Let's Tap (Wii)

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Atrevida creatividad

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Nota Meri 6 Correcto

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Que el tiempo pasa es un hecho. A nadie se le escapa que con el paso de los meses las ideas pierden originalidad, esa faceta tan ansiada por parte de los creativos de una industria que anda buscando nuevas vertientes por donde ser explotada en el futuro. Con diversos proyectos que han encandilado a los aficionados, parece casi imposible que una obra de autor pueda colarse entre los productos más interesantes de una consola que, precisamente por concepto, busca siempre sorprender a los jugadores con sistemas de juego no tradicionales, inspirados en una innovación que ciertamente ha ido perdiendo, como abandonado a su suerte dada la específica repercusión que ha tenido la consola a nivel global.

letstap_21.jpg Captura de pantalla

A veces es inevitable preguntarse si Yuji Naka, máximo responsable del estudio Prope, se planteó seriamente hacia qué dirección quería encaminar el título que hoy analizamos, panacea de las propuestas aburridas que a priori debía convertirse en una revolución en todo lo que respecta a la jugabilidad. Para ello sobra hablar de un instrumento que con su extrema sencillez invita a los jugadores a disfrutar del ritmo empleando únicamente sus manos para coordinar los movimientos que se deben realizar siguiendo la melodía que aparece en pantalla, si bien esto no implica que se hable de un simulador musical en toda regla.

letstap_11_3.jpg Captura de pantalla

La complejidad para encontrar un género que abarque todas las disciplinas de Let's Tap es una de las características que le ha llevado a convertirse en uno de esos títulos que todo el mundo conoce más por su supuesta innovación que realmente por ponerse manos a la obra con el peculiar sistema de juego que ofrece. Precisamente por esta razón no deja de extrañar que SEGA se haya decidido a promocionar el juego fuera de Japón, aunque quizás el público que atañe a la consola de Nintendo sepa apreciar esta producción sin tildarla de experimento fallido, una de las sensaciones que rápidamente calan en el espectador por la alarmante falta de diversión que produce el juego tras compartir con él algunas horas de nuestro tiempo ocioso.

letstap_18_0.jpg Captura de pantalla

La caja
Nadie la ha bautizado, tampoco es necesario. El instrumento más importante de Let's Tap es única y exclusivamente una caja de cartón, con un pequeño espacio en su interior que permita que las vibraciones provocadas por el golpeo de las manos se transmitan hasta el wiimote, que estará virado bocabajo con el botón A hacia el suelo -preferiblemente con la funda de silicona, avisa la edición PAL del juego-. Si el funcionamiento es el correcto, algo que generalmente nos aseguramos con una caja de 20x12 a lo sumo (siempre y cuando no dispongamos de la original que acompaña al juego). Se requiere como viene siendo habitual un estuche para cada jugador, sin modos cooperativos que valgan para hacer de la experiencia más accesible para aquellos jugadores que no dispongan de los soportes que venimos describiendo hasta el momento.

letstap_10_3.jpg Captura de pantalla

Debemos contar con una estructura sólida donde colocar la caja para garantizar el buen funcionamiento del aparato, nada de comodidades fortuitas. Aquí lo realmente importante es garantizar que las manos de cada jugador puedan impactar como es debido contra la caja, a ser posible midiendo la intensidad de cada golpe a través de las vibraciones que han de ser recogidas en el núcleo de la misma. Una vez conocemos cuál es el mecanismo, operación en la que empleamos un breve periodo de tiempo, toca turno de elegir cuál de los minijuegos se ajusta más a los intereses de cada jugador. Por fortuna para los más impacientes, lo cierto es que no hay mucho donde elegir, por lo que tampoco la explicación requiere grandes florituras de cara a asegurar la comprensión del lector.

letstap_9_3.jpg Captura de pantalla

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