se elevó sobre la suave y refrescante brisa nocturna hacia un nuevo destino.

  • Uri_crac

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#11

Escrito 22 julio 2013 - 19:11

Dadas las circunstancias (la participación de dos personas) y también el hecho de que creo que las normas frenan tanto que participe más gente, como que los que lo hacemos lo hagamos con más o menos constancia, he decidido cambiarlas.

Si os parece bien, haremos que no haya días (ni 30 ni nada), ni partes del día. Simplemente haremos relatos (tantos mensajes como queramos) en distintos mundos Playstation y siguiendo lo de los guiños con foreros.

Así, podemos ir haciéndolo poco a poco y solo cuando nos apetezca sin sentir la necesidad de "terminar" algo, que a mi mismo, me ha producido un efecto contraproducente al no disponer siempre del tiempo necesario para currármelo como quisiera.

A la mínima que me digáis que os parece bien, lo aplicaré así y cambiaré el primer mensaje ;)

  • Cyberio

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#12

Escrito 22 julio 2013 - 22:33

Es que yo no era capaz de imaginarme una historia en el mundo de un juego que no he jugado ni me interesa como Croc, así que no sabía muy bien qué hacer.

Ahora eso sí, a ver si en poco tiempo os cuento mis andanzas en
Spoiler

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  • Uri_crac

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#13

Escrito 23 julio 2013 - 00:05

Aún con las normas anteriores para nada te tenías que sentir obligado a entrar en el mundo de Croc. De hecho, tenías que empezar con el último juego de PSOne al que hayas jugado y a partir de ahí: elección propia.

Estaré atento a tu relato "Wipeoutero" (me tienes que permitir la licencia X-D)

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#14

Escrito 23 julio 2013 - 23:42

Yo lo veo bien, al final eso que comentas era mi intención, postear lo que se me ocurriese cuando se me ocurriese y sin ningún patrón definido, porque sabía que me iba a costar encajarlo todo según las reglas, y así me han salido los dos episodios. El tercero lo tengo más o menos esquematizado, pero la inspiración para plasmarlo viene y va XD


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