DmC (Devil May Cry) (PS3)

PS3, 360, PC

Imagen de DmC (Devil May Cry) (PS3)

Universo alternativo
Desde el día uno DmC se planteó como una nueva visión (occidental) de la saga Devil May Cry, en un intento por renovarla tras la salida de su creador del estudio, Hideki Kamiya, que acabaría haciendo el excepcional Bayonetta. Con esta idea en mente y Dante redefinido para una nueva generación (pero sin olvidar a la original) se decidió que la narración de este nuevo capítulo debía tener lugar en un universo paralelo, y más concretamente en una localización conocida como Limbo City (ciudad Limbo, o Limbo a secas). En este mundo, lo gótico de antaño se ha fusionado con el colorismo y arquitectura casi orgánica del resto de la obra de Ninja Theory, dando luz a un híbrido de lo más llamativo en el que coexisten hasta dos realidades.

La que todo el mundo ve es donde tiene lugar la mayor parte de la historia, lugar en el que Dante es despertado una mañana, resacoso, por una joven médium llamada Kat. Tiene un mensaje para él de su líder de la organización "La Orden", quienes a ojos de la prensa son unos terroristas. En este contexto y ante la evidencia, Dante parece aceptar investigar el asunto. En la realidad alternativa, lo que parecía un muelle en una zona costera se convierte en una noria demoníaca, abriéndose ante los ojos del joven un mundo infernal poblado por demonios y criaturas de ultratumba cuyo objetivo es acabar con su vida. En este escenario encontraremos además numerosos mensajes demoníacos, carteles recubiertos con neones que hacen de luz dinámina en pasillos oscuros o elementos de una hipotética realidad dominada por la comunicación y los iconos pop llevados al extremo, como el vídeo instantáneo (Youtube), redes sociales y demás. Un contraste evidente con respecto a lo que el resto de la gente -no demonio ve-.

DmC (360) Captura de pantalla

Que Dante tenga esta habilidad se debe principalmente a su condición, pues es un Nephilim (mitad demonio, mitad ángel; en el resto de la saga era mitad demonio mitad humano), algo que también tendrá bastante que ver con la ciudad en la que se desarrolla todo el juego. Ciudad Limbo es un mundo orgánico, vivo, que por su propia naturaleza también quiere 'acabar' con la vida del protagonista. A medida que juguemos, veremos cómo los edificios se retuercen o se van cayendo a nuestro paso para ponernos más difícil el avance, iglesias que se parten en dos para dejar pequeñas plataformas sobre las que pasar, caminos que de golpe se cierran o abren... más que nunca en la saga, en DmC el entorno en el que nos movemos es un protagonista absoluto, siendo ésta una de las múltiples características exclusiva de este reinicio y que -como es seña de identidad de Ninja Theory- ayuda a entender más sobre el contexto en el que se desarrolla la historia, añadiéndole capas de interés a la simple rutina de movernos de un lado a otro del mapeado.

Este será bastante variado, según hemos podido ver, abriendo varias opciones para que no tengamos que ir moviéndonos entre pasillo y pasillo como ocurre en muchos juegos del género. Todo esto por supuesto sin llegar a las posibilidades de un sandbox o de mastodontes roleros como Skyrim o Fallout. Por buscarle un parecido, cabría más hablar de los Metroidvania, subgénero iniciado por Super Metroid en SNES y recuperado por Symphony of the Night, consistentes en mostrar escenarios con limitaciones temporales que según se van obteniendo habilidades permiten volver a recorrerse para abrir zonas ocultas. DmC abrazará en mayor medida esta metodología de juego, con las consistentes limitaciones de un hack'n slash cuya mecánica de combate se convierte, pues, en el corazón de una mecánica de probada eficiencia a sin fecha de caducidad.

newuploads_2011_1103_151abdb01a69209d8930a8958ffa61b6_dmc_november3_04.jpg Captura de pantalla

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En su presentacion del Captivate 2012, en Roma, Antoniades nos explicaba cómo “muchos pensaban que por ser un juego desarrollado en occidente sería menos hardcore” antes de iniciar una demo centrada en las mecánicas de combate y demostrarnos como en DmC las cosas no serían así en absoluto. Y es que pese a las recientes declaraciones en las que se alude a que el juego tiene una jugabilidad más accesible para los novatos, esto no significa para nada que todo sea pulsar un botón y pasarse el juego. El sistema de batalla de hecho es bastante heredero de los títulos anteriores (en concreto del tercero) desarrollándose en suelo o aire mediante las citadas Rebellion -espada- y las pistolas Ébano y Marfil. Dante podrá hacer uso de éstas como grueso de los combates sin olvidarse por otro lado de los añadidos que Ninja Theory ha hecho a su arsenal.

En concreto, son dos las que destacan y que son clave para poder avanzar en el juego de forma óptima. Más bien modificadores que armas en sí mismas, se tratan del modo ángel y modo demonio, que convierten su espada en Osiris, una guadaña de tamaño considerable de energía angelical, y Arbiter, recubierta por el poder demoníaco. Los combos a realizar por cada una de estas variantes son diferentes a los de la Rebellion, por lo que habrá que sacarles provecho dependiendo del enemigo al que vayamos a abordar, usando una sencilla lógica de atacar a demonios con la Osiris y al resto de enemigos con la Arbiter. Si probasteis al demo de noviembre o habéis visto vídeos online habréis podido advertir que el medidor de estilo ha sido -por supuesto- recuperado en esta entrega, por lo que nuestra pericia con las armas será puntuada en tiempo real mediante un marcador correspondiente.

Nuestro estilo con las diferentes armas podrá ir de rango F a AAA. Efectivamente, si que puede notarse cómo en los rangos de menor nivel hay una subida mucho más ágil que en DMC3, por citar el título más parecido, quizá para alentar a los nuevos usuarios a que sigan practicando para conseguir el ansiado AAA. Ninja Theory explicaba cómo esta decisión se había tomado en base al visionado de vídeos grabados por los propios jugadores de entregas previas, confirmando que gran parte de los combos eran aéreos o manteniendo indefinidamente a los enemigos sobre el suelo. Querían conseguir que esta espectacular imagen pudiera ser replicada por todo el mundo más allá de su capacidad para combear, hacer juggles o ataques melee, y así se ha hecho.

DmC es extremadamente espectacular en combate, amén de agilísimo, pero conseguir los rangos más altos estará sólo al alcance -como siempre- de los veteranos o los hardcore players. No será un camino de rosas. Los citados modos ángel/demonio afectarán no sólo a los combates de forma física, pues también se aplicarán al escenario en si mismo: alcanzar zonas del escenario, arrastrar objetos y enemigos hacia él, como si fueran un gancho, son algunas de las propiedades extra que el protagonista ganará en estos modos. No faltará tampoco, por supuesto, el modo Devil Trigger que durante nuos segundos ralentizará el tiempo y permitirá a Dante ejecutar combos más estilosos y atacar a los enemigos con seguridad. También habrá por supuesto acciones evasivas y otros de los elementos tradicionales de la saga, como la mejora de habilidades, armas, tecétera.

DmC (360) Captura de pantalla

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