Shigeru Miyamoto a través de sus juegos

Reportaje

Shigeru Miyamoto, una de las personas más importantes e influyentes del mundo de los videojuegos. Sin él, seguramente la industria que conocemos no habría sido igual. No habría crecido de la misma forma. El genio japonés que se inspiró en el mundo que le rodeaba de pequeño para crear algunas de las mayores obras de la historia de los videojuegos. Miyamoto ha recibido esta semana el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades 2012 después de más de treinta años dedicado al mundo de los videojuegos y siempre ligado con Nintendo. Comedido en sus palabras y con un toque reservado que contrasta con los grandes mundos que su imaginación ha sido capaz de generar. No en vano, entre sus creaciones están nombres como Super Mario Bros o The Legend of Zelda. El reconocimiento del Premio Príncipe de Asturias lo es también para una industria que no ha parado de crecer y cambiar en las últimas décadas. Con Miyamoto como uno de sus grandes protagonistas.

Nacido en un pequeño pueblo de los alrededores de Kyoto, la figura más importante dentro de Nintendo tuvo en su infancia los dos elementos que han marcado su manera de entender los videojuegos. Sensible con la naturaleza, siempre recuerda las aventuras y largos paseos que realizaba por toda la vegetación que inundaba los alrededores de su pequeño pueblo, ésta fue una gran fuente de inspiración para obras que acabarían viendo la luz posteriormente en formato digital. Como The Legend of Zelda, (1986), un juego avanzado a su época

miyamoto-shigeru-e1337799725496.jpg Captura de pantalla

Una figura que ha agitado de todas las maneras posibles la industria de los videojuegos gracias a su obsesión por hacer las cosas más fáciles… y divertidas. El primer gran bombazo fue Super Mario Bros, posterior a su Opera Prima Donkey Kong. Luego han llegado muchos otros títulos que han cautivado medio mundo. Desde The Legend of Zelda: Ocarina of Time, consensuado por muchos como el mejor videojuego de la historia, a auténticas maravillas del diseño de niveles como pueden ser los Super Mario Galaxy. Repasamos los títulos más importantes de Shigeru Miyamoto, Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades de este 2012.

Los primeros años: De Sheriff a Radar Scope
Miyamoto era una figura muy particular, marcada por el camino recto y serio de sus padres y por el entorno en el que le tocó vivir. La vegetación, los bosques, las montañas… todo lo que descubría de pequeño le servía de inspiración, algo que acabaría convirtiéndose en su trabajo y éxito profesional posterior. Fue a finales de los años ochenta cuando el diseñador japonés empezó a trabajar con Nintendo. Alejado del papel que tiene ahora, Miyamoto se encargó de diseñar los artes de una máquina recreativa que la compañía japonesa tenía preparada para lanzar: Sheriff. Se trataba de un juego de acción que permitía disparar de manera multidireccional, y los bocetos y artes corrieron a cargo de Miyamoto. Sin saberlo del todo, estaba iniciando una carrera meteórica que lo llevaría a lo más alto.

sheriff.png Captura de pantalla

Algo similar pasó con Space Firebird, otra de las recreativas que Nintendo sacó tanto en Japón como en Estados Unidos y que llegaba directamente de Nintendo R&D1. Miyamoto estaba trabajando con la compañía nipona ya en los años ochenta, y cada vez cogía más protagonismo dentro de los proyectos de la compañía. Hasta la llegada de Radar Scope, el juego con el que Miyamoto daría el gran salto. Se trataba de un proyecto que bebía de la inspiración de juegos archiconocidos como Space Invader, que tuvo su acogida en Japón pero que fracasó deliberadamente en los Estados Unidos. La compañía decidió que esto tenía que arreglarse de alguna manera y decidió darle la vuelta a la tortilla con un rediseño. El presidentede esa época, Yamauchi, decidió que Miyamoto se encargara de diseñar el juego de nuevo.

Donkey Kong

(1981)

Miyamoto estaba ante el reto más grande a nivel profesional que se podía encontrar: diseñar un juego. En este caso rehacer una fórmula que no acabó de cuajar. Ya había tenido su protagonismo en Radar Scope, pero ahora todo sería mucho mayor. Lo primero que quiso plasmar encima del papel era un triángulo amoroso que fuera similar al que podía vivir Popeye con Olivia y Brutus. Popeye era una licencia que Miyamoto hubiera querido trabajar, pero no fue posible hacerse con ella. A cambio, modificó los personajes de tal manera que quedaran como hoy en día los conocemos: un enorme chimpancé, una chica en apuros y un personaje conocido como Jumpman que intentaría luchar contra dicho chimpancé. Había nacido Donkey Kong, la opera prima de Shigeru Miyamoto.

Donkey Kong era un juego que rompía las reglas que se podían ver en el mundo de los salones recreativos de la época. Nada de acción sin descanso mediante disparos, algo totalmente contrario. La fórmula era original: avanzar hasta lo alto de una pantalla superando los obstáculos que iban surgiendo a cada nivel. La idea de plataformas estaba ya presente en la cabeza de Miyamoto, que construyó un videojuego que fue un auténtico bombazo. Se licenció de todas las maneras posibles, Donkey Kong llegó a cualquier salón recreativo de la época y se convirtió en un referente. Más de 60.000 máquinas vendidas y 180 millones de dólares generados. Miyamoto había aprovechado la ocasión brindada y respondió con creces a las expectativas. El éxito de 1981 haría que apareciera una secuela al año siguiente.

Pag. 1 de 5

Anterior Siguiente

1997-2017 © MeriStation, All Rights Reserved

Webs de PRISA

cerrar ventana