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Dead Rising 3

De viva voz y para dos

Luego está Kinect, con especial presencia en estos enfrentamientos contra jefes finales ya que podremos ejecutar algunos comandos con movimiento del mando o dar órdenes de voz que paralicen o afecten al enemigo, indicadas arriba para su lectura y totalmente opcionales y hasta desactivables. Órdenes que despisten al rival o chulerías y expresiones para enfadarlo. Lo mismo para la navegación por menús, absolutamente posible con comandos de voz en castellano que nos lleven por las pestañas y categorías. Y esto, aunque puede parecer una buena idea, en realidad no lo es tanto ya que el nuevo dispositivo de Xbox One recoge involuntariamente el sonido del televisor y la sala donde juguemos, y a menudo interpreta incorrectamente palabras pausándonos así la partida, llevándonos al mapa, al menú de progresión o -en el peor de los casos- apagándonos la consola. Casi es recomendable desactivar Kinect para Dead Rising 3 por la híper sensibilidad que dispone el dispositivo, o al menos configurarlo previamente para que no intente entender todo lo que oye.

En estructura e interfaz o menús Capcom ha querido ser clara, directa y tradicional, con especificaciones en pantalla muy clásicas y siempre explicadas, también puerta de entrada al nuevo jugador que no conozca la marca y sus mecánicas. La repetición de capítulos en cualquier momento es otra opción posible, necesaria para salvar a algunos supervivientes con los que fallemos y dejemos atrás o para alcanzar los objetivos secundarios de cada acto en busca de más PP. En Modo Pesadilla los checkpoints desaparecen y solo se utilizan los guardados voluntarios, eso sí, este modo guarda una sorpresa especial si se termina con el final bueno, algo que los fans no podrán dejar pasar.

Supervivientes que se ven acorralados y que al ayudarlos se unirán a nuestras filas.
Supervivientes que se ven acorralados y que al ayudarlos se unirán a nuestras filas.

Lo mismo para el cooperativo, con material y misiones inéditas cuando encarnemos a Dick y nos sumerjamos en la partida de otro jugador. El avance que hagamos con el hermano de Nick no es inútil, sus estadísticas son compartidas y podremos así desbloquear más en la tabla de progreso, además de presenciar actos exclusivos de este personaje. Quién sirve la partida y es receptor en su propia aventura y quién entra como Dick es cuestión de un matchmaking ágil y fusionado con el singleplayer siempre que lo tengamos activo, pues en cualquier momento podremos ver a un amigo en los iconos del mapa. Por último está la integración con Xbox SmartGlass, la aplicación para tablet y smartphones que amplia la experiencia de juego fuera de las sesiones con Xbox One y sirve de segunda pantalla para algunos comandos especiales y para tener a nuestro alcance una serie de side-quests exclusivas que entrarán como llamadas en esta réplica del teléfono de Nick. En Dead Rising 3 su función es notable, reservada para las estadísticas de jugador y las de los amigos fuera de partida o para ciertas acciones ingame como enviar ataques aéreos adquiridos y precargados al superar misiones o tener siempre visible el mapa y algunas interacciones básicas. Es ligeramente más fácil al jugar con la app activada, aunque también mucho más inmersivo. Un acierto.

iconcomillas.jpg Captura de pantalla

720p y 30 frames por segundo que no son estables. Lo mejor de su apartado técnico está en los rostros, la iluminación y el número de zombis en pantalla.

Dead Rising 3 (XBO) Captura de pantalla Dead Rising 3 (XBO) Captura de pantalla Dead Rising 3 (XBO) Captura de pantalla

¿Tasa de frames estable?

El asunto de la polémica, lo que empezó destacando negativamente a Dead Rising 3 como juego que técnicamente parece de Xbox 360 solo que perfilado en trucos de luces y número de enemigos en pantalla para respaldarse como producción de Xbox One. Sí, su apartado gráfico a 720p no saca ni mucho menos todo el partido que podría a la nueva consola. 30 frames por segundo que a veces caen con algunos giros bruscos de cámara o puntos de autoguardado. Se acompañan de otros tropiezos visuales como el comentado popping notable, la carga visible de texturas que pasan de bajísima a alta resolución incluso en cinemáticas o dientes de sierra agudos en sombras y bordes brillantes. También es señalable en sentido crítico la abrumadora repetición de modelados y animaciones para las masas de zombis, lógica en cierto medida, pero abusiva en Dead Rising 3 y que no era lo que se venía prometiendo. Esto ocurre además con los vehículos, no tan diversos como cabía esperar o con los elementos del entorno. No es un juego vistoso a nivel de detalle, hay que concebirlo como un todo bastante grande, que, por desgracia, no se libra de algún glitch de los habituales en el género como cuerpos que levitan u objetos que se atraviesan. Y tampoco se queda sin desajustes como cambios de ropa de repente en una cinemática o al entrar a un vehículo. Parece que no ha dado tiempo a ajustar absolutamente todo.

La virtud técnica reside en la alta cifra de zombis en pantalla y algunos efectos de luz.
La virtud técnica reside en la alta cifra de zombis en pantalla y algunos efectos de luz.

Y ya en positivo, hay que destacar las ingentes cantidades de zombis que Capcom Vancouver ha sido capaz de poner en pantalla, una nueva dimensión a la mecánica de la serie ya que habrá momentos con varios cientos de cuerpos en pantalla, todos abalanzados sobre el vehículo con el que nos atrevamos a atravesarlos, afectando sobre las físicas del automóvil, su frenada, los choques. Algunos intrépidos llegan a colgarse del capó o cualquier parte de nuestra no tan seguro medio de locomoción. Frenazos en seco o zigzagueo ayudan a descolgarlos, otro buen ejercicio de inercias y pesos que afecta directamente a la jugabilidad. En iluminación los mejores efectos se guardan para el sol, con rayos volumétricos y reflejos bastante generosos sobre texturas metálicas, agua o el propio asfalto siempre que éste no esté bañado en sangre.

Y los personajes, animaciones, gestos o rostros un poco recogiendo todo lo anterior. Nick y el resto de principales cuentan en su cara con un motor capaz de levantarles las cejas o la mandíbula para lograr muchísima expresividad, algo que no es revolucionario pero que deja a sus creadores dar forma a los diálogos y emociones más hilarantes. Los gestos del cuerpo están bien recogidos en animaciones contextuales o movimientos de combate que se repiten muchísimo pero dejan sensación de golpe y colisión. Especial mención a las vestimentas y sus manchas de sangre, o la textura rugosa de las telas. El modelado 3D de los zombis no está al nivel de los protagonistas, algo que es lógico teniendo en cuenta el descomunal número de muertos vivientes que mueve el juego a la vez. Tampoco en IA, como los supervivientes, son un aspecto a destacar.

Las inercias, los pesos, los rozamientos, colisiones... en físicas DR3 trabaja muy bien.
Las inercias, los pesos, los rozamientos, colisiones... en físicas DR3 trabaja muy bien.

El sonido, en cambio, es un apartado con altibajos y contrastes. Por un lado está el doblaje al castellano y la música, óptimos pero nada que se salga de los estándares en este tipo de grandes producciones. Y luego están los efectos, muy repetidos también para situaciones diversas y que pueden llegar a desactivarse o no funcionar en alguna cinemática o segmento concreto. Hay armas de fuego que suenan igual al dispararse, explosiones de elementos distintos o colisiones de vehículos por diferente ángulo. Estos errores de audio empañan un campo sonoro que está al nivel del resto de aspectos del juego y que, sin resultar memorable, se hace férreo dentro de las propuestas de lanzamiento de One e incluso de las anteriores entregas de la serie Dead Rising.

Dead Rising 3 (XBO) Captura de pantalla

Conclusión: 

Dead Rising 3 abre la fórmula hasta insertarla en un sandbox urbano con perfecta soltura, llenando las calles de cientos de infectados e invitando al jugador a acabar con más y más para ir dando forma a un Nick Ramos cada vez mejor. Los vehículos, los planos de montaje para éstos y todo tipo de armas complejas o la cantidad de encargos secundarios y objetos escondidos son factores que hacen muy completo, amplio y duradero el juego, pero todo esto no es suficiente para sorprender hoy.  A su modesto acabado gráfico en materia de detalle, texturas, popping, caídas de tasa de frames por segundo, algún glitch o reiteración de modelados abrumadora se añade una variedad de juego muy por debajo de lo que cabría exigir, reutilizando el esquema de misión una y otra vez y tirando de las pruebas más recurrentes del género sandbox. Ir de un punto a otro avanzando entre mareas de zombis acaba haciéndose repetitivo, también el combate con éstos, el rescate de supervivientes, la búsuqeda de coleccionables o la gestión de inventarios.

No es un juego vistoso ni un juego distinto a lo que eran sus antecesores. Mirado con perspectiva no modifica del todo la propuesta inicial. Sigue funcionando de maravilla como beat'em up de objetivo masivo o como desparrame de humor y gore a partes iguales, con secciones, movimientos, vestimentas o armas hilarantes e inimaginables. La locura sigue presente, también en los idóneos siete Psicópatas que suponen los principales jefes finales con los que Nick debe vérselas, los mejores encuentros. O en la utilización y manejo de los vehículos, bastante presentes. Luego están sus opciones multijugador, centradas sobre todo en el cooperativo con otro jugador y que usar como apoyo a nuestra experiencia de juego. Desde luego, ir al grano en la trama principal no es lo recomendable en este Dead Rising. Ya se encarga el título de invitarnos a jugar más sosegadamente para obtener las mejores recompensas, cantidades de PP y puntos de atributo para ir notando la progresión, plenamente libre.

El descuido gráfico viene acompañado de algunos tropiezos sonoros. Doblaje al castellano y música correctos, sin mayor mención, pero efectos que no se encajan donde deberían o que directamente no aparecen si se solapan con otros, algo inadmisible por suerte no muy frecuente. Dead Rising 3 no es el triple A que podría haber sido ni parece un vendeconsolas por sí mismo, pero sí hay que reconocer que será una de las principales opciones para el jugador habitual y por encima de él para el fan, aquí de nuevo servido con la dosis del estilo habitual solo que traspasada al género de GTA o Saints Row. Zombis, desquiciados asesinos, una ciudad entera por recorrer una y otra vez, y un montón de coleccionables, secretos y encargos, también en Modo Pesadilla para los pros. Capcom no decpeciona pero tampoco impresiona con su producción, no falla pero no avanza como debería. Ésta es una de las que más dará que hablar estos primeros meses de One hasta que empeicen a desplegarse de verdad todas las propuestas frescas y vistosas -de sagas inéditas y sagas conocidas- que una generación nueva está obligada a traer consigo.

Lo MejorLo Peor
Miles de zombis para destrozar de miles de formas.
Resbalones gráficos que no son dignos de la next-gen.
Algunos jefes, carismáticos y espectaculares.
Como sandbox acaba haciéndose muy repetitivo en misiones y trayectos.
Cameos, secretos, guiños y Huevos de Pascua.
Kinect no aporta demasiado y puede malinterpretar sonidos.
El sistema de progresión y la integración de Xbox SmartGlass.
Humor, locura y gore. Puro Dead Rising.

Puntuación

Bueno
Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.
Cómpralo sin miedo.
Jugabilidad

Sin salirse de los cánones de la serie, la experiencia de aniquilación masiva contra oleadas de zombis se hace más grande y abierta, llevándola hasta un sandbox urbano de corte muy tradicional. Tanto, que las misiones acaban por hacerse repetitivas y los trayectos entre puntos de interacción algo pesados en el último tercio de juego, el gran mal del género. La supervivencia como guía de toda la trama y búsqueda incesante de objetos y vehículos que combinar, o el sistema de progresión e inventarios, son aciertos que llevan a más la mecánica Dead Rising. Para los fans, no estamos ante algo revolucionario en la saga pero sí ante una nueva invitación al humor, el gore y, cómo no, el coleccionismo, secretos y cameos memorables.

Gráficos

A 720p, Dead Rising 3 ha conseguido mantener 30 fps casi en todo momento, pero las caídas de éstos y ralentizaciones por número de enemigos en pantalla o giros de cámara repentinos quedan en la versión final al descubierto. También lo hacen las texturas que cargan resolución ante nuestros ojos o el inevitable popping en el horizonte. A cambio, la luz, los rostros y diseños de los protagonistas, las oleadas por centenas de zombis o el sólido comportamiento físico salvan un apartado gráfico más que aceptable que, eso sí, no amortiza Xbox One.

Sonido

Doblaje al castellano adecuado, música que solo acompaña a la acción en la mayoría de momentos y no destaca dentro del conjunto. Los efectos no están al nivel, pueden desactivarse por error y se repiten para cosas que no suenan igual, como distintos tipos de arma de fuego o colisiones de vehículos. Kinect puede malinterpretar sonidos e introducir comandos en el juego que no queríamos, pausar la partida, abrir el mapa, dar una orden, etc.

Multijugador

Dick Ramos, el hermano de Nick, acoge el rol de ayudante a través de internet pero dispone también su propia perspectiva, misiones secundarias y un sistema de progresión que sirve para avanzar al protagonista en nuestra partida, hacerle ganar experiencia y puntos de atributo. No es un cooperativo que vaya mucho más allá ni resulta imprescindible, facilita la partida. El selector de jugadores que queremos para el emparejamiento es una herramienta ideal. La integración de SmartGlass es la esperable, útil.

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7,2
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Desarrolla: 
Capcom Vancouver
Género: 
Acción, Aventura
Lanzamiento: 
22/11/2013
Voces: 
Español
Texto: 
Español
Plataforma: 
XBO
También en:
PC
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