Regreso al Pasado: Streets of Rage

Reportaje

1_850.jpg Captura de pantalla

En esta nueva retrospectiva vamos a remontarnos al comienzo de la década de los años 90. Una época recordada, y no sin razón, como mágica, gracias a unas máquinas que marcaron la memoria colectiva de los jugones y que se ganaron su merecido lugar en la Historia de esta industria: Mega Drive y Super Nintendo. Con solo mencionar títulos como Street Fighter 2, Super Mario World, Sonic, Earthworm Jim o Donkey Kong Country, muchos de vosotros sentiréis como el corazón os da un vuelco y vuestra memoria empieza a rescatar aquellos maravillosos recuerdos que nos dejó esa gran época.

 

/es/node/Array

Dos de las mejores consolas de la historia, auténticas leyendas del ocio electrónico

 

Ciñéndonos a nuestro viaje, haremos parada en 1.991, momento en el que Mega Drive, la gran consola de 16 bits de Sega, experimentaba un notorio éxito como máquina a la que acudir para poder disfrutar en casa de los magníficos arcades de la compañía japonesa, grandes joyas de las que se disfrutaban en los salones recreativos de por entonces (extintos a día de hoy, pues poco se parecen los actuales a aquellos templos del videojuego que quedaron grabados en la memoria de sus antiguos asiduos). Por entonces, la gran N preparaba el lanzamiento del llamado Cerebro de la Bestia, con el privilegio de poder contar entre sus primeros títulos con una conversión doméstica del beat'em up más conocido y popular en los salones arcade de esa época: el mítico Final Fight (grandioso título con el que se estrenó esta sección), donde la veda de caza del criminal nos permitía introducirnos en la piel de Haggar, Cody o Guy para acabar con los delincuentes que salían a nuestro paso en nuestro particular coto de caza, Metro City.

3_391.jpg Captura de pantalla

Si bien Capcom programó sus títulos básicamente para Nintendo, brindando una buena cantidad de grandes juegos para Super NES (que contaría con la exclusividad de las secuelas de Final Fight), muchas de las creaciones de la compañía nipona llegaron a Mega Drive de mano de la propia Sega (podemos mencionar algunos títulos como Ghouls'n Ghosts o la magnífica versión de Final Fight para el fallido Mega CD, realizadas por la compañía del puercoespín azul). Nintendo era un duro hueso de roer, con el enorme éxito de la querida NES a sus espaldas, pretendían repetir aquel triunfo con su nueva Super Nintendo. Sega no permaneció impasible y se aventuró a crear su propio 'yo contra el barrio', dándole el encanto y personalidad que solo ella sabía dar a sus juegos en aquella época dorada. Así pues, la apuesta de Sega para el género del beat'em up fue bautizada como Bare Knuckle en Japón, y como Streets of Rage en el territorio americano y europeo.

 

4_279.jpg Captura de pantalla
Dos títulos para un mismo juego

 

El equipo responsable de dar vida a Streets of Rage fue AM7, un grupo de programación de Sega, responsable también de la afamada franquicia Shinobi. De entre todos los grandes talentos reunidos entorno a este juego, destacaba la figura del compositor Yuzo Koshiro, un afamado y talentoso músico japonés, responsable de deleitar a nuestros oídos con el impactante apartado sonoro de Streets of Rage. Este músico nipón es el autor de los compases y notas de las bandas sonoras de numerosos juegos, como Super Smash Bros. Brawl, Castlevania: Portrait of Ruin, Shenmue o The Revenge of Shinobi (como curiosidad, mencionar que algunos de los sonidos empleados en este clásico fueron reciclados y empleados de nuevo en Streets of Rage). En su época, la música de SoR sorprendió hasta tal punto que incluso llegó a ponerse a la venta su banda sonora original (por supuesto en Japón, dónde si no).

 

5_227.jpg Captura de pantalla
Portada del album, mostrando a un joven Koshiro

 

Finalmente, usando una receta que mezclaba lo mejor del talento de los grandes genios de AM7, salió del horno un gran manjar, destacando del resto de platos al ofrecer a los comensales una presentación y sabor únicos. Era el momento de degustar un beat'em up sin igual, con unas virtudes que lo catapultaron a lo más alto del catálogo de Mega Drive, donde se codeaba con las grandes franquicias de la consola. Gracias a sus virtudes, pudo entrar en el club de los privilegiados, entre aquellos que por sus propios méritos habían logrado alcanzar el estrellato. La historia de SoR nos introducía en la que una vez fue una ciudad feliz, pacífica y productiva, llena de vida y actividad, que cayó en manos de un sindicato criminal secreto, sometida al tiránico poder del enigmático Mr. X. La organización se hizo rápidamente con el control de los políticos y la propia policía de la ciudad, gracias a los sobornos o al temor infundado. La urbe se convirtió en una jarana de saqueos, violencia y muerte: nadie estaba seguro ni siquiera bajo la luz del día.

 

27_45.jpg Captura de pantalla

Streets of Rage II en la mítica y malograda Game Gear

 

Pag. 1 de 5

Anterior Siguiente

1997-2017 © MeriStation, All Rights Reserved

Webs de PRISA

cerrar ventana